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Talento joven de Galicia detrás del smartwatch para vacas que conquistó Forbes: Innogando ya colocó 60.000 collares en Europa y América y acaricia los 5 millones de facturación

Una de las patas de esta empresa lucense es Pablo López, el ingeniero coruñés reconocido por su ingenio en los Forbes '30 under 30' que no quiere brillar en solitario sino con todo el equipo, volcado ahora en desarrollar vallado virtual

Desde pequeño disfrutaba "montando cosas y trasteando con los ordenadores" pero no llevaba el emprendimiento en las venas, hasta que tocó a su puerta este proyecto para mejorar la vida de los ganaderos con tecnología

Parte del equipo de la empresa gallega Innogando

Parte del equipo de la empresa gallega Innogando / Cedida

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Santiago

Los creadores del pionero smartwatch para vacas made in Galicia ya eran un ejemplo de talento y visión emprendedora antes de que Forbes los situara este año en el selecto grupo de jóvenes que han convertido ideas brillantes en proyectos de éxito, pero ese reconocimiento les ha servido de escaparate para aumentar la visibilidad de una empresa que pone la tecnología al servicio de los ganaderos para hacerles la vida más fácil. Se trata de la lucense Innogando. Sus impulsores dieron en el clavo al desarrollar un collar inteligente de monitorización del ganado que permite saber en tiempo real a través de una aplicación qué hace y dónde está cada animal y llevar un control digital de la granja.

La idea original nació de Elio López y Daniel Pardo. Elio es veterinario y proviene de una familia ganadera del concello lucense de Ababín, por lo que conocía bien la realidad y las necesidades del sector. Daniel es ingeniero informático. Ambos tenían claro que querían crear un dispositivo que diera ese servicio a los ganaderos, pero necesitaban a alguien para el desarrollo del producto físico. Y ahí fue cuando Pablo López, ingeniero en electrónica, pasó a formar parte de la ecuación. El nombre de este coruñés, en la actualidad director de Operaciones de Innogando, se coló este año entre los 30 talentos menores de 30 años señalados por Forbes, cuyas listas siempre suelen tener gran difusión.

"Todavía lo estoy procesando, es una ilusión enorme", comparte Pablo, que escapa del reconocimiento personal y lo hace extensible a todo el equipo de Innogando. "El premio pertenece a las 40 personas que cada día hacen posible el proyecto y a Daniel y Elio, que se han quedado fuera por tener un año más". Pablo entra este año en la treintena.

Montar cosas siempre llamó su atención

Desde pequeño ya apuntaba maneras. Le gustaba "montar cosas y trastear con ordenadores". Cuenta que el punto de inflexión fue una profesora de Tecnología del instituto que animó a los alumnos a presentarse a un concurso de proyectos de ciencia. "Ahí , gracias a Bricolabs, descubrí la electrónica open source, y me abrió la posibilidad de construir cosas reales. Desde entonces me centré en diseñar y fabricar, estudié Ingeniería Electrónica en el campus de Ferrol, y el resto vino solo".

Pablo cuenta que, antes de cruzarse en su camino el proyecto de Innogando, no tenía vocación emprendedora. "En mi familia no hay referentes de emprendimiento, así que nunca fue mi plan. Pero siempre tuve curiosidad por querer hacer productos, cosas que funcionaran y fueran útiles. He podido dedicarme siempre a lo que me gustaba, y eso me trajo hasta aquí sin perseguirlo explícitamente", dice.

La empresa está trabajando en vallado virtual

Innogando vio la luz oficialmente en 2020. ¿Y cómo fue el desarrollo de Rumi, que es como se llama su smartwatch para el ganado? Pablo recuerda que los comienzos tuvieron su dificultad. "Sacar adelante un producto físico implica invertir en moldes de inyección, puesas en marcha, certificaciones... y éramos un equipo muy joven. Pero fuimos superando cada obstáculo según llegaba", señala. Y añade que en realidad el proceso nunca termina: "La tecnología avanza y tratamos de incorporar cada mejora a nuestros productos". Su ingenio no se detiene y ahora trabajan, por ejemplo, en vallado virtual.

Con el collar inteligente están triundando. Ya llevan unos 60.000 dispositivos repartidos entre Europa y América, con España y Portugal como principales mercados. El sistema avisa al móvil en caso de enfermedad, celo o parto, con la alerta y localización del animal. "Al final es una herramienta de conciliación: si el ganadero puede tener una vida más parecida a la de cualquier otro trabajo, es más fácil que los jóvenes cojan el relevo", dice.

Este año esperan facturar 5 millones de euros, lo que da una día de lo lejos que están llegando.

Una vaca con el collar inteligente de Innogando

Una vaca con el collar inteligente de Innogando / Cedida

"Lo más bonito es saber que ayudamos a los ganaderos"

Pese a esa trayectoria y a que pueden servir de inspiración para otros jóvenes, a Pablo no le gusta dar consejos: "Cada camino es distinto. Yo he tenido la gran suerte de poder dedicarme a lo que me gustaba y gacer y centrarme en construir".

Este joven señala que lo mejor de emprender en un negocio de este tipo es ser de ayuda. "Lo más bonito es cuando en una feria se acerca un ganadero a darnos las gracias porque el sistema le avisó de madrugada de un parto complicado y pudo salvar al animal. O conocer familias que dudaban de si seguir con el negocio y que, con esta ayuda, decidieron continuar. Eso compensar todo", comparte. ¿Y lo más difícil? "Siempre surgen imprevistos y hay que hacerles frente; en esto no hay descanso", dice.

Por el camino han ido sumando muchas anécdotas, pero Pablo se decanta por una de los inicios de Innogando. "Me quedo con la primera vez que instalamos una antena en una zona montañosa de Os Ancares. Ahí arriba no llegaba ni el todoterreno, así que hicimos falta cuatro personas para subir las piezas a mano, y nos pasamos toda la tarde trabajando hasta dejarla funcionando. Eran las antiguas; hoy la antena te viene en una caja, la colocas en un mástil y listo. Lo recuerdo con cariño por la aventura que supuso y porque refleja lo mucho que hemos mejorado desde entonces. Pero es que hasta que no subes al monte a poner una antena, no te das cuenta de verdad de la problemática que hay", relata.

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