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Entramos en uno de los pisos okupados de Bertamiráns

Los residentes en el edificio de la Travesía do Pedregal denuncian a una vecina de la urbanización por acoso

Entramos en uno de los pisos okupados de Bertamiráns

Susana López Carbia

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Susana López Carbia

Susana López Carbia

Ames

Las familias okupas que residen en un edificio de la Travesía do Pedregal, en Bertamiráns, han presentado una denuncia colectiva contra una vecina de la urbanización por presunto acoso. La denuncia fue interpuesta en el cuartel de la Guardia Civil de O Milladoiro, según explica Carolina Martínez, una joven de 23 años que vive en uno de los pisos junto a su pareja, Engels Manuel Beltre, de 25.

Carolina asegura que la situación con esta vecina se repite desde hace meses. Según su relato, se siente perseguida y es constantemente fotografiada en distintos momentos de su vida cotidiana: “Si saco a los perros, se acerca ella con su perro a buscar poblemas. Yo me voy y no entro al trapo, pero ayer, cuando volvía de ayer la compra, me faltó al respeto y me amenazó. Y a continuación siguió haciéndome fotos cuando salí a tender la ropa. Me siento acosada".

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Susana López Carbia

Los residentes en el inmueble defienden que no generan problemas de convivencia y rechazan las acusaciones de conflictividad por parte de los vecinos de la urbanización. Carolina sostiene que, al menos en su caso, lleva una vida tranquila. “Que me enseñen una grabación en la que se vea un conflicto, aquí no se escucha ni un grito", afirma.

También insiste en que tanto ella como su pareja quieren normalizar su situación: “No nos metemos con nadie. Queremos trabajar, tener un sitio donde vivir y estar tranquilos".

La joven muestra la vivienda en la que residen. Es un piso limpio y ventilado, aunque con muchas carencias. Tienen agua y luz, pero no agua caliente. Tampoco cuentan con nevera. Carolina explica que le han ofrecido una por 20 euros, pero aún no dispone de ese dinero. Cocina en un hornillo eléctrico y tiene microondas. Los pocos muebles de los que disponen —dos camas, un sofá, mesa, sillas o algunas estanterías y lámparas— proceden de la calle o de donaciones.

Edificio okupado en la Travesía do Pedregal, en Bertamiráns (Ames).

Edificio okupado en la Travesía do Pedregal, en Bertamiráns (Ames). / S. L. C.

"Okupo por necesidad"

Según relata, cuando llegaron al inmueble, el piso estaba completamente vacío y recuerda que el edificio llevaba años abandonado. "Yo okupo por necesidad, no por gusto. Era esto o quedar en la calle", asegura.

Una de sus principales preocupaciones es poder recuperar a su bebé de cinco meses, que actualmente se encuentra en régimen de acogida. "Que se pongan en mi lugar las mujeres que sean madres y se imaginen lo que es estar sin un hijo", señala.

Carolina tiene además una niña de dos años, que vive en estos momentos con su madre en Madrid. Su intención, explica, es poder traerla a Galicia cuando ella y su pareja encuentren trabajo y consigan cierta estabilidad.

Carolina y su pareja buscan trabajo

La pareja pide una oportunidad laboral. Carolina busca empleo como personal de limpieza, cuidadora de niños o de personas mayores, camarera de barra o camarera de discoteca. Su marido podría trabajar en la construcción. "Solo pedimos que nos den una oportunidad y demostrar a los vecinos que no va a pasar lo mismo que pasó con las personas que estuvieron antes en el edificio", concluye.

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