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BALONCESTO

Héctor Galán afirma que uno de los secretos del Obra está en su afición

El director general del equipos santiagués, que quiere su cuarto ascenso, señala que sería un error dar por ganado el partido ante un Inteready Gipuzcoa que demostró su solidez

Héctor Galán en un rincón del Multiusos de Sar a la espera del partido ante el Gipuzcoa

Héctor Galán en un rincón del Multiusos de Sar a la espera del partido ante el Gipuzcoa / Jesús Prieto

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Víctor Furelos

Víctor Furelos

Santiago

La finalísima que este viernes disputa el Monbus Obradoiro, a las nueve de la noche en Sar ante el Ineready Gipuzcoa, centra gran parte de las conversaciones de la ciudad. El ambiente que se vive es vibrante e inquieto a la espera del momento decisivo. El técnico del conjunto santiagués, Diego Epifanio, trata de imprimir normalidad al trabajo de la semana para aislar a sus jugadores aun a sabiendas de la dificultad de llevar a cabo esa tarea.

Esa tensa calma no es ajena al resto del club. El propio director general, el asturiano Héctor Galán, que ya vivió tres ascensos en su vida, quiere el cuarto. "Es el objetivo de todos los que estamos aquí. La primera vez que hablé con el presidente ya tuve claro a dónde venía, y tuve claro cuál era el objetivo. Y ahora lo tenemos muy cerquita, ojalá se pueda dar y ojalá tengamos todos esa sensación de haber cumplido con nuestro trabajo”.

Todo el mundo piensa en ganar, pero la victoria no se puede dar por hecha, habrá que sudarla en la cancha y en las gradas. El partido ante el Gipuzcoa, que tiene como objetivo mantener o mejorar la quinta plaza para asegurar el factor cancha en el play off, posiblemente no sea fácil. No se puede dar por ganado. Hay que alejarse de las euforias. Galán cree que pensar que todo está hecho “es un error. Todos tenemos ya experiencia en este tipo de situaciones y de competiciones y lo que pasa es que a veces es difícil de controlar un poco las ganas y también la ilusión que genera la situación. Internamente estamos intentando tener la cabeza donde hay que tenerla y hacer una semana lo más normal posible y estar centrados en el partido. Ya habrá tiempo después”.

Pero es que incluso en A Coruña se resignan, aceptan el ascenso del Obradoiro y manifiestan que están preparados para el play off. Héctor Galán considera que “es un poco lo que tienen que hacer. Alguna vez pensé en esa posición, en esa situación complicada también la de ellos porque han hecho una temporada fantástica y al final no juegas, que parece que cuando juegas pues mantienes un poco el tono de la concentración del partido, ellos ahora mismo coincide que no van a jugar y me imagino que estarán un poco pendientes pero que yo creo que eso no nos tiene que despistar a nosotros y lo importante es que el equipo esté concentrado en lo que tiene que hacer, hacer un buen trabajo de semana y de preparación del partido”.

No es Gipuzcoa Basket el mejor rival en este momento para lograr el objetivo aunque Héctor Galán indica que “no puedes elegir. Al final del calendario es el que es. Gipuzkoa es un fantástico equipo que está haciendo una temporada muy, muy buena. De hecho, viene aquí a pelear por el quinto puesto, lo cual demuestra que la temporada que está haciendo es fantástica. Claramente, de menos a más. Allí nos costó muchísimo sacar el partido. Me acuerdo que fue el tercer partido, veníamos con nuestras primeras derrotas y ganamos en la prórroga. Fue el inicio un poco del cambio del equipo y espero un partido muy complicado porque es un equipo muy sólido, muy duro, juega muy bien, no tiene a lo mejor tantos nombres que llamen la atención pero tienen un grupo muy compacto y muy sólido. Será un partido complicado y esa necesidad de ganar esperemos que no agarrote a los jugadores. Después de perder en Burgos, algo que nadie podía entender, vino el partido de estudiantes, que era un partido muy complicado a nivel también mental y a nivel de cómo lo afrontábamos y el equipo respondió muy bien. Y el otro día también. La dinámica nuestra es buena. Hay que mantenerla. Por eso es importante no pensar en otras cosas que no sea el partido y en preparar el partido”.

La expectación en Santiago es tal que ya hace días que están agotadas las entradas para la caldeira de Sar. El director general del club señala que “ya lleva siendo así de las últimas semanas. Fue increíble lo de Torrelavega, fue increíble, además fue bonito. La gente estuvo desde el minuto uno. Los jugadores me dijeron el otro día que ya en el vestuario estaban oyendo cantar a la gente, animar al partido. Fue un poco la tendencia desde el inicio de temporada. Lo que que es verdad es que el rendimiento del equipo también hace que la gente se vaya ilusionando más y vaya empujando un poco más. Y espero que se presente un aspecto de lo que es, un sitio donde la gente viene a apoyar y a disfrutar y a pasárselo bien”.

La ciudad respira baloncesto y eso se refleja en las gradas de Sar. Para Héctor Galán “Santiago consiguió hacer algo que es muy difícil, que es estar tantas temporadas continuadas en ACB, luego también había una identificación tremenda entre el equipo y la ciudad. Tú ves la grada y es una grada totalmente diversa, hay de todo, hay gente mayor, hay gente más joven, hay niños, hay niñas, hay mujeres, hay hombres, hay abuelos... yo creo que es un poco el secreto del club y la identificación que tiene la ciudad en el club. Es un sitio muy especial”.

Llega ahora la hora de la verdad. Y desde el club se confía totalmente en una afición que nunca falla y que los jugadores “valoran mucho. Tuvimos una reunión de trabajo y había un compañero que también vivió alguna cosa de estas, es Camilo Riveiro, el responsable de la cantera. Me decía que la adrenalina con la que sales al campo en este tipo de días es fundamental y eso te lo da el respaldo que tienes de la afición. Por eso para nosotros es muy importante que la gente esté ilusionada, esté con ganas de venir y esté con ganas de apoyar. No tenemos ninguna duda respecto a eso”.

El tiempo pone las cosas en su sitio. Y esta temporada, pase lo que pase en Sar, queda demostrado que la incorporación de Diego Epifanio al frente del banquillo obradoirista fue un acierto. Héctor Galán puntualiza que “la configuración de la plantilla ha sido un acierto en general y luego sí que es verdad que particularmente yo creo que la incorporación de Epi nos ha dado a todos una cierta estabilidad, ha conseguido formar un grupo de mucha calidad deportiva y de mucha calidad humana. Yo creo que es un grupo fantástico que ha entendido perfectamente lo que el club pedía y que siguen un poco con los ojos cerrados al entrenador. Y eso se ha demostrado porque si miras un poquito atrás no fue una temporada sencilla. Comienzo regular, lesiones muy graves y muy importantes que afectan muchísimo al grupo y sin embargo han sido capaces de ir solventando esos problemas. Creo que llega aquí en un momento muy bueno de nivel”.

Las lesiones castigaron al equipo el año pasado y esa tónica parece que se mantuvo a lo largo de esta temporada. Galán cree que “si vas a otro sitio también tengas lo mismo. Las lesiones yo creo que es la parte más fea del deporte y es verdad que, bueno, sobre todo tan complejas como estas, que supone que dos jugadores no hayan podido volver a participar en toda la temporada... Eso es muy grave. Eso tiene su incidencia deportiva, pero también su influencia sobre la parte de la persona. Tienes un compañero que ha tenido esa mala suerte y que ha echado un poco la temporada a perder. Sobreponerse a todo eso habla bien de la capacidad que tiene el grupo de entender cómo funciona esto”.

La sustitución de un lesionado es un contratiempo importante que entraña una gran dificultad en las oficinas del club ya que hay que sondear el mercado en busca de un jugador que al menos iguale la calidad del que está de baja. Héctor Galán reconoce que “sales al mercado con las manos un poco atadas porque ya no es lo que tú quieres si no que es lo que ofrece el mercado. Nosotros este año hemos tenido que hacerlo en varias ocasiones, hemos tenido la suerte de que la gente que venido ha encajado bien. Lo más al límite del todo ha sido la última incorporación de Holder, tras al lesión de Micah, que nadie esperaba. Fue de repente un jueves a la mañana, cuando el mercado terminaba el martes a las dos de la tarde. Y ahí te toca salir, te toca coger el teléfono, empezar a levantar el teléfono, ver opciones y ver un poco lo que hay, cuál es la que más se pueda asemejar. ¿Cómo se hace esto? Pues también se hace con el respaldo del consejo y del presidente que yo creo que no se ha dejado ni el más mínimo segundo de esfuerzo y de compromiso para que el equipo mantuviese la competitividad y eso al final es lo que te da que el equipo esté también donde está ahora mismo”.

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