Alquilar en la periferia a precio de capital: sin pisos en Ames, Oroso y Teo por menos de 600 euros
El informe de la Axencia Galega de Inmobiliarias revela que hay más pisos disponibles en los tres grandes municipios del área metropolitana de Santiago pero más caros

Una pareja pasa ante una agencia inmobiliaria en Santiago. / Antonio Hernández
Se alquila piso en O Milladoiro (Ames), de 70 metros cuadrados, con 2 habitaciones y 2 baños, en una segunda planta con ascensor, por 700 euros al mes. Es uno de los arrendamientos que estos días se anuncia en un conocido portal inmobiliario y que ejemplifica el imparable encarecimiento de los alquileres en el área metropolitana de Santiago.
Lo cierto es que el mercado ha ganado algo de oxígeno en número de viviendas disponibles, pero a costa de un repunte de los precios cada vez más evidente. Esa es la principal conclusión que deja el último informe de la Axencia Galega de Inmobiliarias (Agalin), que analiza el panorama en Ames, Oroso y Teo, tres municipios que suman cerca de 60.000 habitantes.
Según los datos recogidos por la entidad, en febrero de 2023 había 35 viviendas en alquiler en los tres principales municipios del área metropolitana de Santiago. Tres años después, a finales de marzo de 2026, la cifra ascendía a 54 inmuebles, lo que confirma un aumento de la oferta. Sin embargo, esa mejora no se traduce en más facilidades para los inquilinos, ya que el acceso a pisos asequibles se ha reducido de forma drástica.
De hecho, en 2023, 11 de las 35 viviendas disponibles estaban por debajo de los 500 euros al mes, lo que suponía el 31 % del total. En las jornadas analizadas por Agalin solo un piso se arrendaba por debajo de esa cifra.
Pisos para rentas medias y altas
El grueso del mercado se concentra ahora en los precios medios y altos. Más de la mitad de las viviendas anunciadas, 30 de 54, se situaban entre 600 y 750 euros mensuales, lo que representa el 55 % del total. A ellas se sumaban otras 15 viviendas, casi un 28 %, con rentas de entre 750 y 900 euros, mientras que 9 inmuebles ya superaban los 900 euros al mes, es decir, prácticamente el 17 % de la oferta disponible.
Por municipios, Ames concentraba la mayor parte del mercado, al pasar de 15 viviendas en alquiler en febrero de 2023 a 39 en marzo de 2026. En ese tiempo, los pisos por debajo de 500 euros bajaron de ocho a uno. En Oroso, la oferta creció de siete a ocho viviendas, pero desaparecieron por completo las opciones más económicas, que ya habían caído a cero en 2024. En Teo, el comportamiento fue desigual: de 13 viviendas en 2023 se pasó a solo siete en 2026, y también en este caso se esfumaron los alquileres por debajo de los 500 euros.
El informe de Agalin enmarca esta evolución dentro de una tendencia más amplia que también afecta a la propia capital gallega.
En el caso del área metropolitana, la Axencia Galega de Inmobiliarias subraya que la oferta actual casi triplica la existente en abril de 2024, cuando apenas había 19 viviendas en alquiler, pero advierte de que ese crecimiento no ha servido para frenar la subida de precios.
Al contrario: el mercado muestra una clara desaparición de las viviendas económicas y un desplazamiento cada vez más acusado hacia rentas medias y altas, tanto en la capital como en su entorno más próximo.
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