La huelga del comercio de alimentación toma las calles: "Con estos salarios no llegamos a fin de mes"
Cientos de trabajadores se movilizan en A Coruña, Santiago, Ferrol y Ribeira para exigir un convenio "digno" tras meses de negociaciones sin acuerdo
Los sindicatos denuncian sueldos de apenas 1.100 euros y reclaman mejoras, mientras la patronal defiende una subida acumulada cercana al 10% en cuatro años

Movilización celebrada en las calles de A Coruña este martes / Europa Press
La huelga del comercio de alimentación llegó este martes a las calles de la provincia coruñesa en plena víspera de San Juan, una de las jornadas de mayor actividad para muchos establecimientos. Cientos de trabajadores se movilizaron en A Coruña, Santiago, Ferrol y Ribeira para reclamar un convenio digno tras meses de negociaciones sin acuerdo.
Las protestas, convocadas por UGT, CCOO, CIG y USO, buscan presionar a la patronal en la negociación del convenio colectivo, caducado desde el pasado año. La movilización más numerosa tuvo lugar en A Coruña, donde unas 400 personas recorrieron el centro entre la plaza de Lugo y la de San Agustín.
Los participantes portaron pancartas en defensa de un “convenio digno” y mensajes como “Violencia es no llegar a fin de mes” o “Convenio digno, salario justo”. Los sindicatos sostienen que, después de ocho reuniones, la negociación continúa bloqueada y que la propuesta empresarial no garantiza el mantenimiento del poder adquisitivo.
Según las centrales, muchas trabajadoras soportan jornadas exigentes con salarios que rondan los 1.100 euros mensuales. “Lo que pedimos es dignificar el trabajo y el salario”, defendieron desde la representación sindical, que considera insuficiente la oferta planteada y advierte de que los sueldos seguirían siendo bajos incluso a medio plazo.
Una representante de UGT y empleada del sector desde hace dos décadas denunció que, en veinte años de trabajo, su salario apenas aumentó en torno a cien euros. “Con el sueldo que cobramos no llegamos a fin de mes”, lamentó, al tiempo que señaló problemas relacionados con los descansos y el cumplimiento de las condiciones laborales en algunos centros.
Además de mejoras salariales, las organizaciones sindicales reclaman una reducción de jornada y medidas que faciliten la conciliación. Para los convocantes, el conflicto refleja una demanda de fondo: que las plantillas participen de forma más justa en la riqueza que contribuyen a generar.
La huelga continuará este miércoles con una nueva jornada de paro. Los sindicatos aseguran que los anteriores llamamientos ya dejaron establecimientos y almacenes funcionando bajo mínimos y confían en mantener la presión mientras no haya avances reales en la mesa de negociación.
La patronal defiende un acuerdo "viable"
Desde la patronal defienden, por su parte, la necesidad de alcanzar un acuerdo viable y aseguran que han propuesto incrementos salariales acumulados cercanos al 10% durante los próximos cuatro años, además de otras mejoras sociales y organizativas. También reprochan a las centrales sindicales haber rechazado una mediación del Consello Galego de Relacións Laborais.
Con las posiciones todavía alejadas y una nueva jornada de huelga ya convocada, el conflicto sigue abierto en un sector clave para el consumo diario y especialmente sensible en fechas de alta demanda como la noche de San Juan.
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