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JOSÉ LUIS LEMOS Entrenador del Bergantiños FC, recién ascendido a Segunda RFEF

“El club tiene potencial para la nueva categoría”

Carballo, As Eiroas, vibró el pasado domingo al llegar por fin un ascenso que no terminaba de ser: ni en la historia del club ni esta misma temporada. Lo celebra aún José Luis Lemos, entrenador del Bergantiños. Un técnico feliz.

Enhorabuena por el ascenso, al fin llegó. ¿Qué sensaciones tiene?

Lo primero es una sensación de alivio, por esa responsabilidad que teníamos de conseguir algo que el club llevaba esperando 34 años, los que no estaba en una categoría superior a Tercera. Satisfacción, alivio y alegría por lo conseguido.

Toda la temporada pareció que sería un hecho, y más antes que después. Pero después de la derrota en Cangas ante el Alondras, ¿le entraron a usted o al equipo dudas?

A mí particularmente ninguna, pero es cierto que la derrota de Cangas, sabiendo que íbamos a recibir al equipo que nos perseguía más de cerca y que si nos ganaba se pondría a un punto y se podría apretar todo... Los números están ahí, podía pasar; pero también sabía perfectamente qué grupo tengo, el hambre que tenía por conseguir esto y era difícil que falláramos varias veces seguidas. Y además el Arosa nos tenía que ganar en nuestra casa.

Quien no ofrece dudas es José Luis Lemos. Ascenso con el Cerceda, con el Boiro, y ahora. ¿Cómo lo explica?

Bueno, a ver... supongo que será mucha parte de dedicación al fútbol, mucha parte de pasión, hay que tener un punto de fortuna, rodearse bien... son muchas cosas que tienen que confluir para que a un entrenador le salgan las cosas así. Estoy muy orgulloso de lo conseguido, pero soy una persona ambiciosa y quiero estar más orgulloso todavía de lo que nos falta por conseguir.

Si se puede hablar de justicia o injusticia en el fútbol, el ascenso del Bergantiños es de justicia.

Coincido en eso de la justicia o injusticia, es muy relativo en el fútbol. Me quedo quizá con los méritos, y sí que creo que hemos sido un equipo que se merecía este ascenso: por el fútbol que hizo, por la regularidad que mostró. Es cierto que en la segunda fase no estoy del todo satisfecho a nivel defensivo de cómo hemos jugado algunos partidos, pero la otra faceta, la ofensiva, nos ha dado muchísimo: hemos hecho muchos goles, hemos ido siempre a por los partidos y en una segunda fase en la que nos valían los empates no hemos especulado absolutamente nada.

En el último partido ante el Arosa quizá sufrió menos de lo previsto.

Bueno, a ver. Son partidos de mucha tensión, encima hacía mucho viento y empezamos con él en contra y nos costaba salir de nuestro campo. A pesar del 1-0 no estábamos del todo cómodos, no manejábamos muy bien la fase de iniciación y nos costaba mucho salir con el balón controlado, por el viento y por la presión del Arosa... no estás en una situación crítica pero no estás cómodo. Llegar empatados al descanso nos vino bien y en el segundo tiempo, con viento a favor, nos manejamos mejor. Vino el 2-1 y luego, con la expulsión de Pedro García, ya era muy difícil que se nos escapara.

¿A quién se lo dedica?

Hay mucha parte de sacrificio personal en el fútbol, sobre todo cuando no eres profesional. Tienes que compaginar tu trabajo, tu vida familiar... la familia, en este caso mi mujer y mis hijos, es la que más nota la ausencia de tiempo. Después se lo dedico al club, que apostó por mí; el presidente me dejó muy claro desde el primer momento que querían conseguir este ascenso.

A mi cuerpo técnico, sobre todo a Iago Martínez, que en los dos años en los que estuve sin entrenar estuvo parado también, esperando a que tuviera yo otro proyecto para venir conmigo. Y por supuesto, a los futbolistas, sin ellos es imposible: la implicación, el buen ambiente, el compromiso... Hay que ser agradecido con todas esas partes de la vida de un entrenador, todas suman.

Su último ascenso, con el Boiro, trajo después quizá la mayor decepción de su carrera, no poder entrenarlo en Segunda B. ¿Entrenará al Bergan en la Segunda RFEF?

Probablemente mi peor palo futbolístico como entrenador fue no continuar en el Boiro después de ascender, por muchos motivos que quedaron atrás. No me gustaría que volviera a pasar. Tengo muy claro dónde estoy, en un club con una estabilidad espectacular a todos los niveles, y quiero cumplir aquí el sueño que tanto llevo persiguiendo.

O sea, lo apuntamos con el Bergantiños para el curso que viene

Hombre, creo que es lo normal.

¿Ya no tiene problemas para compaginar trabajo y fútbol?

Ya no estoy en el mismo trabajo, la misma empresa, y se valora totalmente diferente. No tuve tampoco entonces grandes apoyos, que puede ser comprensible porque el mundo laboral es el que es. Ahora las circunstancias son diferentes y voy a intentar aprovecharlo.

La temporada que viene con el Compos, o la Cultural Leonesa, o el Pontevedra o el Coruxo... y a ver si es con público. Pinta bonito.

Esperemos que sea con público, esto está mejorando o al menos lo percibo así; a ver si cuando vaya pasando el verano volvemos a vivir con la normalidad de siempre. Esos equipos de Galicia son un aliciente importante. Pero lo más significativo es que el club cumplirá en 2023 cien años de historia. Tiene mucho potencial y muy buena organización para mantenerse y crecer en esta categoría; eso es lo que más me ilusiona.

¿Dónde está el techo del Bergan?

Hay que esperar, ser cautos. Las categorías, aunque sean nuevas, siempre son complicadas. Hay que terminar esta temporada, planificar bien la que viene, y a partir de ahí ponernos retos. Ambiciosos: sin volvernos locos, pero ambiciosos.

05 may 2021 / 01:00
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