Sector hostelero
La cadena dubaití Sunset Hospitality escoge Mallorca, Ibiza, Alicante y Madrid para la expansión de sus hoteles de lujo METT por España
El grupo, que cuenta también con filiales especializadas en restauración, 'beach clubs' y entretenimiento, presentes en 26 países, prevé superar este año los 300 millones de euros en ingresos

Jaime Buxó, consejero delegado de la cadena Sunset Hotels & Resorts, que gestiona los hoteles de la marca METT / Sunset Hospitality Group
Los suyos no son hoteles al uso, no están concebidos como espacios encapsulados, ajenos a lo que ocurre a su alrededor. Los suyos son establecimientos "en los que se desarrollan propuestas de entretenimiento pensadas, por supuesto, para los huéspedes, pero también abiertas a la comunidad local, a las personas que viven en las inmediaciones del hotel, a quienes se ofrece una gastronomía de primer nivel o la posibilidad de disfrutar de un servicio premium de spa, por ejemplo", explica Jaime Buxó, consejero delegado de la cadena Sunset Hotels & Resorts. La compañía, filial del emporio dubaití Sunset Hospitality Group, gestiona en España el METT Marbella- Estepona y el METT Barcelona, situado este último en el antiguo hotel La Florida, en la falda del Tibidabo. El próximo mayo, tiene previsto inaugurar el Casa METT Sitges, pero sus planes pasan por seguir creciendo en España con la vista puesta en Mallorca, Ibiza, Alicante, Málaga y Madrid, adelanta Buxó.
La compañía, que además de en España, opera también en Turquía, Líbano e Indonesia, ha anunciado que aspira a convertirse en uno de los grandes en los próximos años. Para 2026, su objetivo es lograr una cartera de más de 20 hoteles y centros de ocio en ubicaciones exclusivas de todo el mundo. "Nos regimos por un criterio claro: que el destino tenga demanda internacional, que goce de una buena conectividad, que el nivel de servicios sea alto y que los clientes puedan escoger propuestas especiales y diferenciadas en el lugar de estancia", cuenta el consejero delegado, que tomó las riendas de la empresa en 2023, el mismo año de su constitución. Este 2025, Sunset Hotels & Resorts espera superar los 300 millones de dólares en ingresos, gracias a las múltiples inversiones que ha realizado y para las que el pasado abril recibió una inyección de 25 millones de dólares de manos de Goldman Sachs.
"Nuestra matriz, Sunset Hospitality Group, lleva ya años trabajando en el segmento del 'lifestyle', y tiene una fuerte impronta en la restauración y el entretenimiento", detalla Buxó. En la actualidad, la 'casa madre' cuenta con más de 100 unidades de negocio, está presente en 26 países del mundo y emplea a més de 7.000 trabajadores. "Los hoteles somos una de las divisiones, junto a la que gestiona los 'beach clubs', la que dirige los restaurantes con espectáculo incluido y las que se crearán el próximo año para clubs privados y para 'social gaming', es decir locales de juego para toda la familia, tipo bolera y otras atracciones de entretenimiento para todos los públicos", prosigue el responsable de la línea hotelera.
Un sector en reconversión
Nacido en plena Costa Brava y vinculado al sector turístico toda su vida (empezó recogiendo las maletas de los clientes en el hotel Caleta Park de S'Agaró, propiedad de sus padres), Buxó concibe un hotel no solo por sus habitaciones, el servicio de bar o la piscina, sino por lo que él denomina sus "experiencias integradas". "Y eso incluye una restauración gurmet, la oferta de entretenimiento, el bienestar y esa conexión con la comunidad local de la que hablábamos al principio", explica en conversación con este diario. Así es como quiere que sean los hoteles METT, que, además, deben combinar lo moderno con el respeto por el patrimonio, "un principio que se ha aplicado en la transformación del histórico Gran Hotel La Florida de Barcelona y que ahora se está llevando a cabo en la reconversión del antiguo hotel Capri de Sitges".
Le preocupa, como a tantos otros hoteleros, el creciente fenómeno de la turismofobia, pero está convencido de que la mejor manera de demostrar a los residentes en una ciudad que la convivencia es posible "consiste en enseñarles que la vida de la ciudad también pasa por los hoteles y que estos son espacios transparentes, abiertos también a ellos". Aunque está convencido de que "el efecto rebote que tuvo el covid en el sector turístico va a acabar reequilibrándose", admite que se están "alcanzando unos límites en los que hay que empezar ya a plantear un cambio de modelo, porque no se puede seguir yendo a volumen o a cantidad de clientes", observa este experto, con experiencia previa en otras cadenas internacionales como Barceló u Occidental Hotels & Resorts.
Ha de ser, dice, una reflexión que salga del propio sector, ya que medidas disuasorias como las tasas turísticas que algunos destinos han empezado a aplicar "no aportan nada si no se reinvierten luego en el territorio". "Lo que no puede ser es que los hoteles, que estamos haciendo bien las cosas, nos acabemos convirtiendo en ventanillas de cobro de impuestos, cuando otros clientes menos cohabitativos que los nuestros, escapan a ello", lamenta el empresario, que pronostica, pese a todo, "un 2026 en el que el sector seguirá creciendo, pero lo hará ya con cierta moderación".
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