Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

La playa favorita del exfutbolista Fernando Torres a una hora de Santiago: arena fina, mar bioluminiscente y vistas a la Vía Láctea

El entrenador regresa periódicamente a este arenal coruñés protegido del viento, donde pasó algunos de los mejores momentos de su vida

La playa favorita del exfutbolista Fernando Torres

Javier Rosende Novo

¿Ya nos sigues?Márcanos como medio preferente
Añádenos en Google

Galicia deja huella. Y, si no, que se lo digan al exfutbolista Fernando Torres, que tiene desde hace mucho su refugio en un municipio situado a más de 600 kilómetros de su ciudad natal.

El mar de ardora bajo el firmamento en la playa favorita de Fernando Torres en la provincia de A Coruña.

El mar de ardora bajo el firmamento en la playa favorita de Fernando Torres en la provincia de A Coruña. / Turismo de Cee

Este pueblo de A Coruña se ha convertido en uno de esos puntos a los que siempre regresa para disfrutar del clima templado de la costa atlántica y de una de sus playas preferidas, en la que toma el sol desde que era pequeño. Su arena fina -con 350 metros de longitud-, su geografía protegida del viento y su naturaleza semivirgen han grabado a fuego la playa de Estorde (Cee) en el corazón del exfutbolista de la Selección Española, que siempre acaba volviendo al lugar donde pasó algunos de los momentos más especiales de su juventud.

En este arenal era en el que jugaba a la pelota de niño y donde conoció, más tarde, a su mujer, Olalla Domínguez, de origen gallego. La vegetación que lo rodea y la tranquilidad de sus aguas la han situado como una de las playas más recomendables de la Costa da Morte, en cuya orilla, además, es probable observar uno de los fenómenos más sobrecogedores de la naturaleza: el mar de ardora.

Así es la playa de Estorde, un oasis de arena y naturaleza que ilumina la noche

Situada a apenas una hora de Santiago, la playa de Estorde es un rincón inusual en el entorno del cabo de Finisterre. En un lugar donde el viento azota con fuerza -alimentando esa idea que tenían los romanos de que aquello era el fin del mundo (Finis Terrae)-, este arenal semiurbano permite pasar las tardes a salvo de las corrientes y bañarse sin peligro.

La playa de Estorde durante el día (Cee).

La playa de Estorde durante el día (Cee). / Concello de Cee

Es por ello que se trata de un punto frecuentado por familias, como la del propio Torres, que suele visitarlo durante la temporada estival para seguir disfrutando de esos paisajes con los que convivió de pequeño. El exdelantero ha contado en varias ocasiones que solía pasar las mañanas en el arenal y las tardes participando en torneos en el pabellón de Corcubión, donde desarrolló su pasión por el que se convertiría en el deporte de su vida.

Y es que la playa preferida del antiguo futbolista del Atlético de Madrid -cuyos abuelos son de Gastrar, Boqueixón-, está justamente ubicada en la parroquia de Toba, en el límite de Cee con el ayuntamiento de Corcubión. Su situación encajonada entre dos salientes la transforman en un oasis que une lo mejor de dos mundos: los paisajes salvajes de la naturaleza y servicios cómodos para los usuarios como aparcamiento o restaurantes próximos.

Si bien la mayoría acude durante el día para disfrutar del ambiente calmado y de su ubicación privilegiada, el lugar también ofrece hermosos espectáculos durante la noche. Como su contaminación lumínica es escasa, el refugio gallego de 'el Niño' se ha consolidado como un buen punto de observación astronómica, desde el que se puede gozar del firmamento en todo su esplendor.

Junto a la luz de las estrellas, es probable que surja, si hay suerte, otro destello durante las noches en el arenal de este bonito pueblo gallego: el de las propias aguas. El mar de ardora es el fenómeno responsable de este espectáculo natural que tiñe el Atlántico de azul eléctrico y que se ve con frecuencia entre junio y agosto desde la orilla ceense.

Bioluminiscencia, edificios románicos y hórreos insólitos

Cerca de Santiago hay varias playas en las que es posible disfrutar de la bioluminiscencia marítima. Por ejemplo, la de Marín -que se adelantó este año a la época habitual del fenómeno-, o la de Carnota, la favorita del escritor Boris Izaguirre.

En la del concello de Cee, el brillo del agua también es recurrente durante los veranos gallegos, cuando el alga Noctiluca Scintillans se acumula en las orillas aprovechando la subida de las temperaturas y la disposición de alimento. El movimiento de las olas provoca una reacción bioquímica en estos microorganismos, que emiten luz como las luciérnagas y crean hermosas estelas de un azul claro entre el ir y venir del océano.

Si se acude al arenal para probar suerte, es recomendable consultar antes las condiciones meteorológicas -en las noches sin luna es más probable apreciar el fenómeno-. Pero también conviene ir más allá de esta playa gallega resguardada y explorar la riqueza histórica y natural de la zona.

La cascada 'Mixirica', en los acantilados de Canosa de la parroquia de Lires.

La cascada 'Mixirica', en los acantilados de Canosa de la parroquia de Lires. / Turismo de Cee

En la misma parroquia de San Adrián de Toba, existe un bonito paseo junto al Rego das Laxes salpicado de antiguos molinos. En las inmediaciones se encuentra asimismo la Iglesia de San Adrián -de origen románico y edificada en el siglo XII- y un peculiar hórreo, el Canastro de Caamaño, erigido sobre trece pares de pies.

En las parroquias vecinas también se encuentran joyas por descubrir, como la playa de Lires, situada junto a la ría más pequeña de Galicia. El arenal, famoso por sus increíbles atardeceres, comparte protagonismo en el corazón de la Costa da Morte con la Furna de Gures y las sobrecogedoras vistas de los acantilados de Canosa.

Tracking Pixel Contents