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|| La otra jugada ||

A sus 36 años y con cuerda para rato

ETERNO, extraterrestre, rey de Francia, extraordinario, indestructible, inmenso, leyenda,...Estos y otros muchos calificativos le dedicó la prensa internacional al último éxito de Rafa Nadal en Roland Garros. La verdad es que a estas alturas de la película cualquier titular es válida para dar cuenta de esta nueva proeza del tenista mallorquín. Pero, como dice un buen amigo, aficionado al tenis y, por supuesto, incondicional seguidor del jugador de español, lo mejor es que cada uno ponga el adjetivo calificativo que quiera porque lo suyo roza lo milagroso y no porque haya logrado su décimo cuarto triunfo en la tierra batida de París, si no por las circunstancias en las que lo logró.

Cualquier seguidor de la carrera de Nadal conoce de sus problemas de lesiones y de ese llamado síndrome de Müller-Weis con el que convive desde hace años que es inoperable y le causa mucho dolor, una lesión degenarativa diagnosticada en 2005, para la que no hay cura y que va aguantando a base de infiltraciones que le duermen el pié. Seguramente, cualquier otro jugador hacía tiempo que habría echado pie a tierra y más si, como Rafa, tiene asegurado su porvenir y el de sus hijos como para tener que seguir arrastrando ese problema por las pistas del mundo adelante.

Entonces, dadas estas circunstancias, ¿qué es lo que puede llevar a un deportistas a continuar en activo? Esta pregunta solo la podría responder el interesado pero puestos a analizar su trayectoria puede que siga al pie del cañón por esa determinación que siempre ha demostrado ante la adversidad y para demostrarse que sí mismo que pese a todo y a todos, si uno es capaz de jugar con esa grave limitación, es capaz de todo, ganándose la admiración ya no solo de los aficionados, con la que cuenta desde hace muchos años, sino también de sus más directos adversarios. Solo hay que dar cuenta de la felicitación de Medvédez, el alemán al que superó en las semifinales en las que sufrió una grave lesión de tobillo que le obligó a retirarse.

Lo curioso del malloquín es que tras ganar un nuevo título en París, su comportamiento sigue siendo igual que cuando con apenas 19 años se impuso por primera vez en Roland Garros ante la, por decirlo suavemente, indiferencia de un público galo al que no le hizo ni pizca de gracia que un jovencito español se impusiera en la final al argentino Mariano Puerta. Desde aquella han sido 17 participaciones en las que solo perdió tres partidos por 112 victorias, situándose ahora mismo con 22 Grand Slam, dos más que sus eternos rivales, Roger Federer y Novak Djokovic. Una cifra que solo parece estar al alcance del serbio ya que ahora mismo el suizo apunta a una pronta retirada, lo que no es óbice para que se le siga considerando como uno de los mejores jugadores de la historia del tenis.

Pero lo realmente llamativo de este nuevo hito del jugador nacido en Manacor es que a sus 36 años sigue quitándole la razón a los que desde hace tiempo quieren retirarlo y más recientemente con la irrupción del joven murciano Carlos Alcaraz al que buena parte de los entendidos ven como su relevo natural, algo que solo el tiempo dirá, pero que de momento tiene que ver como su veterano compatriota sigue cosechando éxito tras éxito. Es más, con su triunfo en la ‘Philippe-Chartier’ ante el joven noruego Casper Ruud, supera a otro compatriota, Andrés Gimeno, como el tenista más veterano en apuntarse un Grand Slam.

¿Y ahora qué? Ante todo lo que se había especulado en los medios especializados a lo largo del torneo sobre la posiblidad de que una vez rematada su participación quizá anunciase su retirada, lo cierto es que el propio jugador se encargó de aclarar que todo va a depender de cómo se encuentre. Si puede seguir compitiendo a base de infiltraciones que le duerman los nervios del pie afectados por su lesión, entonces ahí seguirá. Caso contrario, lo dejaría porque, eso es cierto, en tenis ya ha hecho casi todo lo que tenía que hacer. Es más, si como el mismo se encargó de declarar, si alguien en 2005, cuando levantó su primera copa en la capital francesa, le hubiese dicho que diecisiete años más tarde iba a a estar posando ante la Torre Eifel con su título décimo cuarto, no se lo hubiese creído.

Ahí estaba para admiración del mundo entero, incluso de aquellos a los que no les gusta el tenis. Debe ser el único madridista confeso al que los aficionados del Barcelona no solo admiran, sino que respetan y celebran sus triunfos. Y es que si algo ha distinguido siempre a Nadal ha sido su saber estar, su deportividad, su caballerosidad y el darle la justa importancia a un deporte que, como él mismo dijo en más de una ocasión, no deja de ser eso, un deporte en el que “unas veces se gana y otras se pierde”, aunque en su caso son muchas más las victorias que las derrotas. Todo un ejemplo.

|| La cara y...

SE VA Un clásico del baloncesto español de lo que llevamos de Siglo XXI, Alex Mumbrú, anunció que dejaba el banquillo del Bilbao Basket en el que estuvo las últimas cuatro temporadas y tras trece años en el club vasco de las que en nueve formó parte como jugador. Su trayectoria en el banquillo del equipo de Miribilla comenzó logrando el ascenso a la Liga Endesa y remata con una trayectoria impecable en la que consiguió, entre otras cosas, clasificarse para la Copa del Rey en 2020 y en la actual temporada a punto estuvo de clasificarse para los playoffs por el título. Como jugador se formó en las categorías inferiores del Joventud para luego pasar por el Real Madrid y finalmente en el Bilbao Basket del que ahora se va.

... La cruz ||

¿TRAMPA? No parece de recibo que en unas finales de la NBA se descubra que una de las canastas de la cancha de los Celtics de Boston no estaba a la altura adecuada. En el calentamiento, los jugadores de los Golden State Warriors se percataron de que algo ocurría con su canasta. Avisados los árbitros, se procedió a comprobar si estaba a la altura reglamentaria y descubrieron que estaba a más altura de la permitida. Corregido el fallo, se pudo comenzar el partido pero con la duda si este hecho había sido un error o una trampa, porque hay que tener muy presente que si por algo destaca el equipo de Steve Kerr es por sus lanzamientos triples. Sea como fuere, esto le va a suponer una fuerte sanción al equipo local.

|| Lo que debería ser y no es ||

EL MERCAdo Poco a poco se van concretando las operaciones que llevaban tiempo paralizadas en lo que a altas y bajas se refiere. El que ahora mismo lo tiene más complicado es el Barcelona que antes de contratar jugadores tiene que aligerar plantilla para rebajar la masa salarial que actualmente supera los 600 millones de euros por temporada.

Y en esas está el club que tiene la pretensión de rebajar en un 50 por ciento las fichas de la mayoría de los jugadores del primer equipo, algo que no ha sentado nada bien entre los capitanes, especialmente porque se han tenido que enterar por la prensa. Y, mientras tanto, ahí siguen con el intento de fichar a Robert Lewandowski. El polaco le ha dejado muy claro al Bayern Munich que quiere irse, otra cosa es que los dirigente del club alemán estén por la labor de facilitar su salida. Ahora mismo el club azulgrana está intentando colocar en el mercado a uno de sus jugadores más cotizados, concretamente el holandés Frenkie de Jong, por el que suspira el Manchester United y por el que esperan sacar un buena cantidad de dinero si se acaba concretando la operación. De confirmarse, entonces Xavi le ha pedido a Laporta que intente ir a por el portugués del Manchester City, Bernardo Silva, un centrocampista que gusta al técnico azulgrana.

Por lo que respecta al Real Madrid, concretada la contratación de Rudiger, ahora ha cerrado prácticamente la del centrocampista del Mónaco, Tchouameni, por el que va a pagar una cifra cercana a los 80 millones de euros y que será el relevo de Casemiro en el centro del campo. Este fichaje ha hecho ver a Ceballos que no va a contar con muchas posibilidades de jugar por lo que el andaluz podría volver al Betis, equipo en el que se dio a conocer.

El que dejará la disciplina del Español después de seis temporadas en las que realizó una excelente labor es el portero gallego Diego López, que a sus 40 años deja la plantilla españolista pero que aún no tiene la intención de abandonar la práctica del fútbol. Mañana será objeto de una cariñosa despedida por parte del club barcelonés.

12 jun 2022 / 01:00
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