China anuncia que investigará las importaciones de porcino europeo por competencia desleal

Los aranceles al coche eléctrico abren la puerta a una posible escalada proteccionista

España exportó a China carne de cerdo por valor de 1.223 millones de euros en 2023

Ganado porcino en una granja

Ganado porcino en una granja / LOC

La decisión de la Unión Europea de imponer aranceles de hasta el 38,1% a los vehículos eléctricos producidos en China ha desencadenado una serie de consecuencias que pueden ir mucho más allá del previsible impacto sobre el sector de la automoción. El Ministerio de Comercio de China ha confirmado este lunes que abrirá una investigación para estudiar, a petición de las industrias locales, si las importaciones de productos de carne porcina de países europeos han alterado la competencia en su mercado.

Si las autoridades chinas juzgasen pertinente gravar adicionalmente estos productos, a modo de represalia por los aranceles impuestos a los vehículos fabricados en su país, habría consecuencias directas para las industrias españolas y gallegas.

Desde la Asociación Nacional de Industrias de la Carne de España (ANICE), ya han trasladado su preocupación por la posible escalada de proteccionismo entre Europa y China. Esta tensión comercial, advierten, podría afectar gravemente a toda la cadena productiva en España, en especial a la relacionada con el ganado porcino.

“Tememos que las consecuencias de la tensión económica entre Europa y China puedan volverse contra el sector cárnico de nuestro país y amenace nuestro statu quo como primer exportador de carne de Europa y segundo del mundo”, sostiene Giuseppe Aloisio, director general de la patronal cárnica, que agrupa cientos de empresas que representan tres cuartas partes de la facturación a nivel estatal.

Durante el año 2023, España alcanzó cifras récord de exportaciones cárnicas con dirección a China, ya que se alcanzó un valor de 10.583 millones de euros para una balanza comercial sectorial con un saldo favorable del 625%. En este mismo período, la cifra de ventas creció un 6,2% respecto al ejercicio anterior, en gran medida por el impulso del sector porcino.

Las exportaciones de carne de cerdo a China superaron las 560.000 toneladas el pasado año, con un valor total estimado en 1.223 millones de euros. De este modo, el país asiático fue el destino de más de un quinto de las ventas exteriores en todo el Estado.

Según datos de marzo de 2024, el 61 % de los productos agroalimentarios que España exporta a China están basados en carne de cerdo y representan unos niveles de facturación muy superiores al de los siguientes productos en la lista: las bebidas (por valor de 109 millones de euros) y los aceites (97 millones, 74 de los cuales están relacionados con las ventas de aceite de oliva).

Ante el posible impacto de futuras decisiones políticas sobre el sector, la patronal cárnica demanda al gobierno central que active “todas las medidas de contención previstas” por el “enorme perjuicio” que causaría la aparición de nuevos aranceles para las empresas exportadoras. De igual forma, solicitan al Ejecutivo que mantenga “vivos” los cauces de comunicación e informe “en tiempo real” a la industria durante las próximas semanas.

En este rebumbio, las posibles consecuencias sobre la industria cárnica gallega, aunque tangibles, serían mucho más suaves que en el grueso de la industria estatal, dado el escaso porcentaje que representa el porcino gallego en el volumen de exportaciones españolas a China. El pasado año, tan solo partieron desde Galicia unas 2.266 toneladas de carne, con valor de 5,2 millones de euros, y unas 33,5 toneladas de productos elaborados, cuya valía se estima en 320 millones de euros.

Del mismo modo, la Asociación de Criadores da Raza Porcina Celta (Asoporcel), la única raza autóctona gallega, ha explicado que ninguna de sus ventas exteriores sale con rumbo a China, país en el que no han abierto mercado.