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Obradoiro

El Obradoiro aplasta a tiempo a un combativo colista

El Melilla plantó cara al equipo compostelano, pero todos los cuartos fueron santiagueses

Travis Munnings realizando un lanzamiento exterior

Travis Munnings realizando un lanzamiento exterior / Área 11

Área 11

Santiago / Melilla

El Monbus Obradoiro logró arrasar por 70-92 en su visita a la cancha del colista, un Melilla Ciudad del deporte que le plantó cara y que forzó a los de Diego Epifanio a 'cocinar' la victoria a fuego lento. Los locales, pese a ir siempre a remolque en el marcador, se mantuvieron con vida hasta bien entrado el cuarto decisivo.

No debía tener problemas sobre el papel el Obradoiro para imponerse al colista de la categoría, un Melilla Ciudad del deporte que llegaba al choque después de haber perdido sus últimos diez encuentros. Pero no quería relajación en los suyos Diego Epifanio, que ordenó una intensa defensa en toda la pista desde el inicio del choque para no dar alas a su rival. Lo intentaban también los locales desde atrás, tratando de impedir que los de la capital gallega moviesen el balón con comodidad y dificultando las transiciones. Aun así, conseguían los visitantes poner el 0-4 en el marcador, aunque necesitaron casi dos minutos de partido para ello y la alegría les duró poco antes de que un triple de Díaz pusiese el 3-4.

Apretaban los norteafricanos que, tras forzar otro fallo en el lanzamiento de su rival, se pusieron por delante con otros dos puntos de Díaz (5-4, m. 3). No conseguían los visitantes sacudirse la presión del rival. Las pérdidas de balón y los fallos bajo canasta impedían a los gallegos recuperar el mando en el electrónico, ante un Melilla Ciudad del Deporte que aprovechaba su acierto exterior para ampliar su renta hasta los 4 puntos (10-6). Sin embargo, las primeras rotaciones en el cuadro melillense se dejaban notar y Obradoiro aprovechaba la circunstancia para colocar el 10-11 en el luminoso. Pero lo cierto era que los compostelanos tenían problemas para superar la zona local y Melilla, a la contra y con mucha velocidad, volvía a tomar ventaja (14-11).

Cambiaba de defensa el conjunto visitante, que aguantaba el pulso gracias a los puntos de Barrueta antes de conseguir secar el ataque local y cambiar por completo la dinámica del partido, con un parcial de 0-9 que les colocaba con 7 puntos de renta al final del cuarto (19-26).

Ya en el segundo cuarto, Melilla salía a por todas, pero su escasez de recursos arriba le hacía depender demasiado de Caicedo, al que Obradoiro conseguía defender bien mientras los suyos leían correctamente el partido y conseguían elevar su renta hasta los 10 puntos en apenas un minuto y medio (21-31). Pero los locales no se rendían y conseguían firmar un parcial de 4-0 que encendía las alarmas y obligaba a Diego Epifanio a pedir tiempo muerto (25-31). Kravic acudía al rescate de los suyos, pero los visitantes no conseguían imponer su ritmo. La igualdad reinaba ahora en la pista y Melilla aguantaba el tirón (34-39, minuto 16). Pero un nuevo arreón de los compostelanos parecía romper el choque (37-48), aunque un triple de los locales dejaba el marcador en 40-48 al descanso.

Barcello elevaba hasta los 10 puntos la renta visitante en el inicio del tercer cuarto, pero Melilla no había dicho su última palabra. El equipo local volvía a frenar el ataque de su rival y firmaba un parcial de 6-0 que le metía de lleno en la pomada (46-50). El partido se jugaba a pequeñas rachas y Obradoiro replicaba la de su rival con un 0-7 que le colocaba con 11 puntos de renta (46-57, minuto 23). Hacían la goma una vez más los norteafricanos (50-57). Los locales conseguían volver a secar el juego interior de su rival, aunque dos triples consecutivos volvían a lanzar a los compostelanos ante un conjunto local que tenía aún más problemas en ataque (50-63, minuto 15).

Las defensas se imponían y los errores en el lanzamiento se sucedían en uno y otro campo, tanto que en los siguientes tres minutos solo un tiro libre local movía el luminoso (51-63). Munnings rompía la sequía visitante y su acierto permitía irse al final del tercer cuarto con 15 puntos de renta (54-69).

Pero si alguién pensaba que el partido estaba decidido, se equivocaba. Melilla apretaba en el inicio del cuarto final con un parcial de 9-2 que les colocaba a 8 puntos del rival (63-71, minuto 32). Paraba el partido Diego Epifanio, que a la vuelta veía cómo el acierto exterior de Westermann daba alas de nuevo a su equipo, que se iba hasta los 15 puntos de renta a 4 minutos del final (66-81).

No hubo ya más historia. Los locales lo intentaron todo, pero el Obradoiro supo aguantar en defensa para no dar opciones a su rival.

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