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Ni es un faro ni deja de moverse: el 'gigante' de hormigón a 1 hora de Santiago que se balancea con el viento de la Costa da Morte

Quienes llegan a lo alto de esta torre disfrutan de unas magníficas vistas sobre la ría y de una curiosa sensación de balanceo

La torre que se balancea con el viento, en Ponteceso, a una hora de Santiago.

La torre que se balancea con el viento, en Ponteceso, a una hora de Santiago. / YouTube/@rubensantamariamoto

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Una estrechísima escalera de caracol y 133 escalones separan a los visitantes de una de las vistas más impresionantes de la Costa da Morte. Una no apta para los que tengan miedo a las alturas, ya que, a la altitud de este monumento, se suma la peculiar sensación de oscilación que dicen que se experimenta en la cúspide.

Hablamos de la Torre do Monte do Faro de Brantuas (Ponteceso), el mirador de hormigón situado a una hora de Santiago de Compostela. Un rincón escondido para gozar de una panorámica única sobre la ría de Corme y para comprobar si, como cuentan, la estructura se balancea los días de viento.

La Torre de Brantuas, el falso faro que vigila la costa de A Coruña

Aunque el nombre pueda llevar a confusiones, la Torre del Monte do Faro de Brantuas no es ningún faro. Se trata, en realidad, de un monumento dedicado a la figura del Sagrado Corazón de Jesús, construido en 1954 sobre esta elevación del terreno.

En esta colina, elevada a 231 metros, sí se encendían hogueras en la antigüedad para guiar a los navíos. Pero es la torre promovida por Ricardo Pose la que suele llevarse todas las miradas, con su blanco nuclear recortándose contra el cielo y la promesa de un ascenso algo tortuoso hasta alcanzar el gran premio: la postal de la ría de Corme, el verdor del interior de Ponteceso y el faro de Punta Nariga bajo la enorme escultura de Cristo.

Si bien es cierto que no hace falta moverse de Santiago para disfrutar de estampas mágicas, este curioso mirador de la Costa da Morte tiene otros reclamos. Y es que recorrer su interior es, ya de por sí, toda una experiencia, con peldaños que se enroscan unos sobre otros en un tubo de piedra que asciende hasta el cielo.

Salpicadas por las paredes, se reparten unas pequeñas ventanas por las que se puede ir comprobando el avance de la subida e ir cogiendo ánimos. Pero es a los pies del Cristo donde uno puede sacudirse la claustrofobia y otear el horizonte directamente bajo las nubes.

También es el punto que ha rodeado la construcción de uno de sus mayores atractivos, por el que muchos lo consideran un mirador que merece la pena visitar en A Coruña. Y es que cuentan que allí, desde lo más alto, es posible notar cómo se mueve la torre en los días ventosos, el último empujón para más de uno para decidirse a iniciar la subida.

"Si no fuese por el movimiento, no habría aguantado"

Cada año, este curioso mirador próximo a Santiago recibe la visita de decenas de personas. Entre ellos, influencers como Cristina (conocida en redes como @cristabeldeviaje), que se acercó recientemente a la estructura situada junto a la Capilla de A Nosa Señora do Faro.

Allí retransmitió lo que había experimentado en este punto de la parroquia de San Xián de Brantuas. "Cuando el viento sopla, se siente el balanceo de la torre, dando una ligera sensación de mareo. Es tan alta y esbelta que, si no fuese por ese movimiento oscilante, no habría aguantado en pie", contó la creadora a sus seguidores, con los que compartió la "impresionante" panorámica que se observa desde la cima.

Antes le tocó internarse por la sinuosa escalera de la torre, que definió como "uno de los monumentos más peculiares de la Costa da Morte" en los que "desafiar al viento". Además de la "pasada de vistas" que ofrece la estructura, la creadora resaltó un punto importante: y es que la entrada al monumento es totalmente gratuita para quien desee comprobar su valor y, al mismo tiempo, regalarse los ojos con la panorámica.

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