MAR
Relevo en las cofradías de Barbanza y Costa da Morte: al menos cinco patrones mayores dejarán sus cargos
Noia, Muros, Muxía, Corcubión y Cabo de Cruz tendrán nuevos dirigentes tras las elecciones del otoño
Los de Ribeira, Porto do Son, Malpica, Fisterra, Camelle e Lira optarán a la reelección

Santiago Cruz, patrón mayor de Noia, izquierda,José A. Pérez Sieira, de Ribeira, centro, y Daniel Formoso, de Muros. / Cedida
El próximo otoño se celebrarán elecciones para renovar los órganos de dirección de las cofradías de pescadores en Galicia, y en Barbanza y Costa da Morte al menos cinco patrones mayores confirmaron que dejarán sus cargos, aunque es previsible que alguno más dé también un paso al lado.
La mayoría dejará el cargo por jubilación. Ese es el caso de Santiago Cruz, patrón mayor de Noia, quien tras 25 años presidiendo la cofrafía asegura que «ya me toca jubilarme»; Daniel Formoso, de Muros, quien después de23 años al frente del posito considera que «o meu tempo pasou», y solo reconsideraría su decisión si no hay quien tome el relevo; Daniel Castro, de Muxía, que cumplió los 70 años y lleva 16 como patrón; y Urbano Suárez, de Corcubión, que asumió el cargo en 2018.
Por su parte, Jesús Pérez Dieste, patrón mayor de Cabo de Cruz, no optará a la reelección por sentirse «decepcionado» por la falta de apoyos y por la difícil situación que atraviesa el sector marisquero.
Otros dudan sobre su continuidad. El patrón mayor de Laxe, Raúl Villar, que apenas lleva 4 meses en el cargo, tras la dimisión de Luis Suena, asegura que todavía no ha tomado una decisión porque «a cousa non está relixiosa». Su homólogo de Palmeira, Miguel Franco, tampoco tiene clara su cotinuidad y se muestra pesimista «porque o sector vaise descompoñendo e non hai relevo xeracional».
Quienes sí lo tienen claro y optarán a renovar el cargo son José Antonio Pérez Sieira, patrón de Ribeira y presidente de la Federación Gallega de Cofradías, que suma 17 años en el cargo; Emilio Queiruga, de Porto do Son, que asumió el cargo en 2018; Pedro Pérez, de Malpica de Bergantiños, que suma 12 años al frente del pósito; Joaquín Fábregas, de Fisterra, que tomó el relevo de Manuel Martínez hace 3 años; Xosé Xoán Bermúdez, de Camelle, que es uno de los más veteranos en el cargo, tras 18 años al frente del pósito; y Mariano Lago, de Lira (Carnota), que ejerce como patrón desde 2014.
Hay futuro si se cuida el mar
Unos y otros coinciden en que el sector, especialmente el marisqueo, atraviesa un momento muy difícil, aunque las sensaciones son diferentes en cada puerto. El más optimista es el patrón mayor de Muros y presidente de la Federación Provincial de Cofradías, Daniel Formoso, quien tiene claro que «o mar se se coida ten futuro».
Su homólogo de Muxía, Daniel Castro, coincide con Formoso en que «do mar pódese vivir, pero o problema que temos actualmente é que non hai relevo xeracional». Una situación que viene agravándose en los últimos años.
Señala que ya no es tanto un problema de falta de marineros, que se está subsanando con la llegada de pescadores foráneos, llegados de países como Indonesia, Senegal, Perú o Marruecos, «senón empresarial, pois non hai quen se faga cargo dos barcos» al romperse la cadena de transmisión de padres a hijos que era habitual años atrás.
A este respecto, Miguel Franco, patrón de Palmeira, que lleva más de cuarenta años dedicado al mundo del mar, señala que cada vez «é mais difícil vender un barco, algo que anos atrás non pasaba. Eu tentarei aguantar un pouco máis, pero se non hai relevo haberá que deixalo todo».
En la cofradía de Corcubión también son optimistas y esperan que se pueda garantizar el relevo en la cofradía. «Sería unha pena botar a perder un proxecto que comezamos dende a nada», afirma el expatrón mayor José Domínguez, quien recuerda que la lonja local pasó de facturar 800.000 euros «a máis de 3 M€ no último ano».
Aunque las dificultades son cada vez mayores, Pedro Pérez está dispuesto a seguir liderando el pósito de Malpica si cuenta con el apoyo del sector, «porque creo que estamos traballando ben, aínda que nunca vai estar satisfeito todo o mundo».
Recuerda que cuando asumió el cargo, hace 12 años, la cofradía arrastraba una deuda de 400.000 euros «e en 8 anos liquidámola, con moito esforzo de todo o equipo e recortando gastos, pero mantémola viva, que non é fácil».
Topes de capturas restrictivos
Pérez asegura que los topes de capturas de especies están limitando mucho la actividad y hacen inviable algunas pesquerías «a pesares de que hai peixe no mar». Unas limitaciones que no solo repercuten en las economías de los profesionales del mar, sino también en las cofradías «pois canto menos facturemos nas lonxas menos ingresos teremos».
Un problema que se agrava en los puertos más pequeños. A este respecto, el patrón mayor de Laxe, Raúl Villar, señala además que «hai barcos que van vender ás lonxas máis grandes, como as da Coruña e Ribeira, e iso complica moito a supervivencia de confrarías como a nosa, pois se non temos ingresos é imposible garantir os servizos necesarios no día a día do sector». A eso, añade, «as axudas das administracións cada vez chega máis a contagotas».
Marisqueo, bajo mínimos
Especialmente difícil es la situación de las cofradías que viven en exclusiva del marisqueo. Ese es el caso del pósito de Cabo de Cruz, donde solo los mariscadores de a flote se mantienen activos, pero estos son minoría. «Se non se vende, non hai ingresos», señala Jesús Pérez, lo cual está provocando que «moitos dos mariscadores estén buscando alternativas noutros sectores». Dice sentirse además «decepcionado» con la Consellería do Mar, por su inflexibilidad para aumentar los topes de capturas para el marisqueo a flote.
Más optimista, es el patrón mayor de Porto do Son, Emilio Queiruga, quien, se ve con ánimo para poder seguir al frente de la cofradía «e poder sacar adiante os proxectos que temos». Asegura «somos un pósito unido e o equipo que temos é moi bo». Además, añade, «contamos co apoio, tanto do Concello como da Xunta».
También en Camelle (Camariñas), Xosé Xoán Bermúdez está decidido a seguir: «Estanse facendo ben as cousas e hai unidade».