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Obradoiro

El Obradoiro, a forjar la química para un ascenso a ACB

Con los fichajes de Faggiano y Barcello, los picheleiros vivirán su primer partido con la plantilla cerrada para conseguir el objetivo

Vladimír Brodziansky ha sido una de las incorporaciones para lograr el ascenso.

Vladimír Brodziansky ha sido una de las incorporaciones para lograr el ascenso. / Jesús Prieto

André Couce

André Couce

Santiago

El Monbus Obradoiro recibe mañana en el Multiusos Fontes do Sar, a las 19.00 horas, al Caja Rural CB Zamora en el que será el primer partido con la plantilla al fin cerrada tras las incorporaciones de Lucas Faggiano y Alex Barcello, además de la salida de Jake Stephens. Será un duelo donde los fichajes podrían vestir la elástica compostelana por primera vez y empezar a demostrar lo que pueden aportar al equipo.

Comienza así el periplo de lo que se podría llamar el ‘Obradoiro 2.0’, con una plantilla que no ha dejado de ‘actualizarse’ a lo que realmente requiere la competición para optar realmente al ascenso. En verano se hizo una apuesta humilde a la hora de seleccionar los nombres de los protagonistas de esta temporada. Esto acabó pasando factura al ver que el nivel de la liga ha crecido y el desembolso debía de ser mucho mayor.

La realidad es que se llegó tarde. Le tocó al consejo de administración rascarse el bolsillo para traer a un pívot, Ondrej Balvin, y un base, Rati Andronikashvili. El checo llegó pasado de peso de la liga china y el georgiano, aauna día de hoy, no ha terminado de arrancar. Para el momento en el que llegaron necesitaban tiempo para adaptarse al equipo y a quien se le acabó la arena del reloj fue a Gonzalo Rodríguez, al que se decidió cortar pese a reconocer que su trabajo estaba siendo bueno.

Llegaría para sustituirlo Félix Alonso, que parecía reactivar al equipo, aunque también jugó a su favor que Balvin y Rati ya estaban integrados. Pero en el aspecto competitivo, más de lo mismo. Al equipo aún le faltaba artillería y talento para poder competir con los de arriba, con el ascenso directo ya imposible. Llegó un astro como Vladimír Brodziansky, con la directiva volviendo a pasar por caja, pero el Burgos fue el encargado de demostrar que los de Sar estaban todavía un peldaño por debajo.

Desde la cúpula del Obradoiro han apostado el todo por el todo, sabiendo que faltaba un base. Pues a falta de uno, llegaron dos con perfiles distintos. Lucas Faggiano y Alex Barcello, que también se puede desempeñar como escolta, son los elegidos para cerrar un equipo con la obligación de ascender.

La ACB es lo único que está en el punto de mira y el periplo será, cuanto menos, una tarea hercúlea al no poder optar al primer puesto, teniendo que lograrlo vía playoff y Final Four. La competición sorprendió a un Obradoiro que ha estado dispuesto a poner la liquidez necesaria, pero que quizá lo hizo un poco tarde para mantener la posibilidad de ascenso directo y que le ha costado el puesto a un técnico, Gonzalo, y a un jugador, Stephens, que lo han dado todo.

Ahora hay un equipo sólido para alcanzar la meta y que, al no poder optar al primer puesto, puede enfocarse en forjar la química del equipo sabiendo que debe afrontar unas eliminatorias para lograrlo sin la presión de pugnar por la cúspide de esta Primera FEB. Eso sí, no debe relajarse, porque debe aspirar a ser cabeza de serie.

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