El Correo Gallego

Noticia 1 de 1 Deportes | deportes@elcorreogallego.es  |   RSS - Deportes RSS

El Deportivo pierde el sueño del ascenso a Primera al hundirse en Mallorca

Remontada y premio para el conjunto bermellón, que supera el 2-0 encajado en Riazor // Los blanquiazules pidieron penalti a los cuatro minutos y vieron anulado el gol que ponía el 1-1

El jugador del Mallorca Salva Sevilla (8) lanza una falta para marcar el segundo gol ante el Deportivo, ayer - FOTO: ECG
El jugador del Mallorca Salva Sevilla (8) lanza una falta para marcar el segundo gol ante el Deportivo, ayer - FOTO: ECG

PATRICIO LAGOMARSINO  | 24.06.2019 
A- A+

Mallorca 3
 
Deportivo
 

Mallorca: Reina; Joan Sastre (Xisco Campos, min. 87), Valjent, Raíllo, Estupiñán; Aridai (Abdón Prats, min. 52), Baba, Salva Sevilla, Dani Rodríguez; Lago Junior y Budimir.

Deportivo: Dani Giménez; Eneko Bóveda, Domingo Duarte, Pablo Marí, Saúl; Vicente Gómez; Pedro Sánchez, Edu Expósito, Matías Nahuel (Carlos Fernández, min. 29); Quique y Borja Valle (Fede Cartabia, min. 79)

Árbitro: Pizarro Gómez (Comité Madrileño). Amonestó a Joan Sastre, Salva Sevilla del Mallorca; a Duarte, Borja Valle, del Deportivo.

Goles: 1-0, min. 20: Budimir; 2-0, min. 61: Salva Sevilla; 3-0, min. 81: Abdón Prats.

Campo: Son Moix ante 21.210 espectadores, entre ellos, unos 500 del Dépor.

 

 

El Deportivo se despidió del ascenso a Primera al perder por 3-0 en su visita al Mallorca, que se convierte en el tercer equipo que asciende tras Osasuna y Granada. El cuadro de Martí no supo hacer valer el 2-0 de Riazor.

El aliento de un Son Moix lo hacía fue determinante, primero, para remontar el 2-0 que traía el Dépor de Riazor, y después, para impulsar a un grupo de jugadores que luchó hasta la extenuación durante los 90 minutos.

El partido tuvo de todo. Dramatismo y emoción cuando Abdón Prats marcó el tercero, el gol del ascenso, éxtasis y emoción a raudales cuando miles de aficionados celebraron la gesta en el césped.

El partido fue intenso de principio a fin. El equipo balear intentó ponerle una marcha más ante un rival que salió con la intención de dormir el partido y dejar que pasaran los minutos con el objetivo de no poner en riesgo la cómoda ventaja que traía de la ida.

El gol de Budimir (min. 20) provocó una explosión de alegría en Son Moix como no se veía desde hace años. Tras una maniobra excepcional, el croata se perfiló hacia su pierna buena, la izquierda, para soltar un latigazo pegado al palo imposible para el meta Dani Giménez.

El Dépor, que perdió a Nahuel (min. 29) por lesión -le sustituyó Carlos Fernández- aguantó el chaparrón como pudo, pero en contadas ocasiones pisó el campo contrario.

Sus jugadores pidieron penalti (min. 4) por una caída de Borja Valle, y vieron como el colegiado les anulaba un gol de Vicente (min. 43) que vino precedido de una falta previa.

El ritmo frenético que quiso imponer el equipo de Vicente Moreno convirtió el partido en una sucesión de entradas al límite del reglamento, donde cada balón era peleado como si se estuvieran jugando los últimos minutos del partido.

El toque, la pausa y el peligro latente de los contragolpes del Dépor no frenaron el ímpetu de un Mallorca que no solo jugaba contra un rival encerrado en su campo, sino que también contra el reloj.

Son Moix, con el balear Rafa Nadal como aficionado de excepción, estalló con el tanto de Salva Sevilla (min. 61), otro golazo, de falta directa. El veterano centrocampista andaluz clavó el balón desde fuera del área. Se alcanzaba la hora del partido y el Mallorca había logrado lo más difícil: neutralizar la ventaja del Deportivo y esperar a que no sucediera nada más hasta la prórroga.

El conjunto de Martí estaba obligado a reaccionar porque el ascenso se le escapaba de las manos, y lo hizo adelantando sus líneas en busca del gol de la tranquilidad.

Lo tuvo Quique (min. 78) con un remate espectacular desde el punto de penalti para obligar a Manolo Reina a hacer el paradón de la noche.

A 9 minutos para el final, Abdón Prats, que había sustituido a Aridai Cabrera, enganchó un disparo demoledor, también desde fuera del área, que puso en pie a las gradas y a su equipo, en Primera División.

El Deportivo, ahora si lanzado sobre el área rival, lo intentó a la desesperada, pero ya sin tiempo: su sueño del ascenso se acabó, esta temporada, en las isla de Mallorca.