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El chiringuito a 40 minutos de Santiago con un jardín secreto bajo los árboles: así es el rincón más caribeño de la ría de Arousa

El Lagarto Beach Bar permite recibir el buen tiempo con música, cócteles y una colorida carta de helados en plena naturaleza

La terraza del Lagarto Beach Bar, el chiringuito con jardín de Boiro.

La terraza del Lagarto Beach Bar, el chiringuito con jardín de Boiro. / Lagarto Beach Bar

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Con la vista ya puesta en junio, son muchos los que empiezan a anotar las mejores terrazas de Santiago para disfrutar del sol con una bebida fría. En Compostela hay varias a las que echar mano, pero, si lo que se quiere es disfrutar de un día de playa, compensa hacer una pequeña escapada en coche y aprovechar el viaje al mar para explorar nuevos chiringuitos.

Entre las playas que rodean Compostela, hay una junto a la que se oculta un pequeño oasis caribeño rodeado de árboles. Se trata del Lagarto Beach Bar, una terraza de Boiro con vistas a la entrada de la ría de Arousa a la que se puede llegar en apenas 40 minutos desde la capital gallega.

Así es el Lagarto Beach Bar, el templo de los cócteles junto a la playa de Mañóns

El Lagarto Beach Bar es uno de esos locales que cumple todo lo que promete su nombre: un rincón alegre con árboles y guirnaldas de luces situado a los pies de la playa de Mañóns, que destaca por tres cosas: su infinita variedad de cócteles, sus carnes y sus caprichosas y coloridas copas de helado, que incluyen sabores como el de Nocilla, Kitkat o el clásico Copacabana.

Para la clientela, estos dulces fríos son, de hecho, "de lo más rico que hay para el postre". Rivalizando con ellos se encuentra la tarta de queso, así como unas hamburguesas con opción vegana que son las reinas absolutas cuando cae la noche.

Como suele ocurrir con los bares que cuentan con zona externa, la terraza es el gran fuerte de este rincón casi desconocido ubicado cerca de Santiago. Las sillas se anclan directamente sobre el césped, justo bajo la copa de los árboles, que regalan su sombra tanto a los que acuden a comer como a los que solo quieren refrescarse con un Blue Lagoon o un Aperol Sprit después de toda una tarde en la arena.

El local también recoge los aires surferos típicos de cualquier beach club y acompaña sus consumiciones con música para animar el ambiente. Eso lo hace especialmente recomendable para los aficionados a los tardeos de Compostela, que pueden despedir el sol entre beats mientras pican algo.

A dos pasos de la arena

Lo mejor de este jardín oculto es, sin duda, su cercanía a la playa. Son apenas cinco minutos los que se tardan en salir del Lagarto y poner los pies en la arena, que extiende sus cientos de metros de blancura justo frente al chiringuito.

La playa de Mañóns junto a la que se encuentra el Lagarto Beach Bar.

La playa de Mañóns junto a la que se encuentra el Lagarto Beach Bar. / Turismo de Boiro

En los alrededores hay aseos, duchas, un merendero y zonas para aparcar gratis, por lo que se puede dejar el coche, sacar toallas y sombrillas del maletero y recogerlo todo antes de pasar por el bar para merendar o tomar la cena. Y, si se tienen mascotas, tampoco hay dificultades: el local es pet-friendly y permite la entrada de animales para tomar junto a ellos el aperitivo.

Hay que estar pendiente, eso sí, del horario de apertura, ya que el chiringuito solo está abierto tres días a la semana y a horas diferentes. El viernes funciona de 12.00 a 16.00 y de 20.00 hasta la medianoche, pero el sábado se salta esa parada de la tarde y recibe a los visitantes de forma continua durante 12 horas.

El domingo, el periodo de actividad se acorta hasta las 17.00 horas, cuando el Lagarto cierra sus puertas hasta rozar el siguiente fin de semana. Uno en el que, si acompaña el tiempo, los clientes llenarán sus mesas en busca de un rayo de sol y de un cóctel con el que celebrar el tan merecido descanso.

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