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Red viaria destrozada por el tiempo

Alianza de alcaldes por las carreteras: las vías con baches coinciden con tramos peligrosos en el Área de Santiago

El regidor de O Pino llevará ante el Estado la situación de la N-634 a Asturias y los desperfectos en la N-547

El mandatario estradense Gonzalo Louzao pide soluciones para la N-640 y los de Ordes y Oroso, para la N-550

Coches avanzando hacia el arcén en la aldea de Oroso ante el calado de un macrobache de la N-550

Coches avanzando hacia el arcén en la aldea de Oroso ante el calado de un macrobache de la N-550 / ECG

O Pino

El cintillo que enmarca esta información sobre el maltrecho estado de cuatro de los principales viales nacionales que recorren la comarca es preciso: el paso de las décadas sin actuaciones de calado y las inclemencias meteorológicas han provocado, y en algunos casos acentuado, los serios destrozos que caracterizan a buena parte del trazado de la N-634, N-547, N-550 y N-640 en las comarcas ordense, arzuana o la de A Estrada. Y los alcaldes están que trinan, por lo que exigen unas soluciones que Carreteras parece estar obviando.

Baches en la antigua carretera N-547 entre O Pino y Arzúa

Baches en la antigua carretera N-547 entre O Pino y Arzúa / ECG

Así, el regidor de O Pino, Manuel Taboada, tiene dos frentes abiertos, y asegura que llevan al menos dos décadas sin una reforma viaria integral. Por un lado, está la N-634, que lleva a Asturias. «O seu firme é moi irregular, e provoca que se che vaia o coche dende o km 700 a Castrofeito, porque ten resaltes que dan tiróns, e saeste cara o arcén». Y, curiosamente, en el informe de accidentabilidad RACE sobre la peligrosidad viaria consta allí un óbito.

Por ello, quiere involucrar a sus homólogos de Frades, Mesía y Curtis para presionar ante el Estado, «xa que tampouco hai un mantemento debido». Este tramo coincide con uno de los más peligrosos, entre el km 682 y 693... y los lugareños no son ajenos.

Los vecinos valoran

Así lo aseguraban los trabajadores de un almacén de O Marquiño, admitiendo que «a estrada N-634 ten moito tráfico, sobre todo de camións, aínda que coa autovía reduciuse». Afirman «non lembrar» asfaltado integral alguno, y coinciden con el regidor en denunciar las irregularidades de la capa de rodadura.

En cuanto a la N-547, la antigua carretera entre O Pino y Melide, languidece con un firme «moi deteriorado», aportan fuentes municipales, recordando que el viejo trecho que aún no cubre la autovía a Lugo está siendo muy utilizado.

En este caso, las curvas situadas entre el km 49,4 y 67,9 obligan a extremar las precauciones. Y el regidor carga contra el lamentable estado a su paso por la capital local, O Pedrouzo, donde transitan miles de peregrinos cada temporada... y ya suma seis fallecidos.

La N-640 en A Estrada

Ya en A Estrada, el propio regidor Gonzalo Louzao reclamaba hace unos días «medidas urxentes» nuevamente para paliar el estado de la N-640, también de titularidad estatal... y aún non han recibido respuesta desde el último contacto, en abril. «A veciñanza da Estrada non pode seguir agardando mentres o firme se desfai», aporta el regidor, y corroboran los vecinos.

Pero quizá el caso más sangrante es el de la N-550. A principios del siglo XXI ya se pedía, y aprobaban mociones, para una reforma integral. Pero su pésimo estado no ha hecho más que acentuarse este invierno desde Carral hasta Santiago, pasando por Ordes y Oroso. Precisamente, en la aldea que da nombre a este último municipio se encuentra uno de los socavones más largos y acentuados de la provincia... tanto que obliga a turismos y tráileres a tomar el arcén para evitarlo.

«Tapáronno hai quince días, pero xa está igual», lamenta una vecina del número 14, en las proximidades del desaparecido Bar Stop. Y, para más inri, la falta de asfalto provoca «que a nosa casa trema enteira cada vez que pasa un coche». En el caso de esta carretera, la franja socavada se halla en el km 46, pero Race ha marcado como tramos peligrosos los que median entre el km 26,7 y 36,9, y del 17 al 26,7, que corrresponden con la villa de Ordes y Mesón do Vento, localidades jalonadas también de fochancas. Allí constan dos muertos en 2025.

Más munícipes

En el caso de Oroso, el regidor Álex Doval denuncia las «fochancas, asfalto desfeito e perigo constante», indicando que se trata de una cuestión «de seguridade» y exigiendo del Gobierno central «unha reparación integral e inmediata». Su homólogo en Ordes tilda de «inasumible» el deterioro de esa N550 «que se ven agravando sen solucións efectivas nos derradeiros anos», según José Luis Martínez.

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