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Una perra que nunca estuvo embarazada amamanta a una gata abandonada

El propietario, Fernando Sobredo, se llevó al minino a su casa de Ribadeo, en Lugo, para que se recuperase de la situación de desamparo en la que la encontró un amigo suyo

Imagen de archivo de un perro y un gato compartiendo siesta
Imagen de archivo de un perro y un gato compartiendo siesta

LUGO. EFE  | 17.10.2018 
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Una perra de nombre Lúa, que nunca antes ha estado embarazada, se hizo cargo del cuidado de una gata abandonada -la cual tenía poco más de un mes de vida- cuando su propietario, Fernando Sobredo, se la llevó para su casa de Ribadeo (Lugo) con la intención de que se recuperase de la situación de desamparo en la que la encontró un amigo suyo.

En declaraciones a los medios de comunicación, Fernando Sobredo explicó que "la historia empezó" precisamente cuando un amigo suyo lo llamó para decirle que había encontrado a una gata, de poco más de un mes de vida, que estaba abandonada.

Fernando se hizo entonces cargo de la gata, se la llevó para su casa, la lavó, la desparasitó e intentó que sus propios gatos la acogiesen, "pero no la aceptaron".

Entonces, vio que Lúa "estaba contenta con la gatita", que la cuidaba y que la protegía, por lo que dejó que ambas se acercasen, aunque en un primer momento él mismo le daba leche al felino, porque la perra nunca había estado preñada y, supuestamente, era incapaz de amamantar.

Sin embargo, pasados dos o tres días, se fijó en que "tenía leche en las mamas" y en que la gata se estaba alimentado de ella, por lo que dejó que ambas siguiesen juntas y comprobó que "que la cuidaba como si fuese su hija".

Por temor a que esta nueva e inesperada situación pudiese "perjudicar" a la perra, Fernando la llevó a la consulta del veterinario Juan Luis Amor, que se quedó muy sorprendido con lo que estaba ocurriendo entre ambos animales.

"Lo primero que hicimos fue ver si esta situación podía perjudicar a la perra, pero empezamos a darnos cuenta de que era algo más que un proceso patológico", ha explicado Sobredo.

Se percataron en ese estudio de que "un animal había cambiando su metabolismo" para "dar leche a un animal con el que tradicionalmente no se lleva bien".

"Dos meses más tarde se ha visto que esto es una pasada", ha dicho el veterinario Amor, "un milagro de la naturaleza del que podemos aprender los seres humanos".