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Seguridad viaria

La carretera entre Melide y Arzúa, entre las más peligrosas para los conductores gallegos

La comunidad gallega cuenta con 127 kilómetros en la red viaria del Estado catalogados como conflictivos repartidos en un total de 12 trechos

Un vehículo siniestrado en la N-547, en Arzúa

Un vehículo siniestrado en la N-547, en Arzúa / Cedida

Paula Pérez | Anxo Bentrón

Santiago

La mayor siniestralidad está relacionada con las características de la vía. Así de contundente se muestra la Fundación RACE, que advierte que las comunidades con más presencia de carreteras convencionales de largo recorrido concentran un mayor número de tramos clasificados de elevado riesgo de accidentes, mientras que el peligro baja si tienen más peso las vías de alta capacidad. Pues bien, Galicia se ha convertido en la tercera comunidad con más kilómetros conflictivos tras duplicarse los trechos con una alta incidencia de siniestros y mortalidad.

La comunidad gallega cuenta con 127 kilómetros catalogados como de riesgo alto o medio alto repartidos en un total de 12 tramos situados en nueve carreteras nacionales. Es el resultado de analizar la siniestralidad en el periodo 2022-2024 en relación con el anterior informe que ponía el foco en el periodo 2021-2023. Son las conclusiones de la Evaluación de la Accidentalidad en la Red de Carreteras del Estado, que acaba de publicar RACE. Se trata de un proyecto en el que participan clubes de automovilistas de toda Europa para analizar el nivel de riesgo de las infraestructuras viarias a través del análisis de la accidentalidad y su gravedad con relación al tráfico soportado.

Utilizan un periodo amplio de tres años para reducir la aleatoriedad de los siniestros en tramos con poco volumen de tráfico e identificar así los patrones de riesgo persistentes. Para clasificar los trayectos utilizan un Índice de Riesgo, que mide el número de siniestros mortales y graves ocurridos en un tramo por cada 1.000 millones de vehículos por kilómetro recorrido.

A la cabeza

En Galicia el 5,3% de los kilómetros de la red de carreteras del Estado tienen un riesgo alto o medio-alto de accidente. Solo Aragón (6,3%) y La Rioja (14,1%) tienen un mayor porcentaje de vías peligrosas. En el informe de 2024, sin embargo, la comunidad gallega era la sexta comunidad con menos tramos conflictivos. La razón es que los kilómetros de riesgo se han disparado pasando de 57 a un total de 127, según el análisis de RACE.

Y de seis tramos peligrosos se ha pasado a un total de 12, de los cuales cuatro tienen un riesgo elevado y el resto medio-alto. Así, el mayor índice de riesgo se encuentra en la N-634, en el tramo comprendido entre Lourenzá y Mondoñedo, con un índice de 102,4. Tras ella se encuentra la N-541 entre Boborás y Beariz (100,3) y entre Beariz y Cerdedo-Cotobade (95), y la N-120 entre Covelo y Ponteareas (98,1). Estos cuatro tramos son los que registran un riesgo elevado.

Hasta once sinistros

Tras ellos, y como el tramo con e riesgo medio-alto más elevado, se encuentra el tramo de la N-547 comprendido entre Melide y Arzúa.

Este tramo, de unos 18,50 kilómetros de longitud, cuenta con un índice de riesgo de 85. Es, además, según el informe de RACE, el tramo en el que se produjeron más siniestros en el periodo 2022-2024, con un total de once, en los cuales fallecieron seis personas y diez resultaron heridas graves.

Las demás carreteras peligrosas

Más allá del tramo entre Melide y Arzúa, tres carreteras cuentan con hasta dos trechos confictivos cada una. Junto a los dos tramos ya mencionados de la N-541, en la N-634 está marcado en rojo el trayecto entre Mesía y O Pino, junto al mencionado entre Lourenzá y Mondoñedo. Por último, en la N-550, en A Coruña, tienen un elevado riesgo dos tramos, uno en Ordes, y otro entre Ordes y Carral.

Se suman a esta lista la N-651 entre Betanzos y Paderne, la N-642 entre Foz y Cervo, la N-525 entre Sandiás y Allariz y la N-6 entre Coirós y Betanzos.

"Los datos confirman que hay carreteras donde el riesgo no es puntual, sino que se repite a lo largo de varios tramos", explican desde RACE. Recalcan que los entornos de "mayor riesgo" son las carreteras convencionales con calzada única, tráfico mixto, intersecciones al mismo nivel, accesos directos, limitaciones geométricas y ausencia de elementos de protección que reduzcan la gravedad de los accidentes.

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