EL TÉCNICO SE DESPIDE DESPUÉS DE 14 AÑOS

Compostela se vuelca con el adiós de Moncho al Obradoiro

El técnico compostelano emitió un comunicado para despedirse del club y la ciudad le ha entregado todo su cariño

Comienza una nueva era después de la de Moncho

Moncho mira hacia arriba tras el partido ante el Palencia

Moncho mira hacia arriba tras el partido ante el Palencia / ACB

La mayor incógnita del Monbus Obradoiro se ha resuelto. Moncho Fernández no seguirá como entrenador del conjunto compostelano tras haber emitido un comunicado en la noche de este jueves en el que anunciaba que cerraba su capítulo en Sar. Termina el ciclo del genio del baloncesto que ha llevado a Sar a ser una catedral del baloncesto.

Sin lugar a dudas, el Alquimista de Pontepedriña hubiera querido abandonar el club en otras condiciones, tanto deportivas como en formato. El preparador compostelano emitía su carta de despedida horas después del primer comunicado de prensa del Obradoiro tras el descenso. Mientras que las palabras del club no han aportado nada, Moncho ha sido dueño de su adiós, aunque el club debería haber hecho más para la despedida de la cara visible de la entidad durante estas 14 temporadas.

Quienes sí han reconocido la labor de Moncho han sido todos los que pertenecen a la familia obradoirista y todos los que forman parte del mundo del baloncesto. La separación de caminos entre el Alquimista y el Obra ha partido el corazón de muchos, sobre todo a los que tenían esperanzas de que siguiera. Tanto locales como foráneos, anónimos como famosos y, sobre todo, cada generación que ha vivido a Moncho en Sar... Nadie ha podido escapar a que las emociones floreciesen con el mensaje.

Comienza una nueva era después de la de Moncho. Se cierra un ciclo marcado por la acumulación de hitos en el club en lo que ha sido la época dorada del Obradoiro y del baloncesto en Compostela, una ciudad de baloncesto. El Alquimista devolvió al equipo a la élite, lo llevó hasta los playoffs, disputó la Copa del Rey, jugó el primer partido de competición europea en la historia del club y, por encima de todo, ha dejado momentos icónicos. Celebraciones, frases, gestos y su forma de vivir el baloncesto.

Su etapa termina, pero todo su recorrido quedará para siempre en el club y el obradoirismo. De hecho, el propio sentir de la Caldeira y de entender este deporte ha estado marcado por el carácter de Moncho, que ha sido el máximo exponente de ser obradoirista. Se va una leyenda de Santiago y hay que despedirlo como merece. Porque sí, habrá futuro sin Moncho, pero sin él, el club será un poco menos Obradoiro de lo que era.