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“Esta é unha festa única”: Sigüeiro se rinde a la Troita

Cientos de personas asistieron a la degustación gratuita de este domingo, que repartió 500 kilos del pez de río preparado con panceta

Sigüeiro vive el día más esperado del año con la Festa da Troita

Susana López Carbia

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Susana López Carbia

Oroso

El cielo amenazaba lluvia, pero Sigüeiro volvió a responder. La Festa da Troita de Oroso, declarada de Interés Turístico gallego, celebró este domingo su gran jornada gastronómica con el reparto gratuito de 500 kilos de trucha, que se sumaron a los 300 servidos ayer. Y aunque más de uno miraba de reojo a las nubes, el tiempo acabó aguantando para el momento más esperado: la degustación del producto estrella.

La fiesta es, para muchos, una cita familiar marcada en rojo. Elena Touriño, matriarca de una familia de Deixebre, acudió con su marido, sus hijos y dos de sus nietos. Ir a comer la trucha forma parte ya de sus costumbres. “Por moitos anos e ti que o vexas”, decía con una sonrisa.

Elena Touriño y familia.

Elena Touriño y familia. / S. L. C.

También Ana Vilares volvió a la fiesta con su madre, Mari Carmen Pájaro, su marido Gonzalo Parga y su hijo Marco. La pareja vive en Lavacolla y Mari Carmen en Sigüeiro, pero la Troita ejerce de punto de encuentro. “Xa viñemos onte. É unha tradición. O neno xa colle troitas para el solo”, contaban. Para Mari Carmen, la fiesta tiene un valor especial: “É un día moi importante para a vila, esperamos todo o ano por esta festa”.

Ana Vilares, con su madre, su marido y su hijo.

Ana Vilares, con su madre, su marido y su hijo. / S. L. C.

En Sigüeiro, el gusto por el pez de río no entiende de edades, como demostró Lúa Gutiérrez, que acudió a la degustación con su madre Lidia Paz. “Aos nenos de Sigüeiro gústalles a troita”, confirmaba la mujer.

Lidia y su hija Lúa.

Lidia y su hija Lúa. / S. L. C.

Trucha con panceta, la combinación perfecta

Detrás de los fogones, el ritmo era constante. Pulpería Guerra tenía ocho personas trabajando en una jornada en la que el pulpo cedió protagonismo a la trucha. Antonio Iglesias, uno de los cocineros encargados de freírlas, defiende la combinación con panceta. “Están moi boas. O contraste quédalle ben, porque a troita é un peixe doce e a panceta dálle o toque salgado”, explica. Habitualmente les toca preparar pulpo y churrasco. Esta es la única fiesta en la que cocinan trucha. Llevan ya cinco años encargándose de la degustación gratuita.

Antonio, uno de los cocineros de Pulpería Guerra.

Antonio, uno de los cocineros de Pulpería Guerra. / S. L. C.

El público, mientras tanto, se repartía entre las raciones, los paseos y las ganas de pasar el día. Lino Vilariño y Carmen Vilariño, vecinos de Ordes, son pareja, aunque el hecho de que compartan apellido pueda llevar a confusión. “Son coincidencias da vida”, bromean. Fieles a la Festa da Troita, tenían claro el plan: “Hai que vir probar as troitas, que a festa é unha vez ao ano”.

Lino Vilariño y Carmen Vilariño, pareja de Ordes, disfrutando de las troitas.

Lino Vilariño y Carmen Vilariño, pareja de Ordes, disfrutando de las troitas. / S. L. C.

No todos eran veteranos. Gloria, de Marín, y Juan, de Ferrol, se estrenaban este año en la celebración. “Vinimos a propósito a probar, a ver qué tal está esta fiesta”, comentaban.

Juan y Gloria, debutantes en la Festa da Troita.

Juan y Gloria, debutantes en la Festa da Troita. / S. L. C.

Entre los puestos y el aroma a trucha, no faltó Fina Blanco, socia de Rosquillas Bama, de Touro, una habitual de la fiesta. “A ver se non chove. Normalmente é unha festa boa”, decía mientras atendía a quienes se acercaban a por sus rosquillas artesanas, con precios que van de los 3,50 a los 6,50 euros el paquete. También en su caso se nota el alza de precios. “A vida subiu e nós tamén tivemos que subir as rosquillas”, explica.

Fina Blanco, de Rosquillas Bama, de Touro.

Fina Blanco, de Rosquillas Bama, de Touro. / S. L. C.

Mientras, en el puesto de la Pulpería Guerra, Ana Torres y Vanessa Gómez se afanaban cortando el pan. Veteranas de fiestas, presumen de oficio y equipo: “Temos o mellor polbo e o mellor persoal”. Y ni siquiera la amenaza de lluvia parecía preocuparlas demasiado. “Aínda que chova, a xente vén. É unha festa única”, aseguran.

Vanessa Gómez, izquierda, y Ana Torres, de Pulpería Guerra.

Vanessa Gómez, izquierda, y Ana Torres, de Pulpería Guerra. / S. L. C.

Un conselleiro tras los fogones

La jornada tuvo también presencia institucional. El alcalde de Oroso, Álex Doval, ejerció de anfitrión del conselleiro de Presidencia, Diego Calvo, que no dudó en ponerse detrás de los fogones y demostrar su habilidad con la espumadera.

El conselleiro de Presidencia, Diego Calvo, ejerció de improvisado cocinero.

El conselleiro de Presidencia, Diego Calvo, ejerció de improvisado cocinero. / S. L. C.

No fueron los únicos representantes públicos que se acercaron a la celebración. También probaron la trucha los alcaldes de Boqueixón, Trazo, Mesía, Tordoia, Cerdeda, Frades, O Pino y Boimorto, así como la teniente de alcalde de Muxía, la diputada del PP en el Congreso Rosa Quintana, la eurodiputada del BNG Ana Miranda o el diputado provincial Antonio Leira.

Tras la degustación llegó otro de los momentos más esperados: el pregón a cargo del alumnado del IES de Oroso, que fue muy aplaudido. A continuación, se entregaron los premios y trofeos a los ganadores del tradicional Campeonato de Pesca.

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