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Las nuevas tumbas municipales no despegan en Ames y Teo: la demanda ronda el 9%

La cifra contrasta con las de otros camposantos más antiguos, como el de Ribeira o Carballo, que ya se ampliaron

Las tumbas en panteón o suelo aún tirán más entre los usuarios que los columbarios para depositar las cenizas

Imagen de archivo de labores de desbroce y limpieza en el cementerio municipal de Ames

Imagen de archivo de labores de desbroce y limpieza en el cementerio municipal de Ames / Concello

Ames

Los cementerios municipales continúan siendo un recurso para los nuevos vecinosde los grandes concellos, que no están vinculados a parroquia alguna. Pero los construidos más recientemente (en los últimos 15 años) en Ames y Teo apenas rondan el 9 por ciento de sepulturas reservadas. Y, pese al bum de la cremación, todavía hay más demanda de tumbas que de columbarios para las cenizas. Los precios en ambos concellos son similares, y oscilan entre los 823 euros por la concesión de 25 años en Os Batáns yl os 1.250 en el de Penelas, pero en este caso por espacio de 75 años.

Estado actual del cementerio municipal de Penelas, en Montouto, Teo

Estado actual del cementerio municipal de Penelas, en Montouto, Teo / ECG

Comenzando por Ames, el último en abrir sus puertas, suma 160 panteones (480 nichos) y otros tantos columbarios asociados. Pero también se ofertan 288 nichos y 33 columbarios independientes, y 58 tumbas en suelo. Pues bien, según las cifras oficiales, están adjudicados ya 8 panteones (24 nichos) con otros tantos columbarios; 7 tumbas; 43 nichos y 20 unidades columbares, en ambos casos de carácter individual. Sin embargo, por ahora apenas constan 40 entierros. El volumen de demanda, pues, rondaría el 8,9% del total de las 1.019 sepulturas disponibles.

Y en el caso del camposanto municipal de Penelas, en Teo, cuenta con 576 nichos y 105 columbarios, lo que suma unas 681 sepulturas. Y en la actualidad están adjudicados dos panteones (6 nichos) más otros 41 nichos sueltos y 12 columbarios, cantidad que equivale a un 8,6 por ciento de demanda cubierta (aunque no significa que se esté utilizando).

Con más solera

Este dato contrasta, por ejemplo, con otros cementerios que suman décadas de historia, y ya han tenido que sufrir ampliaciones para hacer frente a las necesidades locales. Por ejemplo, en Ribeira tienen dos: el de la ciudad, con 4.487 tumbas, 1.428 ocupadas; y el de Palmeira, con 2.836, de las cuales 815 tienen titular. El porcentaje conjunto de reservas y ocupaciones ronda el 30%, siempre según datos del propio Concello.

Y en Carballo las cifras aún son más abultadas, ya que cuentan con 6.527 nichos y 96 columbarios, más 14 panteones familiares con varios enterramientos. Y en cuanto a los números de ocupación, en este caso podría superar incluso el total de espacios disponibles incluso tras las ampliaciones, ya que, según traslada la administración local, «na base de datos de enterramentos constan 5.460 liñas de anotacións, pero hai nichos nos que hai varios enterramentos co paso dos anos; os traslados de restos entre nichos do propio cemiterio constan dúas veces ( no nicho orixe e no nicho destino); e hai casos de traslados de restos a outros cemiterios», por lo que la abultada cifra final no es fácil de fijar.

Testimonio en A Maía

El concejal de Obras y Servizos Básicos de Ames, el socialista Gustavo Nieto, destaca que «desde o goberno municipal valórase a posibilidade de licitar o servizo para a xestión do cemiterio, co obxectivo de garantir investimentos e melloras nas instalacións» de este conjunto de sepulturas de Os Batáns, muy cerca de Aldea Nova y el linde con la capital de Galicia.

Según la misma fuente, «o informe sobre o estado do cemiterio municipal de Os Batáns amosa unha situación de normalidade e unha boa planificación».

Además, ha querido dejar claro que «na actualidade, o Concello de Ames conta cunha capacidade suficiente de unidades de enterramento para dar resposta ás necesidades actuais e futuras da veciñanza», apostillaba.

El proyecto de este camposanto, lanzado ya en época del alcalde Astray con crematorio, sufrió distintos cambios a través del tiempo. Se acabó de construir en enero del año 2010, pero debido a una serie de deficiencias y de la posterior demanda judicial que interpuso el Concello, paso varios años cerrado, siendo blanco del vandalismo que deterioró las instalaciones. Por ello, en 2017 el Concello adjudicaba las obras de reparación y acondicionamiento, a cargo de Copcisa y por un importe de más dd 250.000 euros. Abrió ese año.

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