Obradoiro | Rafa Reparaz Exjugador del Obradoiro

“Sabía que me pusieron en la lista de los mejores bases, pero no que había una votación”

Rafa Reparaz ha sido elegido por los lectores de EL CORREO GALLEGO como el mejor base de la historia del Obradoiro

El exjugador del Obra Rafa Reparaz.

El exjugador del Obra Rafa Reparaz.

Los lectores de EL CORREO GALLEGO han elegido a Rafa Reparaz como el mejor base de la historia del Monbus Obradoiro. El histórico jugador, que disfrutó del baloncesto en Compostela en los años 70, recibió sorprendido la noticia y con humildad, reconociendo que muchos seres queridos o cercanos a él decidieron votarlo.

¿Cómo recibió ser elegido el mejor base de la historia del Obradoiro según nuestros lectores?

Lo recibí con alegría, pero bueno, con la seguridad de que no soy el mejor base de la historia del Obradoiro. Hay jugadores que son mucho mejores que yo. Creo que esto es debido a que hay mucha gente que me tiene cariño, que es lo que sí me llena de orgullo. Han votado por mí y estoy muy agradecido. Pero bueno, sin creérmelo en absoluto.

¿Ha votado en la encuesta?

Voté a Ricardo Aldrey, que es un jugadorazo, una persona fantástica y un buen amigo mío.

Según me comentó antes de la entrevista, usted sabe como se forjaron sus votos.

Sabía que me habían puesto en la lista de los mejores bases, pero no sabía ni que había una votación, no lo sabía para nada. Pero bueno, alguien cercano lo vio y se enteró. Entonces, empezó a llamar a la gente, a amigos míos y otras personas, y empezaron a votarme. Me dieron bastantes muestras de cariño.

¿Le ha hablado algún excompañero a raíz de ello?

Sí, me ha escrito mucha gente. Les comentaba esto mismo que estoy diciendo aquí. Me decían que me lo merecía mucho y que lo importante era que si la gente me nombraba, que era por algo. Y yo (risas), bueno, pues les decía que por algo sería.

Dice que no se considera el mejor base, pero ¿no se lo creyó un poco con esas palabras?

No, soy muy consciente de lo que soy y no soy el mejor base que ha pasado por el Obradoiro. Para mí es un gran orgullo haber jugado en el Obradoiro, ha sido una fase de mi vida en la que he sido muy feliz. Cuando llegué al Obradoiro estaba en tercera división y ese año ascendimos a segunda. Fue un paso muy importante para el club y formé parte de eso. Creo que contribuí en algo importante para el Obradoiro, pero nada más. El mérito es del equipo y por supuesto que no es mérito mío. Fui un jugador del Obradoiro que podía hacerlo más o menos bien.

Imagino que lo que sí le alegró es que recuerden a los jugadores de otras épocas.

Claro, le tengo un gran cariño al club porque es un equipo que a los veteranos nos trata muy bien. Esto es debido a Tonecho (Lorenzo), que está ahí y siempre tira de los que hemos sido sus compañeros. Siempre nos defiende y participamos en muchas actividades del Obradoiro. Tanto en Lugo como en Santiago, porque jugué en el Breogán, y en Coruña también, nos han hecho homenajes de todo tipo. Siempre han tenido un reconocimiento para nosotros, Otra cosa es que hoy en día pues... gente que se acuerdan de mí en Santiago de verdad habrá muy poca (risas), porque ya hace 50 años que dejé de jugar. Cuando jugaba tenía poco más de veinte años y la gente que iba a vernos, normalmente, era fácilmente mayor que yo. Si ya tengo 73, hay mucha gente que ya no está o que tiene muchos años.

¿Cómo es su vida a día de hoy?

Mira, yo empecé a jugar muy joven. Con 16 años ya jugaban equipos de sénior y fui a jugar con la selección de A Coruña en los Juegos del Cantábrico. Pero así como empecé muy joven, también lo dejé pronto. A los 24 años dejé de jugar porque estudiaba medicina. Acabé la carrera, me casé y tuve una hija. Enseguida dejé de jugar. Ahora vivo en A Coruña, me he jubilado hace siete años y he sido pediatra. Actualmente, estoy muy enganchado aquí al baloncesto con el Leyma Coruña, que acaba de ascender. He puesto mi granito de arena en el apoyo al club, tenemos una peña y estoy metido un poquito, aunque en nada oficial. Que por cierto, fue una pena que descendiera el Obradoiro, porque mi gran ilusión era que se encontrase con el Leyma e incluso el Breogán. A ver si para el año se encuentran los tres y, con suerte, incluso el Ourense.