SD Compostela

Emotivo rencuentro de los protagonistas del ascenso a Primera para despedir a su ‘presi’

Ohen se desplazó desde Madrid a propósito

Nacho, Bellido o el meta Carlos recordaron los viejos tiempos

Fernando Santos acudió al tanatorio por la mañana

José María Caneda fue único e irrepetible. Sabía sacar provecho de los jugadores como nadie y eso le valió para ganarse el cariño de muchos de ellos tal y como quedó más que demostrado en su sepelio.

Fueron muchas las personas que se acercaron al tanatorio del complejo funerario Apóstol Santiago a lo largo de todo el día y cuando todavía restaba una hora para dar comienzo el funeral ya quedaban pocos huecos para aparcar.

Entre los asistentes llamaban la atención muchos exjugadores del Compostela que quisieron acercarse a rendirle tributo a quien dirigió durante cerca de 25 años el club santiagués.

Uno de los más reclamados fue el nigeriano Chris Ohen. Viajó desde Madrid a propósito para despedir a su presi, al que en muchas ocasiones calificó como su padre. No quiso faltar a la cita. Fue uno de los grandes artífices del ascenso a Primera División hace ahora treinta años, pero la huella que dejó en la ciudad fue tal que durante el entierro fueron muchos los seguidores blanquiazules que se acercaron a él para piropearlo por el buen estado de forma en que se encuentra o para agradecerle las tardes de gloria que dio a la afición de San Lázaro. 

El goleador de la esedé llegó acompañado por el guardameta Carlos Mariño, con el que todavía le une una buena amistad y con quien se reúne cada vez que visita Galicia.

Ambos se encontraron a algunos de los viejos compañeros con los que compartieron aquella noche memorable en Oviedo. 

El defensa Nacho, que ahora vive en Foz, fue otro de los reclamados por algunos de los presentes, al igual que Javier Bellido que después de retirarse se afincó en Santiago.

Más que jugadores

Pero no fueron ellos los únicos protagonistas de la época dorada del club que acudieron al funeral por José María Caneda.

El segundo entrenador de aquel entonces, el compostelano Gabi Leis, se desplazó desde Pontevedra, en donde reside, para acudir en compañía de uno de los trabajadores más eficientes del club, Nito Moure.

Jugadores y miembros del cuerpo técnico tuvieron también la oportunidad de charlar con el utillero Chuco Barreiro, que a sus noventa años de edad, se mantiene en perfecto estado.

Pero si alguien está indisolublemente unido a José María Caneda es Fernando Santos. El técnico de Poio fue el encargado de dirigir la nave deportiva para llevar al equipo desde Tercera División a la Liga de las Estrellas y además consiguió mantener al equipo en la categoría en su primer año en la elite. 

Fernando Santos acudió al tanatorio por la mañana para dar el pésame a la familia de una forma más íntima con la emoción de quien sabe que aquella persona con la que compartió la gloria deportiva de toda una ciudad se va para siempre.

Décadas de historia del Compos, presentes

Pero en un entierro multitudinario había más caras conocidas de quienes en alguna ocasión vistieron la camiseta blanquiazul

De la actual plantilla acudió el delantero Manu Barreiro y de otras épocas estaba Juanito, quien además de jugar en el Compostela llegó al Deportivo o al Betis; el francés Stéphane Pignol, quien también militó en el Almería, el Numancia o Las Palma; el camariñán Juan Cabrejo, quien después jugó en el Eibar o el Elche; o el santiagués Gelo Castiñeiras, idolatrado por la afición del Celta club con el que disputó 279 partidos siendo superado en número de encuentros por solo once futbolistas.

Y en este día de reencuentros, aunque por un motivo por el que nadie quisiera celebrar el ver de nuevo a los amigos, también se acercaron por Boisaca exdirectivos del club como el que fue presidente José Manuel Mallán Santos o antiguos dirigentes como Jesús Asorey, José Manuel Mallo, Javelo Barreiro o el doctor Ríos a los que se unió el que fue jefe de prensa Ricardo Docobo.  

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