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Un cuarto de siglo de Plexus: crecimiento global con raíces firmes en Santiago

La multinacional tecnológica celebra su 25º aniversario con una gala en el Palacio de Congresos de la capital gallega

«Una empresa gallega para todo el mundo», destaca Rueda

Mateo Garrido Triñanes

Mateo Garrido Triñanes

Santiago

Santiago albergó ayer, no solo una celebración corporativa, si no también la reafirmación pública de una importante decisión estratégica:crecer, competir globalmente y hacerlo sin abandonar las raíces. La multinacional tecnológica Plexus cumplió 25 años y quiso subrayar, en una gala celebrada en el Palacio de Congresos de la capital gallega, que pese a su importante expansión y exponencial crecimiento, la empresa mantiene en Galicia su sede social.

Así se encargaron de recordarlo dos voces de peso: tanto el presidente de la Xunta, Alfonso Rueda, como el director de la Cátedra USC-Plexus de Inteligencia Artificial (IA) Aplicada a la Medicina Personalizada de Precisión, Senén Barro, que celebraron la permanencia en la comunidad de una empresa que a día de hoy dispone de una plantilla de 5.000 trabajadores.

El CEO de la compañía, Antonio Agrasar, destacó durante su intervención la importancia que la captación y el desarrollo de talentos ha tenido en su crecimiento. «Hoy no celebramos solo 25 años de historia, celebramos 25 años de personas», inició su discurso. Reivindicó, de este modo, un proyecto levantado «línea a línea, proyecto a proyecto, pero sobre todo persona a persona», agradeciendo expresamente a su equipo sostenido durante este cuarto de siglo.

«Hemos superado retos, aprendido de los errores y crecido juntos en un sector que cambia a una velocidad gigante. Aún así hemos sabido conservar algo esencial, la ilusión por innovar y la convicción de que la tecnología solo tiene sentido cuando mejora la vida de las personas», defendió el consejero delegado.

Agrasar echó la vista hacia atrás, pero también hacia el futuro más inmediato. «Hoy celebramos una primera gran etapa, pero nos queda mucha tarea», afirmó, antes de demandar a los más de 1.200 empleados llegados a Santiago seguir trabajando para que Plexus «siga creciendo, innovando y creando futuro».

«Cliente agradecido»

El presidente de la Xunta, Alfonso Rueda, aseguró asistir a la gala, además de en el marco de sus tareas institucionales, «como un cliente agradecido». De este modo, recordó que la Administración autonómica fue uno de los primeros clientes de Plexus cuando la tecnológica daba sus primeros pasos.

El jefe del Ejecutivo gallego quiso vertebrar su intervención en el arraigo territorial. Así, recordó que durante el proceso de crecimiento en el que la tecnológica sigue todavía inmersa hubo momentos en los que habría sido «más fácil» trasladar la sede social a otro puntos de la geografía española o mundial. Por ello, Rueda quiso darle más valor si cabe a esta decisión. «Las raíces de Plexus siguen aquí… una empresa gallega para todo el mundo. Probablemente, eso ayude a entender por qué les va tan bien: porque no olvidan de dónde son, cómo empezaron y lo difícil que fueron esos inicios», recordó el mandatario autonómico.

Rueda conectó además el caso Plexus con la apuesta del Ejecutivo gallego por el sector TIC, citando proyectos estratégicos como el nuevo edificio del Cesga y su supercomputador cuántico —al servicio de las empresas y la comunidad investigadora— o los centros de excelencia tecnológica. En este sentido, destacó la importancia de la colaboración público-privada y situó a Plexus dentro de ese ecosistema que está logrando no solo «retener talento» si no también «captarlo fuera», contribuyendo a reforzar el peso de Galicia en la economía digital.

De profesor a socio

Senén Barro, encargado de dar el pistoletazo de salida a la gala, aportó no solo la mirada académica si no también la humana. El catedrático recordó que conoció a Antonio Agrasar, siendo este alumno de Física en la Universidade de Santiago. «Era despierto, trabajador, inteligente, con don de gentes y, sobre todo, poseedor de una cualidad poco frecuente y que siempre me pareció importante la de no inventar problemas», recordó el director del Citius.

Barro agradeció también su capacidad para asumir compromisos cuando merecen la pena. Una virtud que ejemplificó en la alianza con la USC para la creación de la Cátedra de IA aplicada a la Medicina Personalizada de Precisión.

«Cada universidad solo podía presentar una propuesta, necesariamente de la mano de una empresa. Además, esta compañía debía aportar el 25% de la financiación total y hablamos de una cantidad muy significativa. Antonio me dijo que sí», recordó Senén Barro que celebró la alianza entre «una universidad pentacentenaria y una empresa que acaba de cumplir sus vigorosos 25 años» con el propósito de ayuda a que la IA contribuya a mejorar nuestra salud.

Así, Barro destacó el significado simbólico de que una compañía de referencia estatal «nacida en Santiago» mantenga aquí su corazón operativo y definió el éxito de Plexus como «uno de esos pequeños milagros, que también se dan en nuestra tierra». Para culminar su intervención, el catedrático compostelano dejó una reflexión que más tarde hizo suya Agrasar, la de la necesidad de que la tecnología no deshumanice la sociedad: «En un mundo repleto de máquinas inteligentes, conviene más que nunca hablar de personas».

La gala, conducida por la directora de Comunicación, Márketing y RR.EE. de Plexus, Belén Xestal, tuvo un magnífico broche musical con la actuación de Xoel López, llegado desde Madrid expresamente para participar en esta celebración tras terminar su gira el pasado 4 de diciembre en el Palacio de la Ópera de A Coruña.

De este modo, veinticinco años después, Plexus no solo celebró su expansión y sus buenas cifras económicas, si no también un modo de ver y estar el ecosistema tecnológico: competir en el exterior sin renunciar a las raíces e innovar sin olvidar la importancia de los equipos que conforman la empresa.

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