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Moncha Mariño baja la persiana de la Librería Sar en Padrón tras 45 años detrás del mostrador

Tras el cierre del emblemático negocio, Padrón, cuna de grandes escritores, se queda con una sola librería

Moncha Mariño, la padronesa que durante 45 años regentó la Librería Sar.

Moncha Mariño, la padronesa que durante 45 años regentó la Librería Sar. / Cedida

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Susana López Carbia

Susana López Carbia

Padrón

Padrón, tierra de Rosalía de Castro, Camilo José Cela y Macías o Namorado, se queda con una sola librería tras el cierre de Librería Sar, un establecimiento que durante 45 años formó parte de la vida cotidiana de varias generaciones de vecinos.

Su propietaria, Ramona Mariño, Moncha para todo el mundo desde que era niña, bajó definitivamente la persiana el pasado 31 de julio, tras una vida entregada a un negocio que abrió ella misma en 1981.

Los primeros años transcurrieron en las galerías comerciales situadas entre la rúa da Castela, el Espolón y Fondo de Vila. Allí empezó una historia que se prolongaría hasta 1999, cuando trasladó el negocio a la Praza de Macías, donde permaneció hasta el cierre.

En sus redes sociales, la propia Moncha se despedía con estas palabras de vecinos y clientes: «Foron 45 anos, parece que foi onte, pero foi unha longa viaxe. Como a vida mesma, o que empeza, sempre ten un final».

Una vida detrás del mostrador

Moncha trabajó prácticamente sin interrupciones. A lo largo de los años contó habitualmente con una empleada, pero en un negocio pequeño la presencia del autónomo termina siendo insustituible.

Pero disfrutó enormemente del oficio. La librería apostó especialmente por la literatura gallega, aunque también era papelería e incluso vendía artículos para fiestas, porque tener un negocio pequeño obliga a tocar muchos palos para poder sobrevivir.

Clientes que acabaron siendo amigos

Cuarenta y cinco años dan para vender muchos libros, pero también para conocer muchas vidas.

Por la Librería Sar pasaron niños que iban a por material escolar y que años después regresaban ya como padres; lectores habituales, vecinos que entraban simplemente a charlar o personas que acabaron formando parte de la rutina diaria del establecimiento.

La propia Moncha lo resume así: «Estes 45 anos regaláronmos un sinfín de lembranzas, conversas memorables, pero sobre todo, moit@s amig@s».

Fue una aventura feliz, pero el descanso tenía que llegar algún día: «A xente dicía que era unha pena, pero chegou o momento de deixalo. Tampouco vas morrer en acto de servizo», dice entre risas Anxo Vidal, el marido de Moncha, jubilado desde hace años tras ejercer como maestro en varios centros educativos.

Moncha Mariño y su marido Anxo Vidal.

Moncha Mariño y su marido Anxo Vidal. / Cedida

Una sola librería en la villa de Rosalía y Cela

El cierre de la Librería Sar deja una imagen llamativa. Padrón, una villa estrechamente vinculada a algunos de los grandes nombres de la literatura gallega y española, pasa a contar ahora con una única librería.

El negocio se suma a otros establecimientos tradicionales que han ido echando el cierre tras dar vida durante décadas al centro urbano de Padrón.

«É importante que haxa unha librería nunha vila, pero tamén que haxa outros negocios. Se desaparecen, ao final o pobo queda baleiro. Eu sempre digo que non é Amazon o que pecha os negocios, somos os propios veciños», resume Anxo Vidal.

Moncha inicia ahora una nueva etapa vital, tras 45 años entre libros, cuadernos y clientes que llegaron a ser amigos.

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