El Correo Gallego

Deportes » Polideportivo

Médico traumatólogo

Arriaza: “Fue una gran sorpresa la Real Orden al Mérito Deportivo”

El Rey Juan Carlos le impondrá la preciada distinción este mediodía en la capital de España //El prestigioso traumatólogo preside la comisión médica de la Federación Mundial de Kárate

ALBERTO MARTÍNEZ • A CORUÑA  | 22.04.2009 
A- A+

Almara
El traumatólogo Rafael Arriaza, durante la entrevista, en su consulta particular en la ciudad herculina
FOTO: Almara

Fue karateca de elite en su juventud y una vez acabada la etapa competitiva nunca se desligó de su deporte al vincularse con la federación española como médico, y por esa trayectoria el Consejo Superior de Deportes (CSD) le otorga la Real Orden al Mérito Deportivo, categoría de plata, distinción que este mediodía le entregará en Madrid el Rey Juan Carlos. Rafael Arriaza Loureda (Madrid, 1960), aunque coruñés desde los quince días de vida, es un prestigioso traumatólogo, y conocido sobre todo por su vinculación al Real Club Deportivo desde el año 1992.

_ ¿Cómo acoge el reconocimiento?

_ Absolutamente de una forma inesperada porque es una distinción que se concede por una trayectoria a competidores o dirigentes y muy pocas veces a árbitros, entrenadores o médicos. Fue una sorpresa cuando me anunciaron la propuesta y más aún cuando me la concedieron y en la categoría de plata, porque lo normal si te la dan es en la de bronce. Es un enorme orgullo y una intensa satisfacción.

_ ¿Qué entró primero en su vida el deporte o la medicina?

_ Antes de pensar en estudiar medicina hice mis pinitos en muchos deportes, y en kárate no era malo, a los 18 años entré en el equipo nacional júnior, después gané el Campeonato de España sénior en 1981, 1982 y 1983, y competí hasta iniciar el MIR (Médico Interno Residente).

_ ¿Pero matuvo la pasión por el mundillo del deporte?

_ Tuve la fortuna de que la federación española conociendo mi situación me ofreciera seguir vinculado al kárate como médico cuando dejé de competir en 1986, estuve con la selección y entré a formar parte de la comisión médica de la Federación Mundial, de la que soy presidente desde hace varios años.

_ ¿Lo pudo compatibilizar bien?

_ Al estar en Madrid sí, mis padres son gallegos pero por trabajo estaban allí, hice la carrera en la Universidad Complutense, el MIR en el Hospital Gregorio Marañón y como en España no había la especialidad de Medicina del Deporte, obtuve la diplomatura en Traumatismo del Deporte en la Universidad de Niza.

_ En los años noventa recaló en A Coruña, ¿por algo en especial?

_ Belén, mi esposa, es cacereña pero le gusta el mar, y nos planteamos vivir en una ciudad más pequeña. Fue en 1990, y en una semana estábamos integrados.

_ ¿Empezó entonces su labor en el Policlínico Santa Teresa?

_ Me gusta trabajar en equipo y formé parte del primer grupo médico privado independiente que se instaló en Galicia, éramos ocho personas con parcelas subespecializadas para dar una atención de mayor calidad.

_ ¿Su especialización, por lógica, la parcela deportiva?

_ Tuve siempre claro que sería la patología de las lesiones en el deporte. En Madrid hice mis pinitos en Salusport y ya desde la época de residencia me centré en la labor de ayudar al deportista.

_ ¿Y el Dépor llama a su puerta?

_ El primer contacto fue gracioso, se jubiló en 1992 el doctor Barbeito, y me llama del club el doctor Cobián para saber si podía ver a Claudio Barragán, le dije que sí, pero una hora después mi esposa me pasa el teléfono diciendo que era el médico del Dépor pidiéndome lo mismo; me quedé sorprendido hasta que averigüe que era el propio Claudio el que me estaba llamando.

_ ¿Qué relación tiene con el club?

_ Me ofrecieron ser jefe de los servici0s médicos en 1993 pero les respondí que lo mejor es que siguiera el doctor Cobián, y desde entonces soy asesor externo.

_ ¿Tiene otro vínculo deportivo?

_ Soy profesor en la Facultad de Ciencias del Deporte (antiguo INEF) de donde surgió la figura de readaptador deportivo, siendo Carlos Lalín su referente.

_ ¿Para finalizar, los fútbolistas son distintos a otros deportistas?

_ Son un poco extraños, un deportista pasa por tres o cuatro entrenadores en su carrera y un futbolista por quince o veinte, y esos entornos, con pléyades de consejeros, hacen que se compliquen de forma innecesaria cuando se encuentran lesionados.

amartinez@elcorreogallego.es