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AQUELLOS MARAVILLOSOS AROS > 60

Ramón Rivas, rebote sin esmoquin

(1996) Tras jugar en Boston, hizo historia en el Baskonia, logrando Copa del Rey y Recopa de Europa // Dominaba el lenguaje zonal de los codos

Ramón Rivas tras capturar un rebote con el Baskonia de Vitoria a mediados de los años 90 - FOTO: ECG
Ramón Rivas tras capturar un rebote con el Baskonia de Vitoria a mediados de los años 90 - FOTO: ECG

XABI SANMARTÍN   | 15.04.2019 
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En el otoño de 1988, un latino bigotudo anotaba 8 puntos para los Celtics ante los Nets, capturando además 4 inútiles rebotes porque aquella NBA de 23 equipos (hoy 30) daba poco pan al foráneo.

Juan Ramón Rivas Contreras, piscis nacido 16 de marzo de 1966 en New York pero con sangre de Puerto Rico, no halló hueco en los Boston de 1988/89, que sólo le dieron bola en 28 partidos al preferir a Mark Acres y Joe Kleine, dos centers malos hasta decir basta pero genuinamente americanos.

Y así les fue, el equipo verde acabó el curso ganando 42 partidos (perdiendo 40) y cayendo 3-0 en la primera ronda del play-off. El talento despreciado en EE.UU se revalorizó en Vitoria cuando el recién llegado presidente Josean Querejeta ideó su proyecto de retar al bipartidismo.

Rivas coincidió con Julio Torres, pívot del Obra de 1986 a 1988.

Eso sí, llegó al Baskonia pendiente de gestionar su doble nacionalidad por su ascendencia hispana.

La suspensión de media distancia (muchas a tablero) y el rebote arrebañado en el barro fueron su gran baza ofensiva, sumando tiros libres que mascaba con exasperante lentitud pero eficacia (74% de tino en 9 años ACB).

Tras un bigote/perilla propio de un galán clásico de discoteca salsera, este 2,08 m. con calentadores siempre a punto de estallar, brilló por su trabajo recolector bajo los aros, un oficio hoy perdido.

Hablabla el lenguaje de los codos con tal eficacia que convirtió en ala a muchos pívots contrarios al ver su señal de... "En mi zona, prohibido llevar esmoquin".

En el club vitoriano ganó una Copa del Rey y una Recopa de Europa antes de irse al Barça campeón de la liga 1996-97, desde una Cataluña donde tenía contrato y familia.Lenguaráz, bravo y menos tosco de lo indicaba su motor diesel, sus formas no eran de festín palaciego con lámparas de cristal pero empatizaban con la afición de un club que tuvo la osadía de tutear al Madrid y Barcelona, franquicias de economía ventajista.

5,5 rebotes y 10,7 puntos fueron su tarjeta de ocho temporadas y pico en nuestra liga, etapa que cerró en Cáceres de viaje fugaz para bregar al lado de Pablo Laso y Manel Comas. Juntos frenaron la deriva de aquel sueño extremeño, salvando la categoría tras ser cortado antes por el AEK Atenas (y un breve paso por Italia). Paró en 1999, a los 33 años y ahora tiene a su hijo Juan Ramón en España (CB Tormes, Salamanca, LEB Plata).

Ídolo de una parroquia baskonista donde inspiró el cántico "Daleeee Raaaamón, daleeee Raaaamón...", su brio enseñó a los rivales que ganar en Vitoria - Gasteiz no es un juego de niños. Ni ayer, ni hoy.