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Baloncesto

El Monbus Obradoiro necesita un cuatro abierto y un pívot con presencia física para dar el salto a la ACB

El club busca un alapívot y un pívot de nivel titular para completar una plantilla centrada en la continuidad del bloque del ascenso

Felipe Dos Anjos asumirá el rol de segundo pívot.

Felipe Dos Anjos asumirá el rol de segundo pívot. / Jesús Prieto

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André Couce

André Couce

Santiago

El Monbus Obradoiro está a solo dos incorporaciones de completar la plantilla con la que regresará a la Liga Endesa. Resuelta ya la configuración del perímetro, la dirección deportiva centra todos sus esfuerzos en encontrar un alapívot y un pívot llamados a ocupar puestos de titular y a determinar buena parte del techo competitivo del nuevo proyecto.

Los dos movimientos pendientes se producirán en el juego interior. El Obradoiro busca un cuatro abierto de gran nivel, capaz de amenazar con regularidad desde el perímetro, generar espacios para los exteriores y ofrecer recursos ofensivos desde diferentes posiciones. Para el puesto de pívot, la prioridad es incorporar a un jugador con presencia física, capacidad reboteadora y condiciones para dominar cerca del aro.

No serán dos complementos para cerrar la rotación. El club pretende que ambos asuman responsabilidades importantes desde el comienzo de la temporada y aporten el salto de calidad necesario para competir en la ACB. La estructura ya está construida alrededor de la continuidad del bloque del ascenso y de las incorporaciones de Leo Meindl, Caleb Agada y Alonso Faure.

La dirección deportiva tiene además resuelta la llegada del base titular con Brandon Childress, una operación pendiente todavía de su anuncio oficial. De este modo, los únicos trabajos abiertos en el mercado son los dos interiores que completarán la plantilla.

Tres cupos

La composición del juego interior estará marcada por la presencia de tres jugadores de formación: Alejandro Galán, Felipe Dos Anjos y Alonso Faure. El club puede buscar fuera de ese mercado a sus dos titulares, pero necesitará que los tres nacionales respondan cuando llegue el momento de elevar el nivel de exigencia.

Dos Anjos parte como principal candidato a ejercer de segundo pívot. El brasileño con nacionalidad española fue una pieza importante durante el ascenso, con 10,7 puntos, 4,8 rebotes y 14,2 créditos de valoración de media en la pasada Primera FEB. Su eficacia cerca del aro fue uno de los recursos más fiables del Obradoiro.

El desafío será trasladar ese rendimiento a la máxima categoría desde un papel secundario, pero estable. Dos Anjos no carece de experiencia: acumula 98 partidos en la Liga Endesa. Sin embargo, su protagonismo ha sido generalmente limitado. En su última temporada en la ACB, con el MoraBanc Andorra, disputó los 34 encuentros con medias de 4,7 puntos y tres rebotes en algo menos de 14 minutos. Ahora deberá demostrar que puede sostener con regularidad la posición de segundo pívot en un equipo que peleará por consolidarse.

Por detrás aparece Alonso Faure, incorporado desde el Alimerka Oviedo. El alicantino vivirá su primera experiencia en la Liga Endesa y comenzará, en principio, como tercer pívot. El club apuesta por su juventud y progresión después de una campaña en la que disputó 31 partidos, 15 como titular, y promedió 7,7 puntos, 5,5 rebotes y 9,7 de valoración en 17 minutos.

Faure tendrá margen para adaptarse sin asumir desde el primer día una responsabilidad excesiva. Su papel deberá ser el de aportar energía, presencia física y minutos de calidad, mientras continúa desarrollándose junto a dos interiores más experimentados. La incorporación de un pívot dominante permitirá proteger su crecimiento y evitar que la necesidad le obligue a acelerar etapas.

La prueba de fuego de Galán

En la posición de alapívot, Alejandro Galán afrontará uno de los grandes exámenes individuales de la plantilla. Ha demostrado en Primera FEB que puede ofrecer intensidad, movilidad y un buen nivel defensivo, especialmente en cambios y emparejamientos físicos. La incógnita estará en comprobar cómo se trasladan esas virtudes a la ACB.

Su experiencia en la máxima categoría se reduce a seis partidos disputados con el Bilbao Basket durante la temporada 2021/22, con una presencia testimonial de poco más de cuatro minutos por encuentro. La próxima campaña será, por tanto, su primera oportunidad real para formar parte de una rotación estable en la Liga Endesa.

Galán deberá confirmar que su defensa y energía también pueden marcar diferencias ante rivales de mayor tamaño, talento y velocidad. Además, necesitará mejorar su amenaza exterior. En la ACB, los equipos castigan con rapidez a los alapívots que no consiguen abrir el campo, acumulando defensores en la zona y reduciendo los espacios para penetraciones y continuaciones. El fichaje del ‘cuatro’ titular será fundamental para equilibrar esa posición.

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