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FC Barcelona 1-0 Rayo Vallecano

Un cabezazo de Araujo evita el sofocón del Barça ante el Rayo

Los azulgranas sufren para llegar al final del partido y protegen el triunfo gracias a las manos de Joan Garcia

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Joan Domènech

Joan Domènech

Barcelona

Sofocado por el calor y por el Rayo, a gatas alcanzó el Barça el final del partido. Sofocado, pero aliviado por el cabezazo de Ronald Araujo que le permitió conservar el triunfo que acunaba desde el primer tiempo y las manoplas de Joan Garcia que iba ahuyentando la amenaza del empate, creciente a medida que transcurrían los minutos.

Salvó el Barça la integridad del Camp Nou hasta que se reanude la competición ante el Atlético de Madrid dentro de dos semanas y comience la fase decisiva de la temporada. Tiró de oficio el equipo para agotar el reloj, celebrado con rabia y efusividad por Hansi Flick, que veía oscurecer la soleada tarde.

Flick envió la señal de que el Rayo era tan importante como el Newcastle y no se apiadó de ninguno de los suplentes, sino que repitió virtualmente la alineación que azotó a los ingleses. Apenas introdujo el único cambio forzado: Araujo sustituyó a Eric Garcia igual que el miércoles. Gracias a Dios

Joan Garcia, también lesionado y relevado, y también gracias a Dios que jugó, estaba preparado tras la falsa alarma, aunque la activó otra vez al requerir asistencia médica.

En el primer minuto se expandió en toda su inmensidad para neutralizar el primer remate del partido. Del adversario, cómo no. Una mala costumbre. Al cabo de una hora enlazó dos intervenciones felinas en un minuto para evitar el empate. El Rayo disimulaba. Perdía y no había hecho nada. Acumulaba una noche europea y entonces Iñigo Pérez sacó a los buenos. Álvaro, De Frutos, Unai...

Los jugadores no pensaban igual que Flick. O no pareció que equipararan al Rayo con el Newcastle, salvo destacadas excepciones tipo Araujo y Raphinha, que remató tres veces en el primer tiempo . Era el último partido antes del parón de selecciones y eso pesó en el subconsciente de alguno a la hora de poner el pie.

El calentamiento más intenso de Ferran Torres en el descanso señaló a Robert Lewandowski, que fue el más pasivo de todos aunque su función no requiere tanta brega como a Lamine Yamal, la principal salida del equipo desde atrás o el constante Raphinha. Lewandowski es el único que se juega la participación en el Mundial con Polonia, primero ante Albania y luego ante el vencedor del Ucrania-Suecia, donde está Roony Bardghji.

Ferran puso énfasis en la disputa, qué menos. No le llegó ni un balón en condiciones al área para sacarse de encima el mal fario que le ciega desde el 31 de enero. Tuvo que dedicarse a jugar de espaldas a la portería mientras eran los rayistas quienes se ilusionaban atacando a Joan Garcia.

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Fuente: El Periódico

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