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Padrón acogerá la presentación del boletín sobre Valle-Inclán que rescata la figura de Josefina Blanco

Josefina Blanco, que debutó en el teatro con cinco años, vio su carrera eclipsada por la fama de su marido, pero fue una de las primeras mujeres en España en solicitar la separación matrimonial

El profesor e investigador Joaquín del Valle-Inclán Alsina, nieto de Ramón María del Valle-Inclán y Josefina Blanco.

El profesor e investigador Joaquín del Valle-Inclán Alsina, nieto de Ramón María del Valle-Inclán y Josefina Blanco. / P. H. G.

Susana López Carbia

Susana López Carbia

Padrón

La Casa de Rosalía de Castro en Padrón acogerá este viernes, a las 18.00 horas, la presentación del nuevo número del boletín Foro Galicia e Valle-Inclán, una publicación dedicada a los estudios sobre el escritor arousano que en esta ocasión pone el foco en una figura olvidada: la actriz Josefina Blanco. El acto, impulsado por el Concello de Padrón, coincidirá con el Día Mundial del Teatro y contará con la participación del profesor e investigador Joaquín del Valle-Inclán Alsina.

Josefina Blanco.

Josefina Blanco. / Archivo Valle-Inclán

El ejemplar, correspondiente al año 3, número 3, dedica un monográfico a Blanco, con traducción al gallego de Rocío Viéitez Ferro, y busca rescatar del olvido a una intérprete que tuvo una destacada carrera en la escena española de finales del siglo XIX y comienzos del XX. “Para entender quién fue Valle-Inclán hay que entender quién fue Josefina Blanco”, sostiene Alsina, que lleva años investigando su figura.

Nacida en una familia humilde, Josefina Blanco se subió a los escenarios con apenas cinco años y pronto fue señalada como una promesa del teatro. “Con 14 años ya había críticos que decían: anoten este nombre, dará mucho que hablar”, recuerda el investigador. Durante su carrera llegó a recorrer decenas de ciudades cada año y a participar en varias funciones diarias, consolidándose como una actriz reconocida.

Sin embargo, su trayectoria quedó en gran medida eclipsada por la figura de su marido, Ramón María del Valle-Inclán. Pese a ello, Blanco formó parte de compañías de primer nivel. Además, desempeñó un papel clave en la obra del escritor, no solo como primera lectora, sino también como copista y correctora de sus textos. “Hacía los traslados de sus obras y revisaba las ediciones”, explica Alsina.

Se separó y su abogada fue Clara Campoamor

Más allá del ámbito artístico, su vida también estuvo marcada por decisiones pioneras. Fue una de las primeras mujeres en España en solicitar la separación matrimonial, en un proceso complejo en el que contó con Clara Campoamor como abogada. “Había que tener valor en aquella época para tomar una decisión así”, subraya el investigador.

Tras la muerte de Valle-Inclán, Josefina Blanco se encargó de preservar su legado literario, cuidando sus obras y promoviendo su difusión. “Mantuvo viva su literatura”, destaca Alsina, que insiste en la necesidad de seguir profundizando en su figura y en su influencia real en la obra del autor.

El acto en Padrón servirá así para poner en valor a una mujer cuya historia, como la de tantas otras, quedó en segundo plano. “La fama de Valle-Inclán ocultó a quien estuvo muchos años a su lado”, concluye el investigador.

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