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Exaltación gastronómica en la capital de Deza

Cocido para miles en Lalín y cuatro vuelos desde Afganistán para el pregonero Diego Rivas

También nombraron comendadores a Irene Villa, Ramiro Mejuto, Luis de la Fuente, Almudena Maíllo, Jorge Mira, Antonio M. Chaves y María Martínez Allegue

Xosé Crespo, izquierda y Santalices, derecha, imponen la capa al cirujano y pregonero Diego Rivas

Xosé Crespo, izquierda y Santalices, derecha, imponen la capa al cirujano y pregonero Diego Rivas / Bernabé

Lalín

Día grande del Cocido de Lalín, en un domingo en el que hasta las tormentas dieron tregua, abarrotando la villa con miles de comensales. Además, la celebración encumbró a ocho nuevos comendadores, como el cirujano Diego González Rivas (encargado del pregón), que tuvo que coger hasta cuatro vuelos para llegar a tiempo a su cita, al estar realizando operaciones quirúrgicas en Afganistán. Y es que una fiesta de interés turístico internacional bien vale el tute.

Foto de familia de antiguos y nuevos comendsdores del cocido en Lalín

Foto de familia de antiguos y nuevos comendadores del cocido en Lalín / Xunta

También recibieron sus capas Irene Villa, escritora y psicóloga; Luis de la Fuente, seleccionador nacional de fútbol; Ramiro Mejuto, empresario lalinense; Jorge Mira, físico y divulgador; Almudena Maíllo, concejala delegada de Turismo del Ayuntamiento de Madrid; Antonio M. Chaves, escritor, pintor y coleccionista; y María Martínez Allegue, conselleira de Vivenda e Planificación de Infraestruturas de la Xunta.

Juramentos

Así arrancaba la mañana, con la imposición de capas y los solemnes juramentos de los nuevos comendadores. Destacó el de Irene Villa, víctima de un atentado que recordaba: «Somos supervivientes de una bomba, y disfrutamos por quienes no pueden hacerlo porque los asesinaron». El seleccionador nacional, a su vez, recordó que esta cita «da voz a este legado, con la matanza del cerdo y la pasión al elaborar los productos» derivados, actuando además como «nexo de unión de la familia». El industrial Ramiro Mejuto recordó los «enormes beneficios» que el ferial genera en este municipio, y agradeció la oportunidad «de dar visibilidad a través da miña persoa, ao empresariado desta localidade», pidiendo «medidas aos gobernantes que faciliten a nosa labor».

Proyectos conjuntos

A su vez, la conselleira de Vivenda aludía a los «proxectos conxuntos como o edificio polivalente de Carragoso ou a cesión de solo municipal para a construción de vivendas públicas» en la capital de Deza.

Tras la foto de familia en el consistorio, la comitiva visitaba la Carpa do Cocido en el Campo da Feira, con productos gastronómicos típicos de Lalín y de artesanía. El recorrido también incluyó una degustación de filloas de Lestedo, preparadas por los miembros de la Asociación Cultural da Filloa de Lestedo, con la participación de vecinos de Boqueixón, en el marco del hermanamiento existente entre ambas exaltaciones culinarias.

En el grupo también estuvieron presentes el presidente del Parlamento y comendador; el presidente de la Diputación de Pontevedra y comendador; varios altos cargos de la Xunta de Galicia (conselleiro de Educación, Ciencia, Universidades y FP y comendador; conselleiro de Sanidade; conselleiro de Emprego, Comercio e Emigración y comendador; delegado territorial de la Xunta en Pontevedra; secretarios y directores xerales); el presidente del Tribunal Superior de Xustiza de Galicia; eurodiputados; diputados provinciales, autonómicos y nacionales; senadores; alcaldes; la Valedora do Pobo; el director de la Escola Naval de Marín; el presidente de la RAGBA; el cartelista de la Feria, José María Barreiro, también comendador; así como otros de sus compañeros, patrocinadores y ediles.

Solemne pregón

Posteriormente, y antes de la monumental comida y desfile de Entroido (con 16 agrupaciones y la cerda Lalaina), llegaba el momento del pregón de Diego Rivas. Hizo hincapié en que «o Cocido de Lalín é moito máis ca un prato; é unha lección de tempo e de sabedoría. Hai carnes que precisan horas, verduras que esixen respecto polo punto exacto, e un caldo que se constrúe pouco a pouco, con paciencia e coñecemento. Porque o cocido non se fai con présa: faise con criterio». Y también se refirió emocionado a que «na miña casa, non era só comida. Era un acontecemento. Facíao miña avoa».

Entre las novedades de esta edición destaca, por primera vez, la celebración de un macrococido –para 500 personas–en el Lalín Arena, y que garantizó que todas las personas saborearan el plato rey de Deza en el día grande sin salir del pueblo. Fue preparado por los cocineros Álex Iglesias y Carlos Brea, de la sociedad Gastrodeza.

Y, además, este año también fue la primera vez que la Matanza Tradicional do Porco estuvo organizada por un área parroquial, en este caso la de la Vía da Prata, conformada por las parroquias de Botos, A Xesta, Vilanova y Donsión.

La Gala del Cocido del 30 de enero estrenó, igualmente, un formato renovado, transformándose en un festival musical y gastronómico que llenó el Lalín Arena. En próximas ediciones se impulsará la declaración del cocido gallego como Bien de Interés Cultural (BIC) en patrimonio inmaterial.

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