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Pívot de los Dallas Mavericks, ex del Monbus Obradoiro

Maxi Kleber: "En el Obra entendí que tendría opciones de llegar a la NBA"

Maxi Kleber, durante la sesión de entrenamiento del Obradoiro ayer en el Multiusos de Sar - FOTO: ECG
Maxi Kleber, durante la sesión de entrenamiento del Obradoiro ayer en el Multiusos de Sar - FOTO: ECG

ÓSCAR DE LA FUENTE SANTIAGO   | 09.05.2019 
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"Dentro de unos años diremos que Maxi Kleber jugó en el Obradoiro", comentó Moncho Fernández cuando presentó al pívot alemán (Wurzburgo, 1992) en el verano de 2014. Las palabras del Alquimista de Pontepedriña fueron proféticas, pues era consciente de su potencial: tras solo un curso en Sar, Maxi dio el salto al Bayern Múnich y, en 2017, a los Dallas Mavericks de la NBA. Hoy recibirá el homenaje de un club, una ciudad y una afición que le marcaron personal y profesionalmente, ya que aprovechará su primera visita a Santiago desde su adiós para animar como un obradoirista más frente al Herbalife Gran Canaria (19.15 horas). En su corta estancia el germano ha podido saludar a viejos amigos, hacer turismo, degustar marisco... y atender a los medios de comunicación.

Ya tenía ganas de visitar de nuevo Santiago, ¿no?

Sí, estoy muy emocionado. Es la primera vez que vengo desde que me fui y estoy muy contento de estar aquí. Todos mis recuerdos son buenos y positivos.

De su etapa (2014/15) solo quedan en el plantel el cuerpo técnico y Pepe Pozas.

Pero es increíble que mucha gente sigue aquí. Este fue mi primer destino fuera de Alemania así que me preocupaba cómo sería. El Obradoiro me acogió como a un hijo, como si fuese de la familia, y me lo pusieron todo muy fácil. Son los mismos técnicos, las mismas caras, como una familia. Es muy especial y me encanta volver.

Acaba de presenciar el entrenamiento. ¿Se le hacían familiares algunos ejercicios y jugadas?

(se ríe). Quizá no recuerde las jugadas, pero si las veo sí que digo: "Ah, sí, esto lo hacíamos". También los ejercicios en los entrenamientos, me trae recuerdos y es muy divertido.

¿Consigue ver algunos partidos desde Estados Unidos, pese a la diferencia horaria?

Sí, es muy complicado porque la mayoría de partidos me coinciden con entrenamientos así que no puedo ver muchos. Creo que este año hubo uno o dos que pude seguir pero normalmente solo puedo ver el resultado.

En su presentación, Moncho Fernández dijo que un día contaría que Maxi Kleber vistió la camiseta del Obradoiro.

Para mí es muy especial. Tuve un gran año aquí. Me ayudó muchísimo, aprendí muchísimo, mejoré como jugador. Antes de venir no estaba seguro de si llegaría a la NBA, después pensé que podría tener opciones. Es muy especial para mí haber alcanzado ese escalón de jugar en la NBA y creo que una gran razón fue el Obradoiro porque aprendí un estilo diferente, entendí mejor el baloncesto, mejoré mi físico. Este fue un paso muy importante para ser el jugador que soy hoy.

¿Hay mucha diferencia entre el baloncesto europeo de élite y la competición americana?

Allí es más atlético, más rápido. No hay tantos sistemas, aunque sí los tenemos, pero también hay mucho uno contra uno. Es un estilo de baloncesto un poquito diferente.

Firmó por dos años con los Mavericks de Dallas y termina contrato ahora. ¿Sabe algo de su futuro?

No sé nada. Lo que sé es que los Mavericks tienen la opción de igualar cualquier oferta. Me encanta estar en Dallas, yo les gusto como jugador, pero esto es un negocio y no sé qué pasará. Espero quedarme pero ya veremos. No lo sabré hasta julio o por ahí porque antes ni siquiera puedo negociar.

Allí tiene de compañero a otro ex del Obra, Salah Mejri.

Hablo con él continuamente. Al conocernos lo primero que hicimos fue sacarnos una foto para enviarle a Tommy [Tomás Richartz, fisioterapeuta del Obra] y hablamos muchísimo del Obradoiro, de lo a gusto que estuvimos aquí, de la buena experiencia.

Como compañero, ¿qué opina del fenómeno Luka Doncic?

Cuando fue a la NBA pensaba que lo haría bien y mucha gente lo dudaba, porque decían que la Euroliga no era baloncesto de verdad. Algunos estadounidenses piensan así, y deberían entender que el baloncesto que se juega en Europa es muy bueno y quienes lo hacen bien aquí pueden hacerlo bien en Estados Unidos. Obviamente Luka tiene un talento increíble, único, e hizo una gran temporada. Fue divertido verlo porque es especial, ordena a sus compañeros, consigue tiros sencillos, mete algunos complicados. Tiene buen físico y su mentalidad es muy fuerte. Y solo tiene veinte años, es una locura.

Ha compartido vestuario durante dos temporadas con su ídolo de infancia, Dirk Nowitzki. Habrá sido muy especial estar junto a él el día de su retirada, hace unas semanas.

Lo que lo hace todavía más especial es que somos de la misma ciudad. Podía intuirse que este sería su último año y cada vez que jugábamos como visitantes la afición lo animaba. Es una locura ver el cariño que le tienen, sobre todo en Dallas. Él les dio un título y allí lo adoran. Vayas a donde vayas, todo el mundo conoce a Dirk Nowitzki. Los dos últimos partidos fueron muy emotivos. El penúltimo fue en casa, hicieron vídeos, invitaron a leyendas de la NBA... y el último en San Antonio también fue emotivo. Fue muy especial ver esto como compañero de equipo, realmente increíble.

Usted ayudó a su compatriota Andreas Obst a decidirse a recalar en Sar. ¿Qué le explicó?

Le comenté que este era un gran sitio para jugar porque la afición es increíble, el club es bueno y todo el mundo te ayuda. No estás solo, te apoyan mucho. Además aquí se juega un baloncesto muy inteligente, así que se aprende mucho pero además es divertido. La forma en que Moncho hace jugar al equipo es la correcta, este es buen baloncesto, así que es divertido de ver para el espectador y de practicar para el jugador. Además es un buen destino para los tiradores, y Andi es un gran tirador. Le dije que era la situación perfecta: la ciudad es excelente, la afición es excelente, el entrenador es muy inteligente y se juega buen baloncesto, así que son todo ventajas.

Andi afirmó que su objetivo era progresar. ¿Cuál es su techo?

Espero que llegue a la Euroliga. Es un gran jugador, es atlético, joven, así que tiene tiempo para desarrollarse. Me gusta mucho porque es buen jugador y lo hace bien. Además tiene buen carácter, es buena persona. Eso también es importante para convertirte en un gran jugador. No creo que tenga límite, no quiero decir hasta dónde puede llegar pero tiene un futuro brillante.

FORMACIÓN. Maxi Kleber nació, creció y se formó en Wurzburgo, una ciudad de Baviera de unos 125.000 habitantes. En 2014 fichó por el Obradoiro.

RÉCORDS. El alemán solo vistió la camiseta obradoirista durante una campaña (2014/15), aunque le dio tiempo a establecer la mejor anotación del club en un partido de la Liga Endesa (36 puntos) y la marca más alta en valoración (45). Ambos los logró el 21 de marzo de 2015, en la victoria en Fuenlabrada (82-88).

ADIÓS. En el verano de 2015 abonó su cláusula para dejar el Obra y fichar por el Bayern Múnich de su país. Dos temporadas después, en 2017, los Dallas Mavericks lo reclutaron para cumplir su sueño de militar en la NBA. En dos cursos ha disputado 143 partidos, 53 de ellos como titular.

"Este fue mi primer destino fuera de Alemania, así que me preocupaba cómo sería. El Obradoiro me acogió como a un hijo, como si fuese de la familia"

"Es muy especial haber alcanzado la NBA y el Obra fue una gran razón, un paso importante para ser el jugador que soy"

"A Andi Obst le dije que era la situación perfecta: la ciudad y la afición son excelentes, el técnico es muy inteligente y se juega buen baloncesto"