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El Compostela empata con un Arteixo al que dominó y solo apareció tras su gol

La ‘esedé’ tuvo el control absoluto durante el encuentro en la primera parte, avasallando en Ponte dos Brozos y adelantándose por medio de Maceira

El gol de Otero en el minuto 65 reactivó a los locales, que retienen el punto

Uzal con el balón. |  Área 11

Uzal con el balón. | Área 11

André Couce | Área 11

Santiago | Arteixo

La SD Compostela firmó tablas (1-1) en su enfrentamiento a domicilio ante el Atlético Arteixo, en un partido donde las primera parte fue de claro color visitante, llegándo al descanso con 0-1, gracias a un gol de Maceira. Sin embargo, los locales apretaron más en la segunda parte y lograron el definitivo empate con un tanto de Otero.

El encuentro entre el Arteixo y el Compostela arrancó con un ritmo alto y un claro protagonista desde los primeros instantes: el conjunto santiagués. El Compos, bien asentado en el campo Monte dos Brozos, impuso su ley en el centro del campo desde el pitido inicial, gracias a una circulación de balón rápida, inteligente y paciente. A diferencia del cuadro local, que buscaba ataques directos y transiciones rápidas, el conjunto visitante trató de madurar cada jugada, moviendo el balón de banda a banda en busca de espacios.

El dominio territorial del Compostela fue evidente. La medular celeste, con criterio y solvencia, logró imponerse con claridad a la del Arteixo, que se veía obligado a retrasar líneas ante la dificultad para recuperar la posesión. Las combinaciones del Compostela eran fluidas, especialmente por los costados. El equipo rojiblanco, por contra, apenas lograba adelantar su bloque, obligado a defender en campo propio ante el empuje visitante.

Pese al control, las ocasiones claras tardaron unos minutos en llegar. El Compostela movía el balón con paciencia, arrastrando a la defensa local hacia su área, y poco a poco comenzaron a aparecer los primeros avisos. Un par de centros laterales generaron incertidumbre en la zaga del Arteixo, que no lograba anticiparse ni despejar con limpieza. Esa insistencia fue moldeando el partido, inclinando el campo cada vez más hacia la portería defendida por Hevia.

El premio al buen juego visitante llegaría en el minuto 24. Una acción ofensiva llena de determinación acabó con un balón suelto dentro del área tras un rechace desafortunado de la defensa local. Maceira, siempre atento, se adelantó a todos para conectar un potente disparo raso que sorprendió a Hevia. El balón se coló pegado al palo, firmando el 0-1 y desatando la celebración del conjunto compostelano. Era un gol que hacía justicia a lo visto hasta entonces: un Compostela mandón, superior en ritmo, intensidad y claridad de ideas.

El tanto no cambió la dinámica del encuentro… sino que la reforzó. El bloque santiagués, lejos de replegarse, dio un paso más hacia adelante y apretó todavía más al Arteixo, que se vio acorralado en su propio campo. Los locales sufrían para salir con el balón controlado y, en muchos momentos, se limitaban a despejar sin precisión debido a la presión alta visitante. Los santiagueses, con confianza y precisión, explotaban continuamente las bandas, donde su velocidad y desborde generaron quebraderos de cabeza constantes a la defensa local.

En el minuto 32, el Compos estuvo muy cerca de ampliar la ventaja. Quico recibió en la frontal, levantó la cabeza y dejó un balón magnífico para la llegada de Maceira, que entraba desde segunda línea. El delantero compostelano no lo dudó y soltó un derechazo seco que salió rozando el poste, provocando un suspiro colectivo entre la afición visitante que se había desplazado al campo. Era la prueba de que la esedé tenía completamente sometido a su rival.

El Arteixo, pese a las dificultades, supo aguantar el chaparrón. A partir del minuto 35 logró, al menos, frenar el torrente ofensivo de su oponente, ajustando marcas y acumulando más jugadores cerca de su área para taponar los caminos interiores del Compostela. Aun así, el equipo local seguía sin ideas en ataque: apenas pudo conectar tres pases seguidos en campo contrario y no generó aproximaciones de verdadero peligro durante toda la primera parte.

En cambio, el conjunto santiagués siguió mandando en el ritmo y en la lectura del juego, manteniendo el balón y administrando su ventaja con inteligencia. El 0-1 se antojaba corto por méritos, pero suficiente para reforzar la superioridad mostrada por los visitantes. Así, tras unos minutos finales más controlados, el árbitro señaló el descanso con los de Secho por delante, dueño del partido.

Tras el paso por los vestuarios, el conjunto local cambió su imagen y salió con más mordiente ofensiva ante un conjunto visitante al que le costó entrar más en juego. El cambio que hizo de David Rojo por Iker le dio más frescura ofensiva a su equipo.

En el arranque de la segunda parte, el meta visitante hizo una doble intervención para evitar el tanto del empate, que, sin embargo, llegó a los 65 minutos por medio de Otero. Este tanto pareció espolear a los locales que trataron de darle la vuelta al encuentro.

Los compostelanos intentaron retomar su dominio de la primera parte, pero tuvieron más problemas ante un rival más aguerrido. El técnico del Compos, Secho Martínez, buscó un revulsivo con los cambios, pero el partido terminó en tablas.

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