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A sufrir... hasta el final

Cae el Obra en el duelo frente al Estudiantes que premiaba con la salvación e hila su octava derrota // Remontó 13 puntos, tuvo 5 de margen, pero no supo contener a Gentile y a Brizuela

Caner-Medley celebrando con Brodziansky en segundo término - FOTO: ECG
Caner-Medley celebrando con Brodziansky en segundo término - FOTO: ECG

CRISTINA GUILLÉN   | 20.05.2019 
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No llegó. Mejoró el equipo en combatividad, en capacidad de reacción para anular los errores endémicos desde hace ya dos meses, aparecieron jugadores en las últimas jornadas desaparecidos como Brodziansky (25 puntos, 4 rebotes y 29 de valoración) y otros como Hlinason y Spires cumplieron en su papel de contención, se levantó el grupo pese a verse muy pronto hasta 13 puntos abajo... pero no bastó. Repitió el Monbus Obradoiro derrota en la penúltima jornada frente a un Estudiantes que sella su salvación (83-80) e hila una racha negativa que se perpetúa por octava jornada (un sólo triunfo en 12 partidos). No hay tregua al drama y el título de la permanencia queda ya pendiente de un único partido en Sar frente al Barcelona Lassa (domingo, 12.30 horas), que se jugará con un ojo atento a lo que ocurra también en San Sebastián entre el Delteco GBC y el Real Madrid y otro en Badalona en el Joventut-Movistar.

Llegará el cuadro santiagués al final de la Liga regular sin los deberes por hacer, en una caída en barrena de resultados y de juego difícil de explicar y sobre todo de asimilar, en el que el cara o cruz por la supervivencia -una vez consumado el descenso del Cafés Candelas Breogán- le señala ya como único enemigo al Gipuzkoa. Le bastará el Obra hacer lo mismo que el ahora 17.º clasificado e incluso en caso de sorpresa, cayendo con los culés y ganando los de Valdeolmillos, el papel de juez pasaría al plantel badalonés.

Se presume una semana larga en la que si hasta ahora los nervios, la tensión y la ansiedad emergían como grandes obstáculos para recuperar la mejor versión, será complicado apelar a la calma y a la templanza ante una caldeira que seguro empujará en la gran final dentro de siete días, aunque consciente de la calidad y entidad de un Barça que ya ayer demostró frente al GBC (88-71) que no está dispuesto a las concesiones.

Mala salida. Pese al primer triple de Kostas que situó al Monbus con la ventaja inicial, aparecieron en el WiZink Center en el primer cuarto los repetidos fantasmas que han lastrado el devenir del cuadro santiagués en esta parte final de Liga. Fallos en bandejas, pérdidas de balón, e incapacidad para frenar el 1c1 rival acumulando faltas que llevan al rival a sumar fácil con el 2+1 o desde el tiro libre. Gentile no tuvo oposición para hacerse el rey entre la incapacidad de su contrario y destapó su particular tarro de las esencias, ese que rebosa genialidad, talento y osadía en ataque, con dosis añadidas de autocomplacencia atrás y de locura según se tercie la situación. Un primer parcial de 13-0, seguido de otro de 6-0, elevaron al Movistar hasta los 13 puntos de renta (21-8, min. 9) al término del cuarto que se quedaron en 11 gracias al acierto de Simons desde los 6,75 maquillando el 1/8 anterior en triples (24-13, min- 10).

Inclinaba la balanza el Estudiantes de su lado en un duelo con la permanencia en la ACB como premio, pero Obst fue el primero en rebelarse a la situación recuperando para los suyos la puntería en el tiro, la valentía y el liderazgo, para con 8 puntos seguidos contagiar fe (29-21, min. 13). Recogió el guante Brodziansky, ausente en las últimas jornadas en cuanto a anotación y presencia defensiva, y formando pareja con Hlinason aderezó de solidez en ambos lados de la cancha al juego santiagués, que supo cortar además la sangría de las pérdidas (ninguna en el cuarto). Gentile seguía su particular festival, siempre con el omnipresente Cook al quite, pero el panorama perdía la tonalidad negra para los de Moncho Fernández al llegar al descanso (42-39, min. 20).

Luz y oscuridad. Creció el Obra en general tras el paso por el vestuario. El miedo a asumir de últimos partidos quedaba atrás con un compromiso y solidaridad que recordaba al del inicio del campeonato. Singler pidió el balón en este cuarto (10 puntos) haciendo trabajar en ambos lados de la pista a Gentile, y aunque Sàbat impuso orden y control a los suyos, el intercambio ofensivo caía del lado local que hacía daño con varias acciones de 2+1. Sin embargo el equilibrio entre el rebote (con un gran Llovet) y el triple (Simons y Kostas) permitió al equipo compostelano voltear el electrónico al final del tercer cuarto (63-65, min. 30).

La moneda estaba por fin de cara para el obradoirismo que dispuso hasta de un +5 (68-73, min. 34) tras una acción de canastas y tiro libre para Brodziansky, pero tres robos consecutivos de Cook y la quinta personal señalada sobre Singler resquebrajaron la línea ascendente del Monbus. Brizuela supo aprovechar el KO técnico del rival y asumir el protagonismo para con 9 puntos consecutivos dejar al Movistar un año más en la ACB (83-80).

Herida otra vez, la plantilla del Obradoiro partió de Madrid derrotada pero recordando el aliento de los casi 200 fieles que se desplazaron este fin de semana hasta la capital de España y les animaron tanto a la entrada como a la salida del pabellón. Toca continuar peleando hasta el final y la promesa del grupo es seguir intentándolo.

SE SALVARÁ EL MONBUS...

1. Si gana al Barça Lassa el próximo domingo en Sar.

2. Pierde el Delteco GBC ante el Real Madrid.

3. Pierde, gana el GBC y pierde también el Estudiantes frente al Joventut en Badalona.

4. Tiene el 'basket-average' perdido con el Delteco GBC, por lo que cualquier empate simple con los guipuzcoanos les descendería. En cambio, los empates múltiples le salvarían, salvo un hipotético Obra-UCAM Murcia-GBC, que haría caer a los santiagueses a plaza de descenso.