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La ronda gallega

Exhibición de Iván Romeo en O Gran Camiño

El ciclista vallisoletano del Movistar destroza la tercera etapa de la prueba y logra el triunfo en solitario

Iván Romeo, campeón de España, se anota la tercera etapa de O Gran Camiño, en Padrón.

Iván Romeo, campeón de España, se anota la tercera etapa de O Gran Camiño, en Padrón. / MOVISTAR TEAM

Sergi López-Egea

Sergi López-Egea

Padrón

Es difícil que Iván Romeo pase desapercibido. Ni aquí en Galicia -O Gran Camiño, en la carta ciclista- ni en cualquier otro lugar. Es un corredor con un toque especial, personalidad y con un lector de carreras instalado en el cerebro. Es capaz, cuando se le presenta la ocasión, de destrozar una etapa, de llegar en solitario a la meta y hasta de permitirse el lujo de vacilar, mientras celebra el triunfo, y llegar a la línea de meta silbando, como si hubiese sido un entretenimiento, mucho más fácil de lo complicado que fue.

El Movistar está haciendo los deberes en O Gran Camiño. Si se abre la puerta de las oportunidades no hay que cerrarla. Si no puedes ganar en otras carreras, por su dureza, porque los adversarios te lo ponen imposible, pues te vas a Galicia, presentas un equipo donde se mezcla veteranía con juventud, abres el saco y te llevas todas las victorias que puedas; ya van dos en tres etapas; y si Romeo no entró en la lucha por vencer la contrarreloj inicial de A Coruña fue porque se comió una alcantarilla como un pulpo.

Segunda victoria

Decía Chente García Acosta, a las puertas del autobús del Movistar, como director de la escuadra, que Romeo no había llegado en forma a Galicia. ¡Pues menos mal! Fue imprescindible en el triunfo que Carlos Canal logró el martes en la costa de Lugo y, camino de Padrón, destrozó e hizo añicos la etapa. Seleccionó a los rivales en la subida al Pico Muralla, el obstáculo del día. Sólo lo aguantaron los que han venido aquí a ganar la prueba. Pero cuando le dio la gana, a una decena de kilómetros de la meta, aceleró y se fue en busca de la victoria.

Iván Romeo, al ataque.

Iván Romeo, al ataque. / MOVISTAR TEAM

Fue una etapa para observar algunos detalles, más allá de la nota entrañable de Carballo, con una salida instalada junto a las paradas del mercado ambulante; lechugas, tomates, ajos tiernos, chorizos, quesos del país y al lado mismo, los ciclistas que llegaban al podio de salida para saludar y ganarse los aplausos del público. Entre ellos, Tomás Pombo, de 19 años, de la academia de formación del Movistar, valor de la cantera gallega, y que era aclamado por la pandilla porque él es de Carballo. “¡Mucha mierda!”, le chillaba un amigo como ánimo y para darle suerte, como en los estrenos teatrales.

Pues al margen de la nota de calor, del contacto del ciclismo con las costumbres populares, la etapa sirvió para que Romeo se reivindicase como astro de las fugas y como ensayo de cara al Tour, para obtener la etapa que hace un año se le escapó, casi a las puertas de París, por culpa de una caída. En O Gran Camiño el ciclista vallisoletano peleó ante contrincantes como los que podrá encontrarse en el Tour, caso de Adam Yates, gran favorito para la etapa reina de este viernes, que cruzó la meta a 26 segundos de Romeo, pero que se soltó en el primero de los dos grandes demarrajes del ciclista del Movistar.

Abel Balderstone, con el jersey del Caja Rural, por detrás de Yates y por delante de Romeo, en la fuga decisiva.

Abel Balderstone, con el jersey del Caja Rural, por detrás de Yates y por delante de Romeo, en la fuga decisiva. / CAJA RURAL-RGA

Y también sirvió para percatarse de que Abel Balderstone se va preparando para ser la principal baza del Caja Rural y para que el conjunto navarro responda a la invitación que le ha ofrecido el Tour. Será el ciclista para pillar fugas y hacer un papel correcto en la montaña. Él es de Ullastrell y ha crecido como ciclista entrenando por los alrededores de Montserrat y recorriendo la comarca barcelonesa del Vallès Occidental.

Líder Noruego

Uno de sus mejores amigos, con el que ha entrenado tantas veces, es Jaume Guardeño, que también se instaló en el Vallès desde su Altea natal, de Alicante a Barcelona. Guardeño forma parte de la preselección del Caja Rural para el Tour, pero el día después de acabar la Volta sufrió un accidente muy grave en Caldes de Montbui. Se desequilibró en un descenso e impactó contra un coche. Se encuentra en estado crítico, aunque estable, en la UCI del hospital Taulí de Sabadell, según el parte que el Caja Rural actualizó esta semana.

La selección de Romeo permitió ver la respuesta de otra perla de las que crecen en el Visma, el noruego Jorgen Nordhagen, 21 años, y que será uno de los ciclistas con los que el conjunto neerlandés tratará de animar la Vuelta al margen de Wout van Aert. Aunque inicialmente los jueces le dieron el liderato de la carrera, tras una reunión, le otorgaron la primera plaza a Alessandro Pinarello (NSN) quien este viernes partirá como líder de O Gran Camiño por los montes de Ourense tan castigados en agosto del año pasado por los incendios.

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