Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

SD Compostela

Los mejores momentos de los 250 partidos de Samu Rodríguez con el Compostela

El capitán picheleiro repasa los episodios más brillantes y los más duros de su paso por el equipo, después de alcanzar ante el Estradense el cuarto de millar de duelos oficiales con la camiseta blanquiazul

«Nunca pensé en firmar en el Compostela, y menos estar tantos años y jugar tantos encuentros»

Samu Rodríguez celebra un gol en un partido ante el Bergantiños de la campaña pasada.

Samu Rodríguez celebra un gol en un partido ante el Bergantiños de la campaña pasada. / SDC

Santiago

El nombre de Samuel Rodríguez Noya (Val do Dubra, 15/05/1995) ya forma parte de la historia de la SD Compostela. El pasado sábado, en el encuentro frente al CD Estradense, el centrocampista alcanzó la cifra de 250 partidos oficiales con la camiseta del cuadro blanquiazul. Un número marcado por un ascenso, un título de liga y tardes memorables en San Lázaro, pero también por lesiones y caídas que han forjado la personalidad de uno de los referentes del club en estos últimos años.

En el Municipal de A Estrada, Samu Rodríguez completó su decimoquinto partido de la temporada, el undécimo como titular, llegando así al cuarto de millar de encuentros con la camiseta de la SD Compostela. Un logro que el propio jugador define desde la gratitud: «Me hace muy feliz y, sobre todo, consciente de lo afortunado que he sido todos estos años por estar aquí. Ojalá puedan ser muchos más».

Samu Rodríguez conduce el balón durante un partido disputado en San Lázaro.

Samu Rodríguez conduce el balón durante un partido disputado en San Lázaro. / ECG

Una situación que nunca se llegó a plantear. «Nunca me imaginé llegar a esta cifra. Tampoco pensaba en firmar en el Compos, y menos estar tantos años y jugar tantos partidos», manifiesta Samu, el cual resume el logro en una palabra: «orgullo». Con 250 duelos sobre sus espaldas, el jugador dubrés rememora su camino en Santiago para detenerse en aquellos momentos que ocupan un lugar especial en su recuerdo.

Los primeros pasos

La historia de Samu Rodríguez en el Compostela comenzó en el verano de 2016, cuando Yago Iglesias lo reclutó para su nuevo proyecto en Tercera División. El propio Samu recuerda su debut, ante el Deportivo Fabril, marcado por las ansias de vestir la camiseta de un equipo histórico. Con especial cariño, el centrocampista habla de su estreno en San Lázaro frente al Ribadumia: «Estaba muy nervioso antes de empezar. A partir de ahí, todo fue más rodado y empecé a disfrutar».

Yago Iglesias entrenó a Samu en el Noia y también lo fichó para el Compostela.

Yago Iglesias entrenó a Samu en el Noia y también lo fichó para el Compostela. / MARTA G. BREA

Aquella temporada, en la que Samu disputó 20 partidos, terminó con la esedé en un séptimo puesto que sirvió de antesala para una campaña 2017/18 memorable para el conjunto blanquiazul. Yago Iglesias comandaba «una plantilla muy joven, con muchas ganas», que acabó realizando un gran año, a pesar de no lograr el ascenso. «Fue una temporada muy bonita. Ganamos la liga en O Carballiño y fue uno de los mejores días de mi vida», recuerda el jugador.

El Compos finalizó el campeonato de liga en primera posición, lo que daba acceso a la final de ascenso ante un campeón de otro grupo de Tercera División, en este caso, frente al Espanyol B. El filial perico, que contaba con jugadores de la talla de Adrià Pedrosa, Pol Lozano o Javier Puado, venció al cuadro gallego en un global de 4-2 para dejar el destino picheleiro en manos de los playoffs.

Cruz y cara en la promoción

Después de sufrir un golpe adverso ante el Espanyol B, el conjunto santiagués afrontó «con muchísima ilusión» las semifinales de la promoción, en las que quedó emparejado junto al Terrassa FC. Una eliminatoria inolvidable para Samu Rodríguez: «Empezamos perdiendo 2-0 fuera de casa y parecía muy difícil, pero fuimos capaces de remontar con un 3-0 en San Lázaro. Ese día fue uno de los más felices de mi vida en un campo de fútbol».

Lastimosamente para el Compostela, el equipo cayó en la final (1-2 en el acumulado) frente al Salmantino (actual Salamanca UDS) en un «golpe duro» para los gallegos. «Fue difícil. Casi 8.000 personas en San Lázaro, éramos muy jóvenes y con muchas ganas de dar un paso más en nuestras carreras, pero esa derrota también sirvió como aprendizaje para el futuro», confesó Samu.

Los jugadores de la SD Compostela celebran el gol de ascenso, obra de Pablo Antas.

Los jugadores de la SD Compostela celebran el gol de ascenso, obra de Pablo Antas. / MARTA G. BREA

La cruz del 2018 se repitió en la campaña siguiente contra el Alavés B, pero curtió a un grupo de futbolistas que no se rindió hasta que salió cara. En 2020, en una promoción marcada por la pandemia, el Compostela firmó el ansiado ascenso a Segunda División B después de superar al CD Barco y al Ourense CF en Balaídos. Un momento «raro» debido a la ausencia de aficionados, pero que «disfrutamos entre nosotros, ya que teníamos muchas ganas de conseguir el objetivo».

Capítulos difíciles

Más de nueve años y 250 partidos no solo dejan momentos destacados en lo positivo, sino que construyen episodios complejos que refuerzan la figura y el carácter de aquellos que los sufren. Samu Rodríguez es el ejemplo perfecto. Y es que el futbolista blanquiazul ha tenido que superar una lesión de gravedad y varios reveses deportivos para construirse como un referente en la historia reciente del club.

En el último partido de la temporada 2022/23, en el playoff de ascenso a Primera RFEF ante el Tarazona, el Compostela perdió la eliminatoria y Samu cayó lesionado a los 20 minutos de choque. Una rotura de ligamento cruzado que obligó al dubrés estar apartado de los terrenos de juego durante 232 días. El jugador blanquiazul reconoce que «fue un momento complicado» en el que «pasé mucho tiempo solo, sin poder jugar», pero que «me hizo madurar y valorar otras cosas aparte del fútbol».

Meses de trabajo individual y mucha paciencia permitieron a Samu regresar con el grupo para volver a sentirse futbolista. Sin embargo, en su primera temporada completa tras su lesión (la 2024/25), el centrocampista volvió a sufrir un crítico revés, esta vez en lo deportivo. Después de una campaña marcada por la inestabilidad en el banquillo y la irregularidad, la esedé certificó su descenso a Tercera RFEF. Así lo recuerda Samu: «Fue muy duro porque había un grupo muy comprometido, con muchas ganas de sacar la situación adelante. Costó pasar página y durante mucho tiempo lo tuvimos en la cabeza».

Samu llora desconsolado después de empatar ante el Valladolid Promesas y certificar el descenso del Compos.

Samu llora desconsolado después de empatar ante el Valladolid Promesas y certificar el descenso del Compos. / Antonio Hernández

Centrado en el presente

Entre recuerdos de partidos inolvidables y episodios no tan positivos, el capitán picheleiro se centra en un presente prometedor y mantiene la vista puesta en el gran objetivo, el ascenso: «La verdad es que estamos haciendo las cosas bien y ojalá esta temporada pueda sumarse a esos momentos bonitos que comenté antes».

Samu es una pieza clave en el planteamiento actual de Secho Martínez en un Compostela que lidera con mano de hierro el Grupo I de Tercera RFEF. Ocho puntos de ventaja sobre el segundo y con la vitola de invicto totalmente intacta, la esedé confía las manijas del centro del campo al futbolista dubrés, que, a pesar de alcanzar la redonda cifra de 250 encuentros, prefiere ir «partido a partido, disfrutando de cada uno de ellos», sin pensar en los 300.

Tracking Pixel Contents