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Ciclismo | Diego López Cano Ciclista del Tavfer-Ovos Matinados-Mortàgua

Diego López: «Es muy emocionante la aventura de llegar a profesional y desarrollar más»

Santiago vuelve a contar con un ciclista en el pelotón profesional. El joven Diego López, de 18 años, acaba de formalizar su incorporación desde el Picusa Academy, en el que acabó su etapa junior, al equipo portugués del Tavfer-Ovos Matinados-Mortàgua en donde estará a las órdenes del arousano Gustavo César Veloso. Se siente como pez en el agua en puertos explosivos y su ilusión es llegar a correr una Vuelta.

Diego López con la camiseta de su último equipo, el Picusa.

Diego López con la camiseta de su último equipo, el Picusa. / Antonio Hernández

Víctor Furelos

Víctor Furelos

Santiago

El compostelano Diego López Cano se enamoró del ciclismo tras ver en vivo en una misma temporada un final de Vuelta a España en Santiago y el Campeonato del Mundo en Ponferrada. Fue un flechazo. Un amor a primera vista que todavía perdura. Este joven corredor de 18 años, estudiante de Ingeniería Mecánica en la UNED y vecino de San Roque acaba de cumplir uno de sus sueños: dar el salto al profesionalismo. Después de una brillante campaña en la escuadra junior Picusa Academy tendrá que demostrar su calidad, sobre todo en los puertos más explosivos, en las filas del equipo portugués Tavfer-Ovos Matinados-Mortàgua.

¿Cómo te iniciaste en el ciclismo?

Siempre me gustó, pero me inicié cuando vi la Vuelta a España que terminó en Santiago con la victoria de Contador y con Valverde en el podio y también fui al Mundial de Ponferrada, que coincidieron en ese año, y a partir de ahí empecé a competir.

¿Con qué años empezaste?

Pues no sabría decir, creo que con nueve. Esa etapa en el Club Ciclista Compostelano fue muy bonita, me enseñaron mucho. Aprendí lo básico e hice muchos amigos. Me ayudaron Camilo y Luis Neira. Me cuidaron mucho y después estaba Jorge Morais, que fue un entrenador muy importante para mí. Me enseñó la técnica encima de la bicicleta porque él hacía montaña, me enseñó a entrenar, a hacer series, me enseñó mucho.

¿Cuál fue tu mejor año?

Mi segundo año de infantil fue muy bueno. Me acuerdo que había hecho pódium en todas las carreras. Quedé segundo en una y el resto las había ganado. Creo que fueron 14 victorias y 15 podiums, creo que había sido así.

Y del Compostelano le llegó el turno al Cambre, ¿qué destacarías?

Tengo que darle las gracias a Bochi Candal porque me acogieron muy bien, allí hice muchos amigos. Y luego quería nombrar también a Dani López Parada, fue un ciclista que corrió en el Burgos BH, que no solo fue un entrenador, también fue un referente y me enseñó muchísimo sobre ciclismo. Gran parte de mi base se la puedo atribuir a él.

¿Fue más complicado correr en el Picusa Academy?

Este último año fue muy difícil porque es más complicado para compaginar estudios y entrenamientos. Los estudios hasta lo que es segundo de Bachiller aún se pueden ir llevando pero sí que en este año fue muy complicado porque claro son los dos años más importantes y cuesta compaginarlos. El equipo fue muy bueno conmigo en ese sentido, me ayudó, me dejó tiempo libre, tiempo sin tener que correr y pude compaginarlo así gracias a poder apartar un poquito el ciclismo y luego volver al acabar los estudios. Y con ganas y esfuerzo se acaba llevando pero sí que es una etapa complicada.

¿Qué te ofreció Picusa Academy que no tuvieras antes?

Tiene una infraestructura muy grande, gente muy importante detrás que sabe mucho de ciclismo... Me cuidaron mucho desde el primer momento. Tanto Juan Campos como María Campos, mi entrenador que se llama Jorge Punzón, Djalmel Avendaño, que fue nuestro director y que para mí es un amigo enorme en este momento y también fue muy importante en todo el proceso, en los estudios, y fue de gran ayuda a la hora de aliviar el estrés y de crecer como persona y como corredor. Además, no es solo el calor humano y digamos la profesionalidad. Correr fuera es muy importante para mejorar, para aprender mucho y ese material y esa infraestructura que hay también nos ayuda mucho.

Con Picusa Academy viviste el equivalente al Tour de Francia junior en el que hiciste un octavo puesto en la primera etapa, ¿cómo fue esa experiencia?

Se distingue de otras carreras porque son cinco etapas y se notan mucho los días, la alta montaña. Todas las etapas son muy duras, con puertos muy largos y se nota que la gente va a lo que va, todos son muy buenos y tienen las cosas muy claras. Lo que más noté fue el respeto. Se nota mucho que la gente ya te asocia también como un ciclista no bueno, no sé cómo explicarlo, no profesional pero sí como una persona que sí se dedica al ciclismo y nadie quiere problemas. Aquí te insultan por cualquier choque o contratiempo y allí no, allí las cosas se hablan más, se nota mucho el respeto que hay. Y lo del octavo puesto en esa primera etapa sabía que tengo un buen final. A pesar de que soy ligero y soy escalador, tengo un poco de sprint y en grupos reducidos puedo rematar bien. Me veía con ganas para pelear y fui octavo.

¿Cuál es tu fuerte?

Se me dan bien los puertos cortos, explosivos. Son los que mejor me dan, se me da bien subir en general todos los puertos, pero esos me gustan mucho.

Y ahora en profesionales, ¿cómo te ves?

Voy a llevar los estudios poco a poco, haciendo las asignaturas por año que pueda en la universidad y ya en profesionales con el Tavfer-Ovos Matinados-Mortàgua voy a dar un paso importante, complicado, pero muy bonito porque igual corro carreras como O Gran Camiño que son aquí en casa, entonces es muy especial. Me gustaría correrla y que pase por Ferrol para que me vean mis abuelos. Y además con Veloso como director.

¿Qué tiene Portugal para el ciclismo gallego?

Portugal siempre es una puerta abierta. Siempre es una lanzadera. Ya lo vimos con muchos ciclistas profesionales que pasaron por allí, que fueron muy grandes y sigue siendo un buen lugar.

¿Por qué profesional sin pasar por sub23?

A ver como lo explico. Los equipos sub23 en España son complicados porque son equipos filiales que tienen pocas plazas para profesional, tiran mucho por la gente de sus lugares, sobre todo del norte, de Asturias, Cantabria, entonces los gallegos lo tenemos complicado. Tenemos suerte tener al Cortizo aquí, que ha sacado buenos corredores, peroes emocionante poder emprender. Es muy emocionante esa aventura de llegar a profesionales y poder desarrollar más.

¿Cuáles son tus ídolos?

Mi ídolo es Valverde pero bueno también miro para Contador, Purito o Nibali. Hay muchos corredores españoles en aquella época. Y ahora Pogacar.

¿A dónde te gustaría llegar?

Me gustaría correr el Tour, pero lo que más ilusión me haría sería correr la Vuelta a España porque un Mundial o unos Juegos Olímpicos están destinados a los elegidos.

¿Por dónde entrenas?

Entreno mucho por la zona de Santiago hacia Portomouro y también en Ferrol, que mis abuelos son de allí, y vamos mucho allí, sobre todo en vacaciones.

¿Y cómo lo lleva tu familia?

Tuve un accidente hace más de un año y al principio les costó mucho, pero ahora ya lo llevan mejor. Hay que ser responsables en las carreteras.

Aunque no tiene antecedentes ciclistas en la familia, podemos decir que Diego López nunca corre solo.

Tengo un tío en Francia que hacía ciclismo, pero mi familia me acompaña siempre y a mi pareja también le gusta mucho venir a verme. A mi hermano le gusta planificar los recorridos y las rutas para seguirme de cerca y sí, mi familia la tengo muy presente siempre en todas las carreras que pueden estar. Es importante para mí porque a veces en las carreras tienes malos días y tenerlos ahí es muy reconfortante.

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