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Herminda celebra 100 años en Vedra: "É moi boíña e moi alegre"

La vecina de Xián, en San Pedro de Sarandón, recibió "feliz" las flores y la placa conmemorativa que le entregó el alcalde

Herminda de la Iglesia Tato, vecina de Xián, en San Pedro de Sarandón (Vedra), con su familia y el alcalde de Vedra, Carlos Martínez

Herminda de la Iglesia Tato, vecina de Xián, en San Pedro de Sarandón (Vedra), con su familia y el alcalde de Vedra, Carlos Martínez / CEDIDA

Susana López Carbia

Susana López Carbia

Vedra

Vedra suma una nueva centenaria. Herminda de la Iglesia Tato, vecina de Xián, en la parroquia de San Pedro de Sarandón, celebró su 100 cumpleaños con una animada comida familiar en su casa. “Estivo moi contenta”, asegura su hija Carmen, que explica que hasta catorce personas se reunieron para acompañarla en una jornada tan especial. No faltó la tarta de nata y frutas, que llevó un cuñado de la homenajeada y de la que Herminda disfrutó mucho. “Encantoulle”, cuenta Carmen, que agradece también la visita del alcalde al domicilio familiar.

Carlos Martínez Carrillo cumplió así con una de las tradiciones que mantiene desde que accedió a la Alcaldía de Vedra: felicitar personalmente a los nuevos centenarios del municipio. Acudió con un ramo de flores —a Herminda le encantan— y una placa conmemorativa que deja constancia del destacado aniversario. “Xa nolo dixo o alcalde: non é tan fácil chegar aos 100. Moitos veciños quedan ás portas”, relata su hija.

Las hijas de Herminda -Carmen y su hermana Lolita-, su nieto Óscar, acompañado de su mujer y sus dos hijos, y otros familiares acompañaron en tan feliz ocasión a la centenaria, que tiene en total cuatro nietos y cuatro bisnietos y que enviudó hace más de 20 años.

Come bien y le gusta ver la televisión

“É moi boíña e moi alegre”, dice Carmen para describir a su madre, a la que le gusta comer bien y no hace ascos a ningún plato. “Dá igual o que lle poña, come igual ca min, non hai que apartarlle nada”, explica la mujer, que vive sola con su madre desde que falleció su marido, hace dos años.

A pesar de su avanzada edad, la nueva centenaria vedresa goza de buena salud. Toma pocas pastillas y rara vez se queja: “É unha marabilla con ela. Podes crer que non ten nin unha dor?”. Quizás parte del secreto de su longevidad esté en su carácter y en su manera de disfrutar de los pequeños placeres que aún puede permitirse. “Encántalle ver os programas da televisión nos que saen cantantes e bailaríns. É o seu. No en vano, Herminda siempre fue muy “bailadora”, especialmente de muñeira. “Aínda agora bota unha risada cando escoita unha”, concluye Carmen.

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