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El verano eleva el riesgo de ciberestafas: así son los fraudes más comunes en viajes y alojamientos que acechan a los gallegos

La OCU alerta sobre estafas vacacionales, alquileres fantasma y plataformas de reservas clonadas que buscan obtener dinero o datos bancarios

Las pérdidas por pagos electrónicos fraudulentos alcanzan los 500 millones de euros anuales, con dificultades para el reembolso en casos de engaño

Los pagos electrónicos fraudulentos causan pérdidas de 500 millones al año

Los pagos electrónicos fraudulentos causan pérdidas de 500 millones al año / Magnific

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Santiago

Si todos podemos ser carne de cañón de los ciberdelincuentes y sus tácticas cada vez más perfeccionadas, el verano eleva el riesgo de caer en sus trampas. Y es que en esta época de año su actividad aumenta en un escenario en el mayor tiempo de ocio, la relajación propia de las vacaciones y la consulta frecuente de webs poco habituales a través del móvil aumentan la exposición al fraude online. Las probabilidades de ser víctimas de una estafa se ven potenciadas por una limitación: la reducida pantalla del móvil, que dificulta comprobar la web real de un enlace antes de abrirlo y favorece los engaños a través del correo electrónico (phishing) y mediante SMS (smishing), en este caso vinculados a viajes, alojamientos y actividades de ocio.

El objetivo siempre es conseguir una transferencia de dinero para realizar una presunta reserva o solicitar directamente datos bancarios del consumidor para realizar cargos a su cuenta. Lo que varía son los métodos, aunque la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) los agrupa en cinco grandes tipologías.

El campo de minas de los viajes y alojamientos

Uno de ellos es el clásico alquiler vacacional fantasma, con anuncios falsos en redes sociales o páginas de clasificados con fotos robadas de casas robadas y llamativos descuentos. Atención también a la plataforma de reservas clonada, es decir, páginas web maliciosas que imitan la apariencia de las plataformas oficiales, como Booking o Airbnb. La suplantación de la reserva real es otra modalidad empleada por los ciberdelincuentes, que envían mensajes urgentes de cancelación con datos reales del usuario obtenidos de datos filtrados o accesos indebidos a intermediarios u hoteles. Otro treta es la del billete gratuito, con mensajes que prometen vuelos o viajes en tren gratis a cambio de rellenar una encuesta clicando en un enlace. Y ojo también a las multas de tráfico falsas, que llegan a través de mensajes que suplantan a la DGT exigiendo el pago inmediato de una multa cometida durante un desplazamiento vacacional.

El impacto para el bolsillo puede ser doloroso

El golpe as bolsillo no es menor. Según el Banco de España, las pérdidas derivadas de los pagos electrónicos fraudulentos rondan ya los 500 millones de euros anuales. A ello se suma una dificultad añadida: cuando el pago fue ordenado por el propio titular bajo engaño y el importe es elevado, algunas entidades financieras niegan el reembolso alegando una negligencia grave del cliente.

Al respecto, la OCU señala que el Parlamento Europeo considera fraudulentas no solo las transacciones de pago no autorizadas, sino también aquellas en las que el pagador ha sido manipulado para consentir la operación. En la misma línea, el Código Civil español establece que el consentimiento es nulo cuando se presta por error. "En consecuencia, ningún pago realizado bajo los efectos de un engaño puede considerarse válido y corresponde a la entidad financiera asumir el reembolso, salvo que pruebe una negligencia grave por parte del usuario", señala la organización de consumidores.

Recomendaciones para no caer en la trampa

Como medida de prevención, la OCU insiste en tres consejos básicos: no abrir mensajes de origen desconocido; desconfiar de los chollos y de los mensajes alarmistas que instan a pinchar en enlaces y verificar siempre su autenticidad contactando con la empresa por canales oficiales; y recordar que ninguna empresa ni banco solicita datos bancarios completos por teléfono, correo electrónico o SMS.

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