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La brecha salarial roza el 16% en Galicia: las mujeres pierden más de 4.300 euros al año

La subida del SMI reduce la distancia, pero la desigualdad persiste y supera el 26% en el sector privado, denuncia UGT

Mujeres trabajando en una oficina

Mujeres trabajando en una oficina / EFE

Santiago

Las gallegas trabajan todo el año, pero durante más de un mes lo hacen gratis sin saberlo. No aparece en el calendario ni en la nómina, pero sí en las estadísticas: la brecha salarial sigue marcando la distancia real entre hombres y mujeres en el mercado laboral y explica por qué dos carreras profesionales aparentemente iguales acaban con ingresos muy distintos. En Galicia, las mujeres cobran de media un 15,7% menos, lo que equivale a unos 4.326 euros anuales menos, una diferencia que se dispara hasta superar el 26% en el sector privado y alcanza niveles aún mayores cuando llega la jubilación.

Los datos proceden de un informe elaborado por UGT Galicia, que analiza la evolución de los salarios con motivo del Día de la Igualdad Salarial. El estudio señala que la mejora respecto a años anteriores existe —la distancia se ha reducido en más de cinco puntos desde 2018— y está vinculada principalmente a la subida del SMI y a la aplicación de medidas de igualdad retributiva, pero el avance es lento y no cambia la raíz del problema: la desigualdad estructural.

La explicación no se limita al mismo puesto con distinto sueldo. La desigualdad laboral se construye antes, en cómo se participa en el empleo: mayor parcialidad involuntaria femenina, presencia en sectores precarizados, interrupciones de carrera por cuidados y trayectorias profesionales menos estables. Ese conjunto provoca que el impacto no solo se note cada mes, sino también en el futuro, elevando el riesgo de pobreza en paro o jubilación.

Además, la diferencia aparece a cualquier edad, aunque alcanza su máximo entre los 45 y 54 años, y tampoco desaparece con la formación: a igual nivel educativo las mujeres siempre perciben menos salario. De hecho, una trabajadora necesita formación profesional superior para ingresar lo mismo que un hombre con estudios primarios.

El tamaño de la empresa también importa. La brecha es mayor en los convenios de empresa y menor en grandes compañías, lo que demuestra que la regulación laboral y la negociación colectiva reducen la distancia. En perspectiva internacional, España se sitúa por debajo de la media europea en diferencia por hora trabajada, pero eso no significa igualdad real. La igualdad salarial avanza sobre el papel, mientras la realidad cotidiana confirma otra cosa: trabajar lo mismo sigue sin significar cobrar lo mismo.

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