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El delegado del Gobierno atribuye el nuevo retraso de la A-54 a mejoras en las obras y a las tormentas

Pedro Blanco asegura que la autovía Lugo-Santiago se terminará "en el menor tiempo posible", mientras el último tramo sigue sin fecha de apertura y los vecinos de Arzúa denuncian el aumento de la inseguridad en la N-547

El ministro de Transportes, Óscar Puente, el día de la puesta en servicio del tramo Palas de Rei-Melide, en febrero de 2025.

El ministro de Transportes, Óscar Puente, el día de la puesta en servicio del tramo Palas de Rei-Melide, en febrero de 2025. / E. P.

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Susana López Carbia

Susana López Carbia

Santiago

El delegado del Gobierno en Galicia, Pedro Blanco, aseguró este jueves que el Ejecutivo central sigue trabajando para completar la autovía Santiago-Lugo (A-54) y atribuyó los nuevos retrasos en la infraestructura a la introducción de mejoras en el proyecto y a las tormentas registradas durante los últimos meses.

Preguntado por esta cuestión durante un acto en A Coruña, Blanco defendió que la obra "no está metida en un cajón como estuvo con el Gobierno del PP" y explicó que las demoras obedecen, entre otros motivos, a "la última ampliación de crédito para mejorar señalización y canalizaciones" y a las condiciones meteorológicas. "La vamos a acabar en el menor tiempo posible. Se está trabajando", afirmó.

Las declaraciones del delegado llegan después de que el Consejo de Ministros autorizase la tercera modificación del contrato de obras del último tramo de la A-54, entre Melide y Arzúa. La modificación supone una inversión adicional de 242.700 euros, destinada a actuaciones en los enlaces de Palas de Rei y Melide Sur.

Sin embargo, la infraestructura continúa sin una fecha concreta para su inauguración. A comienzos de 2025, el ministro de Transportes, Óscar Puente, anunció que la autovía estaría completamente operativa antes de finalizar ese año, un objetivo que no llegó a cumplirse.

Lo cierto es que la A-54 acumula más de dos décadas de retrasos. El primer tramo, entre Santiago y Lavacolla, entró en servicio en 1999 y la conexión completa entre Santiago y Lugo llegó a comprometerse para 2010. Hoy, más de quince años después de aquella fecha prevista, sigue pendiente la apertura de los últimos 16 kilómetros del tramo entre Melide y Arzúa.

Firmas para pedir medidas contra la inseguridad vial en la N-547

La demora mantiene además la presión sobre la N-547, principal vía de comunicación entre ambos municipios. En Arzúa, una recogida de firmas impulsada por una vecina, y que cuenta con el respaldo del Gobierno local, reclama medidas urgentes para mejorar la seguridad vial tras registrarse en menos de una semana el atropello de un vecino de avanzada edad y de un perro en el casco urbano. Los promotores de la iniciativa consideran que el elevado volumen de tráfico que continúa soportando la carretera nacional está directamente relacionado con el retraso en la finalización de la autovía.

También el alcalde arzuano, Xoán Xesús Carril, ha criticado la falta de información por parte del Ministerio de Transportes. El regidor asegura que el Ayuntamiento solicitó una reunión urgente en septiembre de 2025 para conocer el estado de las obras, sin obtener respuesta. Además, recuerda que el pleno municipal aprobó por unanimidad remitir una nueva petición al departamento dirigido por Óscar Puente para abordar los retrasos de la infraestructura, aunque, según el Concello, tampoco recibió contestación.

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