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Ganaderos gallegos vierten 15.000 litros de leche portuguesa para denunciar la entrada de producto extranjero en el sector

Unións Agrarias exige que las ayudas de 150 millones corrijan las carencias del plan estatal y lleguen a más explotaciones

Ganaderos gallegos vierten 15.000 litros de leche portuguesa

El Correo Gallego

Roi Rodríguez

Roi Rodríguez

Santiago

La tensión en el sector lácteo gallego ha escalado este viernes con una imagen contundente: ganaderos vertiendo 15.000 litros de leche de una cisterna procedente de Portugal en Teixeiro (Curtis). La acción, impulsada por Unións Agrarias (UUAA), busca denunciar la entrada de leche extranjera que, según el sector, está presionando a la baja los precios que reciben las explotaciones locales en pleno proceso de negociación de contratos.

El camión interceptado tenía como destino una planta industrial en la zona, pero fue bloqueado por productores que llevan días movilizándose contra lo que consideran una práctica desleal. “Nos basta con situarnos a las puertas de las plantas para ver la entrada constante de cisternas”, sostienen desde la organización, en respuesta a la postura de la Xunta, que asegura no tener indicios de una entrada masiva de producto foráneo.

El camión interceptado tenía como destino una planta industrial en la zona de Teixeiro

El camión interceptado tenía como destino una planta industrial en la zona de Teixeiro / cedida

El conflicto se produce en un momento especialmente delicado para el campo gallego, marcado por el aumento de costes en piensos, energía y transporte. En este contexto, Unións Agrarias reclama que las ayudas anunciadas por el Gobierno autonómico —dotadas con 150 millones de euros— sirvan para corregir las limitaciones del paquete estatal y lleguen a un mayor número de explotaciones.

La organización agraria denuncia que muchas granjas gallegas quedan fuera de las ayudas del Ministerio debido a requisitos como la superficie mínima de 4,5 hectáreas, que excluye a buena parte de las explotaciones de viñedo y huerta. También quedan al margen sectores como el porcino o el avícola, que no disponen de base territorial suficiente, pese a ser grandes consumidores de recursos energéticos.

A esto se suma la situación de la ganadería extensiva, que, según el colectivo, tampoco recibirá compensaciones si su actividad se basa únicamente en el pastoreo. Por ello, Unións Agrarias insiste en la necesidad de una mayor implicación de las administraciones para garantizar medidas más inclusivas y efectivas.

Las protestas no son nuevas. Días atrás, los ganaderos ya habían protagonizado acciones similares en Santiago, en un clima de creciente malestar. El sector advierte de que no permitirá que la industria láctea continúe imponiendo precios por debajo de costes, en lo que consideran un incumplimiento de la Ley de la Cadena Alimentaria.

“Si las administraciones no actúan, nos tendrán enfrente”, avisan desde la organización, que no descarta nuevas movilizaciones. Mientras tanto, el conflicto evidencia el frágil equilibrio entre producción local, importaciones y rentabilidad en uno de los sectores clave de la economía gallega.

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