Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Obradoiro

Huskic y su regreso a final de temporada en el Obradoiro: «Es mi meta»

«Cuando llegue ese momento vamos a valorarlo, haciendo tests de fuerza y de rodilla, para ver si estoy para competir», afirmó

Goran Huskic durante el I Torneo Internacional Concello de Santiago.

Goran Huskic durante el I Torneo Internacional Concello de Santiago. / Jesús Prieto

André Couce

André Couce

Santiago

Goran Huskic, pívot del Monbus Obradoiro, participó en el programa de YouTube O Noso Basket, en el que aseguró que, por el momento, la evolución de su pierna tras la rotura del ligamento cruzado anterior y la lesión en el menisco medial va a buen ritmo y que tiene como objetivo reaparecer en el cierre de temporada. Además, habló de como ve al equipo, elogió a sus compañeros y a todas las infraestructuras de la entidad.

El interior comenzó hablando de su recuperación: «Es un proceso largo. Llevo cuatro meses y pico y la rodilla lleva fases. No se queja, de momento bien. Estoy trabajando en mi cuerpo, pasando todo el día con fisios y preparadores. Poco a poco. Noto a veces ataques de pensamientos negativos y pesimistas. Por ahora, se pasan y no me quedo mucho ahí. Estoy aguantando bien».

Al ser preguntado por si espera aparecer hacia el final de esta campaña, dejó claro que «esa es mi meta». «El cuerpo también. Creemos que, con esta mentalidad, la recuperación será mejor. Cuando llegue ese momento vamos a valorarlo, haciendo tests de fuerza y de rodilla, para ver si todo está preparado para competir», apuntaba antes de reconocer que el no jugar «a veces es duro. Sobre todo cuando vienen estos partidos chulos, importantes e igualados. Se sufre viendo desde fuera».

Su sustituto es una persona que conoce bien: «Es curioso que, cuando me lesioné en Burgos y me operé, Dejan (Kravic) también vino. Siempre es bueno cuando llega alguien que conoces y te llevas bien. Con esa curiosidad nos reímos mucho. Siempre lo vacilo con eso, de que me anda ahí detrás».

Lo que tiene claro es que en este curso tienen «un equipazo. Están jugando bien. De los últimos 14 o 15 partidos, sin contar la copa, han perdido uno. Normalmente, con eso a estas alturas, estás primero con tres perdidos. Estoy muy contento con los chicos. Creo que el vestuario está a tope, todos se llevan bien y la química es buena. Todo son buenas señales de éxito».

El jugador también fue preguntado por el hecho de seguir en Sar para recuperarse y el valor que le dio a ello su entrenador, Diego Epifanio, además de estar apoyando al Obra en cada partido en Sar: «A mí me da mucha pena, porque al principio de temporada, una vez que conocí a los chicos, estaba bastante contento y motivado. Con muchas ganas de la temporada. Pero bueno, pasa lo que pasa. No hay que rendirse y hay que seguir. Estoy agradecido por las palabras de Epi. Olle (Lundqvist) y yo nos identificamos con los compañeros, con el equipo».

Son muchos años con Epi y sé perfectamente lo que quiere»

«Me ha dejado muy buena impresión el cuerpo médico. Tengo el cien por cien de confianza y estoy todos los días con ellos, recuperándome. Y creo que es lo mejor. Sinceramente, si el club tiene un buen cuerpo médico en el que tienes confianza, lo que recomendaría para todos los jugadores es dar confianza al club. Estar al ojo del club todo el rato y trabajar juntos, porque tienes toda la infraestructura. Si tú te vas en verano o quieres irte a casa a recuperarte, pero luego tú tienes que organizar el entrenador, el pabellón, el fisio, el masaje y los tratamientos... Aquí te apoyan con todo eso y tú solo tienes que venir a trabajar. Eso es un lujo para una persona», apreciaba.

Pero dentro de su nuevo club, hay algo ‘de siempre’, que es su entrenador: «Son muchos años con él y sé perfectamente lo que quiere. También, de hablar con compañeros en entrenamientos y eso, tienes que ser muy permisivo de entrenador y de compañeros. Estoy muy agradecido y me hace sentir muy bien que esta gente, de verdad, quiere escuchar lo que tengo que decir de alguna situación o algún contexto en cancha. Tanto los compañeros como Epi van con eso a tope. Es mucho más fácil para un jugador cuando siente ese respeto. Seguro que Epi me ayudó muchísimo durante mi carrera, simplemente por dejarme ser yo».

Al hablar de sí mismo, consideró que su habilidad de pase «es un regalo, un tipo de talento que no he ganado trabajando. Es algo que me sale por instinto. Simplemente, anticipo y veo. Entiendo, más o menos, donde se puede producir una ventaja. Por ejemplo, pone un jugador un bloqueo ciego para un tirador. Y después de ese bloqueo, si él corta rápido hacia canasta, muchas veces puede estar solísimo, simplemente porque se mueven por este bloqueo. No esperan esto, se concentran en el tirador para prevenir este bloqueo para el tiro. Otro ejemplo, si la defensa es muy agresiva, una buena puerta atrás. Cosas así. También vivo de eso. Si mis compañeros no me conocieran, sería mucho peor jugador también. Lo bueno es que llevo muchos años en España y, más o menos, mis compañeros saben por donde voy. Normalmente, es rápido ese ajuste y ahí puedo ayudar al máximo».

El pívot no escatimó en elogios a la hora de hablar del Obradoiro: «Este club no está acostumbrado a estar en LEB (ahora Primera FEB), está acostumbrado a estar en ACB. Se ve que todos tenían esta experiencia».

Tampoco dejó de hablar bien de sus compañeros, valorando que «lo que hace la diferencia es la química. Porque siempre hay dos o tres equipos tienen papeletas para subir. Pero creo que lo hace quien encuentra la mejor química y conocimiento de compañeros. Es una de las razones que me da más pena de que me lesioné, porque con este equipo hubiera disfrutado mucho. Viéndolo desde afuera, todo el mundo comparte el balón, pase extra y se mueven a un lado y al otro. Hay muchas armas».

Pero para ganar hace falta más que eso, defensa y ataque: «Lo más importante es tener una mezcla. Este año creo que tenemos dos o tres pitbulls en defensa y luego gente que se concentra más en ataque. En los equipos, lo ideal es eso. En cada posición, uno más físico y otro de más talento y más puntos en las manos. Ya dije alguna vez en X que (Sergi) Quintela es tremendo. El esfuerzo que hace, costa a costa todos los días, en todos los partidos. Muchas veces cambia el ritmo de partido, porque roba dos balones en medio del campo, quita segundos o aleja un bloqueo directo del aro. Y hay más jugadores. Eso, con todo el talento que tenemos en ataque, nos lleva a tener solo tres derrotas».

«Lo que más me gusta de este equipo es que, en cualquier momento, puede salir una persona distinta teniendo un buen partido. No veo mala leche en ningún momento. Está bien todo, pero no quiero que si escucha alguno de ellos se pongan chulos», sostenía.

Y, por supuesto, no se le escapa el derbi entre Ourense y Coruña que se vivirá después de la jornada de este fin de semana: «Ya nos ganaron a nosotros. Podían repetir. Ourense es un equipo sólido, típico de LEB Oro que, cuando juegas en su casa, si no vienes espabilado te pueden castigar. Lo han demostrado contra el Obra. Esperamos que repitan un buen día y que Coruña lo tenga un poco peor de lo habitual».

Tracking Pixel Contents