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El secreto de la cascada de O Ézaro se oculta 12 kilómetros río arriba

Aunque el curso del Xallas concentra cuatro embalses en un corto recorrido, es la enorme presa de A Fervenza la que condiciona el caudal del salto de agua más famoso de Galicia

Compuerta de A Fervenza, a tope este domingo.

Compuerta de A Fervenza, a tope este domingo. / M.G.P.

Martín García Piñeiro

Martín García Piñeiro

Santiago

Se dice que el río Xallas es el único de la Europa continental que desemboca en el mar en forma de cascada, creando la famosa Fervenza de O Ézaro, hoy por hoy el salto de agua más turístico, fotografiado y mediático de Galicia, algo nada sencillo en la llamada tierra de los mil ríos.

Ubicada en Dumbría, la casada de O Ézaro se precipita al mar desde 30 metros de altura, en una zona rocosa a la que se accede por pasarelas y que en verano incluso cuenta con iluminación especial por las noches y se organizan acercamientos en kayak.

El secreto de la cascada de O Ézaro se oculta 12 kilómetros río arriba

M.G.P.

Lo que ocurre es que O Ézaro no es un espectáculo del que se pueda disfrutar los 365 días del año durante las 24 horas, sino que su fuerza, intensidad y belleza está condicionada por el caudal de un río que está regulado en un corto recorrido por nada menos que cuatro embalses. De este modo, la cascada de A Fervenza no solo depende de la climatología, sino también de los caprichos del mercado eléctrico. Por eso se bromea con que el agua del Xallas es "la más rentable de Galicia".

El embalse Santa Uxía está pegado a la propia cascada y es el último en regular el agua, que antes ya mueve turbinas en Castrelo y en las dos centrales de Ponte Olveira. Sin embargo, es la enorme presa de A Fervenza, la primera que embalsa el Xallas y que está 12 kilómetros río arriba de O Ézaro, la que en el fondo guarda la llave de la cascada. Y estos días, con tanta borrasca y lluvias de récord, está abierta de par en par.

Subida de caudal entre domingo y domingo en A Fervenza.

Subida de caudal entre domingo y domingo en A Fervenza. / M.G.P.

Así llenaron los temporales el embalse

Este árbol del área recreativa de Vilafernández, en Dumbría, es el mejor ejemplo de la intensidad de las lluvias en la última semana. De domingo a domingo se refleja a la perfección cómo el nivel del agua subió varios metros en el pantano de A Fervenza. Y lo hizo con las compuertas abiertas, lo que significa que entraba todavía más agua de la que salía. El tributario principal, el Xallas, entraba este fin de semana en el embalse a unos 40 m3/s, pero la presa recoge agua de muchos más ríos de menor tamaño que estos días van totalmente cargados de agua. Por eso incluso desalojando 100 m3/s, el embalse sigue lleno, a un 83% de capacidad (nunca se dejan subir mucho más por seguridad).

100.000 litros por segundo

Si estos días son buenos para disfrutar de la cascada de O Ézaro es porque las compuertas de A Fervenza desalojan más de 100 metros cúbicos por segundo (o lo que es lo mismo 100.000 litros por segundo). En septiembre, sin ir más lejos, bajaban apenas tres m3/s, mientres que este domingo eran 105 m3/s. Durante los últimos días bajó a 70 m3/s, pero en la tarde del sábado se abrieron compuertas ya que el embalse se encuentra, literamente, a rebosar.

La imagen de las compuertas de A Fervenza desalojando agua a tope es un espectáculo en sí misma, igual que el paisaje que dejan, ya que los campos de cultivo de la zona de Ponte Olveira parecían este domingo un mar.

Zona de Olveira inundada este domingo, por debajo del embalse.

Zona de Olveira inundada este domingo, por debajo del embalse. / M.G.P.

Al tratarse de un embalse tan grande, el séptimo con más capacidad de Galicia incluyendo los grandes pantanos de Miño y Sil, cuando desaloja agua las tres presas que hay río abajo hasta el mar, de mucho menor tamaño, apenas tienen capacidad para alojar el agua, por lo que también se abren y dejan correr el Xallas libre para formar el espectáculo de O Ézaro.

Por eso el secreto de la cascada más famosa de Galicia está en realidad 12 kilómetros río arriba, entre Dumbría, Mazaricos, Zas y Vimianzolos municipios bañados por el embalse de A Fervenza.

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