Temor a una burbuja
De la euforia a la cautela: las bolsas dejan de premiar a las empresas de IA
El Nasdaq pierde más de 4 billones de dólares en capitalización tras el cambio de guión del mercado, que ahora exige demostrar ingresos y retornos en el sector

La India propone a los líderes un modelo de "caja de cristal" y un marco global para la IA
El rally impulsado por la inteligencia artificial (IA) —que lleva desde 2022 en pleno auge— parece estar llegando a un momento de cautela. En las últimas semanas, el apetito de los inversores se ha enfriado ante las crecientes dudas sobre las valoraciones de las grandes tecnológicas. Estos temores han rebotado desde Wall Street y han contagiado el ánimo de los inversores el Viejo Continente, desatando recortes (aunque leves) desde la Bolsa española hasta el parqué de París, Alemania o Milán. En España, estos castigos se han dirigido a los grandes jugadores del Ibex 35 con mayor exposición a la IA, como es el caso de valores de sectores como la banca o las telecos. No obstante, los recortes en la bolsa española han sido más puntuales que sostenidos en el tiempo.
El gigante de microchips, Nvidia, los semiconductores y la nube han sido el gran relato bursátil de los últimos años. Pero, en 2026, el mercado ha cambiado el guion: ya no basta con “tener IA”, ahora se exige demostrar ingresos y retornos de rentabilidad. Y, sobre todo, explicar quién paga la factura del mayor gasto de la década en centros de datos. Esta disposición bajista del mercado ya se ha materializado. En el último mes —el Nasdaq— el índice tecnológico de referencia, se ha desplomado más de un 16%, equivalente a más de 4 billones de dólares en pérdidas en apenas cuatro semanas.
Giordano Lombardo, fundador y codirector de inversiones de Plenisfer Investments (Generali Investments), considera incluso que el mercado podría estar a principios de una burbuja. “Creemos que la fase actual puede estar representando la etapa inicial de la formación de una burbuja”, explica el gestor. “En los últimos meses de 2025, la fase de gran entusiasmo se ha moderado y surgieron dudas sobre la rentabilidad futura de estos planes de gasto masivo”, añade. Lombardo estima que desde 2022, el mercado ha inyectado alrededor de 30 billones de dólares (25 billones de euros) en compañías relevantes en la IA, sobre todo en los Siete Magníficos: Apple, Microsoft, Alphabet, Amazon, Meta, Nvidia y Tesla.
En este clima, los inversores han castigado a algunos gigantes de la nube. Amazon y Microsoft, por ejemplo, han llegado a entrar en territorio de un mercado bajista desde sus máximos de finales de 2025, en pleno debate sobre cuánto (y durante cuánto tiempo) puede seguir escalando la inversión en IA. En los últimos meses, el valor de estos gigantes ha dado un traspiés. Amazon, el líder global del comercio electrónico, ha llegado a desplomar cerca de un 17% en apenas el último mes, equivalente a 460.000 millones de dólares en capitalización bursátil. Microsoft también llegó a retroceder un 17%, con pérdidas que superan los 613.000 millones de dólares.
La señal más clara es la dispersión. En lugar de subir “en bloque”, las grandes cotizadas ligadas a la IA empiezan a moverse cada una por su cuenta, con el foco puesto en el tamaño de sus gastos de capital y su impacto en el flujo de caja. Eso ha alimentado el paso de la euforia a la prudencia: miedo a que el gasto se coma márgenes, obligue a financiarse con deuda y reduzca el colchón de recompras de acciones.
La palabra clave para los mercados en las últimas semanas ha sido Capex (gastos de capital, o capital expenditures en la jerga anglosajona). Según los analistas de la gestora ROBECO, históricamente, los inversores se muestran "cautelosos" cuando las empresas expanden de forma agresiva su base de capital. “En primer lugar, un capex elevado se traduce en mayores gastos por depreciación en el futuro. Las inversiones físicas —en hardware y software– se deprecian con el tiempo a través de la cuenta de resultados y complica las previsiones de beneficios”, han señalado desde ROBECO.
Es decir, aunque el mercado suele premiar los grandes planes de inversión, con el tiempo los inversores piden retornos que se alinean con el gasto multimillonario. Y una de las dudas es la vida útil de la tecnología que está recibiendo esta ola de inversión. Algunos estrategas, como Wellington Management, prevén que los mercados de deuda tomarán más protagonismo. "Se espera que los mercados de deuda, tanto públicos como privados, asuman una parte significativa de las necesidades de financiación en este ciclo de capital", han apuntado.
Para poner esto en contexto, Amazon, Alphabet, Meta, Microsoft y Oracle, representan cerca del 30% de los gastos de capital en el S&P 500, el índice de referencia de Wall Street. Wolf von Rotberg, estratega de renta variable en J Safra Sarasin Sustainable Asset Management (AM), ha recalcado que las compañías alcanzaron su máximo en términos de gasto en 2025 y prevé que esto se ralentizará a lo largo de 2026 y 2027. "Es menos probable que estas compañías tengan un impacto positivo tan significativo sobre el crecimiento del PIB en EEUU como en el año pasado, por lo que será necesario que otros motores de crecimiento tomen el relevo".
El giro más brusco se ha visto evidenciado en la última encuesta de Bank of America (BoA) a gestores de fondos en todo el mundo. Aunque la entidad financiera descarta una burbuja en 2026, el ánimo de los gestores es cada vez más cauteloso con respecto al gasto. Un récord de gestores ven mayor riesgo de sobreinversión en las compañías de IA.
La foto por segmentos: quién gana y qué vigilar
Un buen termómetro para el inversor minorista son los ETFs (fondos cotizados)temáticos: el Roundhill Generative AI & Technology ETF cerró 2025 con una ganancia cercana al 50% a un año, con pesos relevantes en Alphabet, Nvidia y Microsoft. ¿Qué puede devolver la euforia? Menos promesas y más métricas. Tres pistas que el mercado está mirando con lupa: ingresos recurrentes ligados a IA (subidas de precio o nuevos productos), disciplina en capex (guías creíbles) y mantenimiento de márgenes pese al salto de costes. Si esas piezas encajan, la IA seguirá siendo un motor de Bolsa. Si no, la fobia puede durar más de lo que muchos esperan.
Suscríbete para seguir leyendo
- Galicia sumará una tercera salida hacia la Meseta por autovía: aprobado el proyecto del primer tramo de la A-76 en El Bierzo
- Santiago estrena un 'take away' de cocina palestina que ya arrasa en sus primeros días
- La compostelana Urovesa suministrará 12 vehículos Vamtac aerolanzables al Ejército para reforzar su capacidad operativa
- ¿Qué se sabe del cadáver encadenado en el puerto de Ribeira? La Policía investiga si Amador Mos Orellán fue asesinado o se suicidó
- La compostelana Urovesa se sitúa en el centro de la estrategia de Defensa con un acuerdo para vehículos tácticos de 724 millones
- Un escritor gallego hace historia al ganar uno de los galardones de relatos más prestigiosos del mundo
- Una vecina de Figueiras relata el temor ante los robos: 'Tengo dos hijos que ya empezaban a quedarse solos en casa, pero ahora tienen miedo
- Luto en el comercio de Santiago: muere María de las Nieves Iglesias, propietaria de la histórica Sombrerería Iglesias