BALONCESTO
El Obradoiro asalta Fuenlabrada con una exhibición y demuestra su buen estado de forma tras el parón
Alcanzó el descanso con solo tres puntos de ventaja, pero en la segunda mitad rompió el partido después de que Brito mantuviera vivo al equipo santiagués en los peores momentos

Barcello trata de hilvanar un ataque ante un rival del Fuenlabrada
Víctor Furelos / Área 11
El Monbus Obradoiroo volvía a saltar a una cancha después de un largo parón provocado por las Ventanas FIBA y por coincidir su jornada de descanso. Era importante palpar las sensaciones de los jugadores después de tanto tiempo sin competir. Y la plantilla del conjunto santiagués demostró que no perdió el pulso a la Liga. Con su contundente triunfo en Fuenlabrada por 77-97 demuestra que no está dispuesto a dejar que el Leyma Coruña se marche en la clasifcación.
El conjunto de Diego Epifanio asaltó el pabellón Fernando Martín tras una exhibición coral y un Diego de Sousa Brito estelar. Los gallegos, que supieron sufrir en el inicio, terminaron arrollando a un Flexicar Fuenlabrada que se diluyó tras el descanso ante el acierto exterior y la solidez defensiva visitante.
El encuentro comenzó con un ritmo frenético, digno de dos equipos que se conocen a la perfección. Barrueta fue el encargado de inaugurar el luminoso del Fernando Martín (0-2), demostrando desde el salto inicial que tenía la mano caliente. El alero americano se convirtió rápidamente en una pesadilla para la defensa madrileña, forzando las primeras ventajas (2-7).
Ante la facilidad anotadora de los gallegos, Iñaki Martín detuvo el choque con 5-11 en el marcador. La arenga local surtió efecto inmediato. El Fuenlabrada reaccionó con un parcial de 10-3 (15-14) que obligó a Diego Epifanio a solicitar su primer tiempo muerto.
Dos triples casi consecutivos de los madrileños les dieron oxígeno, y la figura de Alves emergió para dar la primera ventaja sólida a los locales (20-14). Fue el momento más crítico para el Monbus, que parecía desarbolado por el empuje de la grada.
Sin embargo, en el momento de mayor zozobra apareció Diego de Sousa Brito. El alero portugués salió al rescate con cinco puntos seguidos que cambiaron la inercia (22-19). El portugués no solo anotó, sino que contagió su intensidad defensiva a sus compañeros. Él fue el gran artífice de la remontada (22-23) a la que se sumó Sergi Quintela con acciones de mérito (22-25). Pese a la mejoría visitante, un triple final de Alves sobre la bocina dejó el primer acto en un ajustado 30-27.
El segundo periodo comenzó con un Fuenlabrada muy serio, manteniendo el mando y castigando cada error defensivo del Obradoiro. Los locales llegaron a gozar de una renta de siete puntos (40-33) gracias a su acierto desde la larga distancia, una faceta que estaba haciendo mucho daño a los esquemas de Epifanio.
El técnico santiagués volvió a parar el crono para ajustar la defensa sobre los tiradores. La reacción no se hizo esperar: un parcial de 0-4 (40-36) devolvió la confianza al equipo compostelano. Aunque se llegó al ecuador del cuarto con una desventaja de siete (45-38), el Obra no se descompuso.
El Fuenlabrada apretaba en defensa, dificultando cada posesión, pero entonces emergió la mejor versión colectiva de los gallegos. A falta de 2 minutos y 34segundos para el descanso, el Obradoiro se situó a un solo punto (46-45) tras un parcial de 0-7 que forzó el tiempo muerto de Iñaki Martín. El vendaval santiagués era ya imparable en esta fase: Barrueta igualaba la contienda a 46 y, finalmente, un canastón de Quintela selló el definitivo 46-48 antes de enfilar el túnel de vestuarios.
Tras el intermedio, el Monbus Obradoiro salió decidido a romper el partido. Un parcial de salida de 2-5 con Barrueta y Galán tomando el mando (48-53) dio el primer aviso.
Los madrileños empezaron a precipitarse en ataque, mientras que los gallegos jugaban con una solvencia envidiable. Dos tiros libres de Westermann elevaron la renta a los once puntos (50-61) cerca del minuto 25.
Iñaki Martín intentó detener la sangría con un tiempo muerto, pero el aro local parecía haberse cerrado para ellos. Quintela seguía castigando la zona (50-63) y las diferencias no hacían más que aumentar ante un Fuenlabrada que empezaba a mostrar síntomas de apatía.
A falta de un minuto y medio, el Obradoiro mandaba por 13 puntos (56-69) dando una auténtica exhibición de baloncesto coral. Quintela, una vez más, cerró el periodo con el 56-71.
Cualquier atisbo de remontada local fue sepultado por el acierto de Munnings. El de Bahamas decidió que el partido se acababa ahí y, con dos triples estratosféricos consecutivos, puso un humillante 56-77 en el electrónico.
El técnico local volvió a parar el juego, pero la moral del Fuenlabrada estaba ya por los suelos. Andersson amplió la renta hasta los 21 puntos (58-79) y Munnings, en plena racha de trance, volvió a castigar desde el perímetro para poner el 62-85.
El último tramo del partido fue un paseo para los santiagueses, que llegaron a los cinco minutos finales con una renta definitiva de 71-87. El lógico relajamiento final de los santiagueses permitió al Fuenlabrada maquillar ligeramente el marcador, que terminó reflejando un inapelable 77-97, en la que es la sexta victoria consecutiva para un Obradoiro que asusta.
- Una discoteca gallega se cuela entre las mejores del mundo: 'El local insignia de Galicia
- Un centenar de personas recorren la ruta que seguirán los tráileres para evitar el transporte y procesado de inertes en Teo
- Demasiado mayor para ascender, pero no para trabajar: una gallega denuncia ante la ONU un caso de edadismo en la función pública
- El paseo de pasarelas junto al mar más bonito de Galicia está a una hora de Santiago: 'Solo escuchas las olas
- SG Monte do Gozo, la empresa que facilita vacaciones a los ganaderos gallegos: 'En el campo también hay sueldos de médico
- Las entradas de O Son do Camiño no vuelan tan rápido como hace un año
- Parece un cuento de hadas y está a 1 hora de Santiago: el bosque gallego con casas de gnomos y un tipi indio para pasar la noche
- Vuelven a Santiago las quedadas para leer en silencio que arrasaron en 2025