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El mal tiempo impide acabar la autovía Santiago-Lugo en plazo: "Llevamos treinta y pico días sin dejar de llover"

El tramo entre Melide y Arzúa que completa la A-54 no llegará a tiempo para el primer trimestre del año, pero el Gobierno confía en inaugurar "dentro de poco" una infraestructura que acumula un cuarto de siglo de obras

Viaducto del Pambre en la A-54

Viaducto del Pambre en la A-54 / Cedida

Martín García Piñeiro

Martín García Piñeiro

Santiago

Manuel Fraga y José María Aznar inauguraron la autovía de Santiago a Lavacolla en el año 1999. Aquellos eran los primeros diez kilómetros de la A-54, la vía ideada por el ministro socialista Josep Borrell en 1992 para vertebrar el interior de Galicia, conectando Lugo con Santiago. Hoy, más de un cuarto de siglo después, todavía no se inauguró el último tramo, convirtiéndose en una de las infraestructuras que acumula más retraso en España. Y por si fuera poco, ahora sumará otro más, aunque esta vez no por razones políticas sino climatológicas.

La previsión de la apertura completa de la A-54 en el primer trimestre de 2026 se va a estrellar contra la realidad de la lluvia, el viento y el barro. En un contexto de 25 años de trabajos, un mes arriba o abajo es en realidad anecdótico, pero es cierto que la de la autovía Santiago-Lugo parece la historia interminable. Si se tiene en cuenta que son 100 kilómetros de distancia, sale a una media de menos de 4 kilómetros ejecutados por año.

"Ahora mismo se está trabajando y estoy convencido de que la autovía se inaugurará dentro de poco", manifestaba este martes el delegado del Gobierno en Galicia. Pedro Blanco explicaba que las obras entre Melide y Arzúa "avanzan", pero "hay que entender que llevamos treinta y pico días sin dejar de llover", lo que demora el ritmo.

El último tramo de la A-54 se inauguró hace ahora un año

El último tramo de la A-54 se inauguró hace ahora un año / Carlos Castro (EP)

"Salvo que tengamos un volcán en Lavacolla"

Blanco rechaza entrar en la trampa de los plazos concretos, porque sabe que en las obras nunca hay certezas. "Dar una fecha es complicado" cuando ni siquiera se sabe si seguirá lloviendo a corto plazo. En todo caso, ironizó con que la A-54 se abrirá este año. "Estoy convencido, salvo que tengamos un volcán en Lavacolla", bromeó Blanco en un acto en Lugo junto a la nueva presidenta de la Diputación, Carmela López.

Acto seguido, y tras insistir en que "cuanto más ayude el tiempo menos tiempo" de espera habrá para abrir la A-54, recordó la apuesta del Gobierno del PSOE por esta obra, que sufrió los rigores de la crisis con un fuerte frenazo inversor tras 2010, en el mandato de Rajoy. "Pero en los últimos siete años fuimos capaces de abrir el 50% de los tramos" de una autovía fundamental para "conectar el interior de Galicia", resaltó Pedro Blanco.

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