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moNCho FERNáNDEz, Entrenador del Monbus Obradoiro de la Liga Endesa

"En el básquet actual, la defensa gana partidos y el ataque, campeonatos"

Moncho Fernández sonríe al conjurarse junto con sus compañeros de cuerpo técnico antes de un encuentro de la pasada temporada en Sar - FOTO: ECG
Moncho Fernández sonríe al conjurarse junto con sus compañeros de cuerpo técnico antes de un encuentro de la pasada temporada en Sar - FOTO: ECG

CRISTINA GUILLÉN // ÓSCAR DE LA FUENTE   | 17.06.2019 
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Dicen que uno vale más por lo que calla, que por lo cuenta. Seguro que Moncho Fernández asume este lema como barrera. A punto de llegar a los 50 años, los últimos 9 como responsable del Monbus Obradoiro, con 283 partidos ya en la elite del baloncesto español, asume las críticas como parte del cargo aunque su carácter ambicioso, exigente y perfeccionista se revuelva ante el continuo querer y no poder de su realidad en el club. No ha sido una temporada sencilla, ninguna lo es cuando combates contra ejércitos mejor armados y con mayores recursos, pero de nuevo ha alcanzado una meta que en su caso significa no sólo hacer feliz a una ciudad y a una afición demasiado acostumbrada a sufrir, sino a sus amigos, a su familia, a su vecino de toda la vida con quien pasa de compartir confidencias ante un café por la mañana a ilusionarle o ponerle al borde de la taquicardia pocas horas después. Su sonrisa traviesa y el soplo a su flequillo comparten el Moncho que fue y que es, líder de un proyecto que sobrevive, pese a todo, y promete seguir haciéndolo antes de encarar su enésimo más difícil todavía.

Decía en su última rueda de prensa que antes de llegar a la B de balance le gustaría disfrutar de la A de alegría. Ahí habría que añadir la A de análisis... ¿y también la A de autocrítica?

Por supuesto. El análisis no es sentarte y ya está, es un proceso muy largo que tiene que ver con la evolución del equipo, su evolución física, los inconvenientes que no sabes que te puedes encontrar como las lesiones, la llegada de nuevos jugadores, los cambios de rol, tiene que ver con la estructura táctica que hemos escogido, si ha funcionado o no, y para esto no es solo una percepción personal como entrenadores sino también numérica y hacer una comparativa dentro de la Liga Endesa e interna... La A de análisis son semanas de trabajo, estamos ahora metidos totalmente en ella.

¿Y la sensación con la que cerró la temporada es la misma que está saliendo del análisis numérico?

Hay situaciones en que sí y otras en que no. Por ejemplo, somos uno de los mejores equipos en los saques de banda de la Liga, que anota más que en las situaciones a media pista, y digo en la banda porque este año ha sido muy importante con la regla de los 14 segundos, etc. Ese es un dato que estamos teniendo ahora que antes no percibíamos.

¿Le molestó que José Luis Mateo dijese que al final de la temporada faltaron carácter y físico?

Entiendo por lo que lo dice. El físico se refería creo que al tema de las lesiones que nos hicieron fallo y faltó que algunos jugadores a su vuelta estuvieran al mismo nivel, ese es un dato simplemente. Lo del carácter no estoy tan de acuerdo con esa afirmación.

¿Por qué?

Porque el carácter es tu capacidad para afrontar los retos. Y si juzgas el carácter por el acierto puede tener razón, pero el carácter es tu firmeza para tomar una decisión.

Pero él iba más por ahí.

Habría que preguntarle a Jose.

¿Sintió impotencia en algún momento de esta temporada por querer hacer y no poder?

Impotencia no, frustración porque se daban circunstancias que no eran lógicas como el tema de las lesiones. Ha habido algunas de mala suerte que no tienen nada que ver con el transcurrir normal de un equipo, el caso de Pepe es el más fragrante, pero como el de Ben en la parte final de la Liga, cuando vamos a jugar a Gipuzkoa se lesiona Kyle también y coincide con los dos fuera en un partido que era importante. Frustración cuando eres el mejor equipo en los tiros libres durante una gran parte de la Liga y en la parte final eres de los peores...

Insistía siempre en esa parte final de Liga en que no veía al equipo deprimido, ¿era parte del mensaje o estaba convencido?

Tocado sicológicamente es evidente que sí. El partido de Fuenlabrada nos hace daño tal y como se produce, la derrota y la preocupación estaba presente. Pero una cosa es la preocupación y otra la depresión o la falta de compromiso. En el día a día en el trabajo el equipo estaba alegre, trabajaba, lo intentaba, cada semana se recomponía y hay muestras de ello.

Se habla del estilo del Obradoiro, del estilo de Moncho, los rivales lo radiografían en cada previa... ¿Se puede seguir manteniendo? ¿Sigue habiendo modo de hacer daño aun sabiendo cómo juegas y lo que vas a hacer?

Todo el mundo dice que jugamos diferente, con los bloqueos indirectos... Pero es que no solo jugamos a eso y si se analiza cómo hemos jugado en los últimos años, el Obra de Muscala y Oriol, que eran los pívots titulares de entonces, era muy diferente al de ahora porque tenían una habilidades determinadas. Pero no voy tan lejos, el Obradoiro con Matt jugaba diferente. Hay cosas que mantenemos, lógicamente, en las que creemos y creemos que funcionan, nuestros aleros han sido los mejores tiradores de 3 de la Liga, pero cada año nos vamos adaptando. Lo que pasa es que no solo jugamos pick and roll como el 90% de los equipos de la Liga.

¿Molesta que los rivales pongan el foco en eso?

No, porque muchos compañeros dicen también que somos un equipo muy trabajado, que sabemos a lo que jugamos. Pero hay mantras que se repiten y repiten. Los compañeros, como todos, también utilizan las ruedas de prensa como estrategia para el partido.

¿Y que se diga que este ha sido el Obradoiro de los triples?

Numéricamente ha sido así pero ha sido la Liga Endesa de los triples, la NBA de los triples... A lo mejor la presencia del triple en el juego moderno, si rascas un poco, tiene que ver con más factores que el Obradoiro. Tiene que ver con las distancias del campo, con la falta de espacios, por cómo son las defensas...

O sea, que nace más de la necesidad de adapartase a un baloncesto nuevo que de la convicción.

Nace de todo, de las características individuales de nuestros jugadores también.

¿Se busca?

Claro, quieres potenciar las habilidades de tus jugadores. En el mercado siempre buscamos a los mejores jugadores posibles y si Marc o Pau Gasol quisieran jugar aquí no seríamos el Obra de los triples sino el del juego interior.

Pero en ese sentido, el Obradoiro no es un club potente dentro de la Liga Endesa y siempre se dice, como en caso de los goles en el fútbol, que los puntos hay que pagarlos. Entonces, con esta realidad, ¿se puede seguir jugando a meter más que el rival?

No es un análisis tan así. Los jugadores cada vez son mejores pero si se hace un análisis no muy profundo, al igual que ha sido la Liga Endesa de los triples también ha sido en la que más puntos se han anotado. ¿Por qué? ¿Porque los equipos ya no quieren defender? Sí quieren, pero los jugadores cada vez son más buenos. El ataque es acción y la defensa reacción, o sea, que quien lleva siempre la iniciativa en baloncesto es el ataque, cuanto mejor técnicamente son los jugadores mayor capacidad tienen para anotar. Aquella famosa frase de que el ataque gana partidos y la defensa campeonatos, creo que se ha muerto. Creo que el ataque gana campeonatos y la defensa gana partidos.

Pero sin olvidarse de defender.

Forma parte del juego, van de la mano. Cuanto mejor es tu ataque mejor es tu defensa y viceversa.

¿El Obra 2018/19 no fue menos sólido atrás que otras veces?

Ese es un calificativo que uso muy poco. También tiene que ver con las características del equipo y otros aspectos. Es evidente que hemos perdido jugadores que tienen una gran capacidad defensiva como Bendzius o Artem.

¿Es algo que le gustaría resolver el próximo año?

Me gustaría que fuésemos mejores en todo, que ganásemos en todo. Nunca la solución está en una única respuesta de lo que tienes que mejorar, quiere mejores jugadores, más experiencia...

¿Tiene ya una idea de cómo quiere que juegue el Obradoiro la próxima temporada?

Sí, la idea es fichar a los mejores jugadores y sobre eso construiremos el juego del equipo. No podemos poner primero el carro que los bueyes. Eso no depende de nosotros, de los contratos, de las cláusulas que se pueden ejecutar en un espacio de tiempo, la Liga tiene que terminar y se tiene que aprobar una reglamentación. Hay muchos factores que no dependen de nosotros y la Liga aún no acabó. Hay que ver también qué presupuesto. Aunque no estará muy alejado de los calificativos que siempre queremos de ser un equipo solidario, generoso, esforzado, comprometido.

Extraña un poco que a estas alturas vaya a haber un sálvese quien pueda, que jugadores con contrato parece que están más fuera que dentro.

Si empezamos a echar cuentas, en estos nueve años, ¿cuántos jugadores con contrato se han ido? ¿Cuántos? ¿Qué es diferente este verano o estos días que llevamos de vacaciones a los de cualquier otro? Siempre es igual, pero no es un sálvese quien pueda, es que la gente a lo mejor tiene otras aspiraciones y encuentra quien se las satisfaga, pero como en cualquier otra profesión. Tiene que ver con eso, pero como ha sido siempre. Si vas a un sitio donde vas a ganar diez veces más, y no es una cifra exagerada sino una realidad, y a jugar una competición europea de máximo nivel... "Mira este, sálvese quien pueda". Pues no, es lo normal que coja ese camino.

¿Nunca hay un segundo de desánimo al pensar que otro año toca empezar casi de cero?

No, porque sería desconocer la realidad de mi club. Es como si el entrenador del Real Madrid dice "caramba, otro año que me piden ganar la liga".

Parece que por un lado el presidente Raúl López dice que sí pero la realidad dice que no. ¿No hay un choque? ¿La aspiración real del Obra es competir en Europa?

No creo que haya un choque, pero sí, porque ir a Europa significa acabar el 14, el 15... Eso es ir a Europa.

 

{ Tres preguntas, tres nombres }

Contar con Singler ha sido un lujo. ¿Se le ha sacado el máximo rendimiento? 

"Lo hemos intentado, lógicamente. Quizás el acierto en el tiro haya sido su talón de Aquiles, pero todo lo demás, tanto desde el punto de vista defensivo como hacer un esfuerzo grande por adaptarse a los compañeros... Venir de nueve años en la NBA es como venir de otro deporte, de otro juego, y entrar en un equipo que ya iba en marcha... Kyle como persona es excepcional, y su compromiso también está fuera de toda duda. Hizo todo lo posible por ganar, unas veces con más acierto y otras con menos. Por ejemplo, ¿por qué está fallando tanto Kyle de tres, por qué su porcentaje es tan bajo? En el tiro de dos era uno de los aleros con mejor porcentaje de la Liga y en el tiro de tres era de los peores. Entonces veíamos cuántos tiros hacía en la situación más difícil y cuántos hacía en la más fácil. La más fácil, estadísticamente, es el spot-up, que es cuando estás con los dos pies mirando al aro, te llega el balón doblado, te levantas y tiras. Quizás de las más difíciles sean tras las salidas bloqueadas, necesitas velocidad, equilibrio y demás. Más del 80% de los tiros de Kyle eran de spot-up y el resto se repartían entre pick and roll y salidas bloqueadas. Si no mete, ¿qué vamos a hacer? Pues buscar otras virtudes, situaciones de aclarado, de poste bajo... Creo que desde el punto de vista táctico Kyle tenía mucho protagonismo cuando estaba en la pista".

¿Por qué no se le buscó sustituto a Maxime de Zeeuw? 

"Max era: estaba, no estaba, arrancaba, no arrancaba, iba ayudando... Nunca hubo esa lesión que le hubiera apartado, quitando la rotura de fibras que lo tuvo cinco semanas fuera, pero era difícil en ese momento encontrar en el mercado un jugador que nos fuera a dar más que los que estaban aquí, y además que nuestras derrotas no coinciden con esa ausencia. Pero sí es cierto que Max tuvo la mala fortuna desde el primer momento de tener un montón de hándicaps: tobillo, rodilla, Aquiles, rotura de fibras... Le impidió rendir y se perdió más de la mitad de los entrenamientos del año. Nos condicionó su ausencia porque esperábamos mucho de él en la construcción inicial de la plantilla, ya que cuando por nuestra necesidad tienes que encontrar gente joven, gente inexperta, buscas rodearlos un poco de veteranía. Pero estuvo siempre a la altura porque las últimas semanas fueron durísimas para él, de dolor terrible y en ningún momento se quitó de los entrenamientos ni de la competición".

 ¿Esperaban más de Tryggvi Hlinason? 

"Bueno, sabíamos lo que podía dar, un jugador joven, con poca experiencia, que venía de participar muy poco en Valencia y llevaba poco tiempo jugando. Quizás lo de Maxime y demás hizo que tuviera que participar demasiado pronto y no pudiera seguir los pasos. De todas formas con estos jugadores no existen unos plazos que te digan que al tercer mes va a ser así, al sexto así y al séptimo así. No es por comparar pero siempre hablamos de Artem. El primer año, si me entrevistáis, "qué mal Artem". El trabajo acaba dando sus frutos y la experiencia no es una píldora que tomas y ya ésta, debes ir ganándola. Ha intentado dar lo mejor de sí".