Grupo Puentes opta a la construcción de un megacomplejo penitenciario en Ecuador

El presidio sigue el modelo de centros a gran escala adoptado por el gobierno de El Salvador

Podría albergar más de 700 presos y el presupuesto supera los 48 millones

Modelo de cárcel de El Salvador que quiere replicar ahora el Gobierno de Ecuador

Modelo de cárcel de El Salvador que quiere replicar ahora el Gobierno de Ecuador / Cedida

La constructora gallega Grupo Puentes figura como invitada para llevar a cabo la edificación y puesta en marcha de un complejo penitenciario masivo en la provincia ecuatoriana de Santa Elena. Así lo han recogido a lo largo de los últimos días varios medios locales, como El Universo y Primicias, que señalan que, aunque los detalles de este proyecto constructivo son reservados por motivos de seguridad, han podido confirmar que la empresa con sede en Sigüeiro (A Coruña) es la única que aspira a hacerse con esta adjudicación.

El importe total de esta intervención asciende a más de 52 millones de dólares americanos, unos 48,5 millones de euros. Esta cifra incluye tanto la construcción del complejo como el equipamiento del mismo.

La compañía gallega ha llevado a cabo a lo largo de los últimos años diferentes obras en el país sudamericano, incluyendo varias licitaciones públicas en materia de obra civil, hospitales o centros educativos.

En una entrevista televisiva recogida por Efe, el director del Servicio Nacional de Atención Integral a Personas Privadas de Libertad (SNAI), Luis Zaldumbide, confirmó que la intención del Ejecutivo ecuatoriano es construir un presidio a gran escala, a semejanza de los erigidos en El Salvador por la administración que preside Nayib Bukele.

Según trasladó el responsable de la agencia penitenciaria de Ecuador, la previsión es adjudicar cuanto antes, posiblemente en esta misma semana, esta licitación para que las obras puedan comenzar en este mismo mes de junio y ser finalizadas en un plazo de en torno a trescientas días. De este modo, el penal podría estar funcionando ya en la primavera de 2025, según las previsiones oficiales del Gobierno.

Junto a esta cárcel en Santa Elena, el gobierno ecuatoriano, que preside Daniel Noboa, había previsto la edificación de otro centro penitenciario similar en la provincia amazónica de Pastaza, pero este proyecto -dotado con un presupuesto mayor que al que opta el Grupo Puentes- todavía no ha prosperado.

La previsión es que el futuro centro de Santa Elena cuente con una capacidad superior a los 700 internos y esté equipado con nuevas tecnologías en materia de inhibición celular y satelital, sistemas de control de acceso digital y analógicos, triple seguridad perimetral y autogeneración eléctrica.

Los graves problemas de seguridad en las cárceles ecuatorianas terminaron desembocando en la militarización de las mismas a comienzos de año por parte del Ejecutivo de Noboa, cuyas políticas punitivistas contra la delincuencia organizada lo han puesto en el punto de mira de asociaciones y observatorios en pro de los derechos humanos.

Entre 2021 y 2023, según los datos recabados por Efe, murieron asesinados en las cárceles del país más de 500 presos, muchos de ellos en una serie de masacres por disputas entre bandas rivales. Con la construcción de estos nuevos presidios se prevé contar con ubicaciones de máxima seguridad para recluir a los líderes de las bandas criminales y poder reducir así la violencia penitenciaria.

Grupo Puentes es una empresa de origen gallego con amplia experiencia internacional, actualmente participada de forma mayoritaria por la compañía China Comunications Construction Company (CCCC), que se convirtió en la principal accionista en la pandemia.